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El cine del siglo XXI (IV): “Una historia de violencia” y “Promesas del Este”

23/05/2012

La primera década del siglo XXI supone el definitivo ingreso del canadiense David Cronenberg en la Liga de los cineastas extraordinarios, después de una larga carrera en la que pasó de gurú de la serie Z y del fantástico más retorcido y gore (“Cromosoma 3”, “Scanners”, “Videodrome”) a autor incómodo y marginal, capaz de lo mejor  (“La mosca”, “Inseparables”) y de lo peor (“Crash”). Aun siendo decisiva su faceta como ideólogo del cyberpunk concepto de la “Nueva Carne” (mutaciones corporales, degradaciones físicas y morales, materia orgánica fundiéndose con la mecánica), es en el nuevo milenio cuando Cronenberg  depura su estilo, adopta un tono engañosamente clásico y alcanza su madurez definitiva como director. No renuncia a sus viejos temas y obsesiones, pero los presenta de otra manera, menos excéntrica, más convencional, más sutil, más sabia.

El primer aviso de este nuevo Cronenberg llegó con la infravalorada “Spider” (2002), película áspera, austera, minimalista, sórdida y terminal que proponía una desoladora exploración de la esquizofrenia  en primera persona del singular apoyada en una portentosa creación de Ralph Fiennes. Pero es “Una historia de violencia” (2005) la que marca el indiscutible punto de inflexión. El director de “EXistenZ” se distancia aparentemente de su estilo morboso y enfermizo para abrazar la causa de ese Hollywood clásico con el que sus antiguos fans jamás le hubieran relacionado. Poco importa que sus viejos seguidores se decepcionaran, porque “Una historia de violencia” supura cine grande por sus cuatro costados, sin aspavientos innecesarios, tirando de economía narrativa y rigor estilístico, hilando una secuencia magistral tras otra y basculando desde lo dramático a lo irónico con agilidad y sin esfuerzo. Estado de gracia, que se suele decir.

Basada en una novela gráfica de John Wagner y Vince Locke, “Una historia de violencia” nos introduce en la plácida y feliz existencia de Tom Stall junto a su mujer Edie y sus dos hijos en una pequeña localidad de Indiana (EE.UU). Todo es idílico hasta que un par de criminales irrumpen en su restaurante con aviesas intenciones y Tom se ve obligado a reaccionar violentamente para salvar a sus amigos y clientes. A partir de esa premisa Cronenberg construye un poliédrico thriller mutante  en el que un típico “local hero” al estilo de Capra termina mutando en uno de los falsos culpables de Hitchcock. A través de unos códigos genéricos reconocibles, que pueden ser interpretados en clave de western -facción Peckinpah-, pero también como  una serie negra de los años 40 o un  drama rural fordiano, el canadiense nos va enseñar las consecuencias de instalar el huevo de la serpiente en los cimientos del sueño americano. Y es que es imposible que no surjan grietas y resquicios  en una civilización fundada con sangre y tiros solo apenas un siglo antes.

Lo que se propone aquí es una disección de la violencia, entendida como una enfermedad (y ahí aparece el Cronenberg de siempre) latente en el ser humano, en su herencia genética, que se inocula como un virus y se propaga por el entorno afectándolo a todos los niveles, de lo personal a lo público. Las dos escenas de sexo –sensual y juguetona la primera; cruda y volcánica la segunda- funcionan tan bien porque se complementan y  conectan con esa pulsión violenta y primitiva implícita en todo acto sexual, integrándose perfectamente en el discurso de la cinta. Por supuesto, el realizador tampoco se corta a la hora de filmar las escenas explícitamente brutales con una contundencia seca, directa y, por momentos, desagradable. Ya desde el arranque, un asfixiante plano secuencia a través de un lento travelling lateral que nos descubre el horror en lo cotidiano, el director de “El almuerzo desnudo” demuestra un impecable dominio de la puesta en escena  y un magistral empleo del espacio. Las tres escenas de acción, situadas estratégicamente en los puntos clave del relato, impactan por su sabia dosificación del suspense y por la expeditiva visceralidad, tremendamente física, de su resolución.

Pero “Una historia de violencia” no sería lo mismo sin la gigantesca presencia de Viggo Mortensen, que precisamente con este filme comenzó a ganar su batalla contra el estigma del Aragorn  de “El señor de los anillos”, consolidándose como uno de los actores más magnéticos y versátiles del cine contemporáneo. Mortensen aporta presencia y credibilidad a la evolución de un personaje construido con precisión. Su capacidad para cambiar el registro de manera sutil, sin que el momento de la variación sea evidentemente perceptible, es lo que le permite a Cronenberg abordar con convicción el tema de la doble personalidad, los secretos inconfesables y las cuentas pendientes de un pasado que siempre regresa y que no se marchará hasta que los pecados sean expiados. Al lado de Mortenssen, Maria Bello está igualmente magnífica en su papel de sufrida y amante esposa que percibe con un escalofrío cómo su mundo se resquebraja irremediablemente. Ed Harris siempre es el puto amo, y aquí se le nota especialmente cómodo en la piel de Carl Fogerty, el turbador y despiadado gángster que viene a pasar factura, mientras que William Hurt, que recibió una excesiva nominación al Oscar por menos de diez minutos de actuación, aporta dosis de humor negro al tramo postrero de la cinta.

Para el recuerdo queda la última escena, ya sin las máscaras y sin palabras que decir, pero cargadísima de significado. Es el perfecto punto y final para una película en apariencia sencilla e incluso comercial, pero hinchada de ambigüedad moral y recorrida por turbias corrientes emocionales subterráneas. Podría ser la mejor película de su director, de no ser porque en su siguiente esfuerzo, dos años después, alcanzó el mismo listón y para algunos (yo no lo tengo tan claro) incluso lo superó.

“Promesas del Este” (2007) es pariente cercana en tono y ambiciones a “Una historia de violencia”. Cronenberg se dedica a perfeccionar la fórmula de thriller sobrio, conciso, de ritmo pausado acuchillado por puntuales navajazos de ferocidad,  y que bajo la apariencia de cine de género esconde una mirada compleja y reveladora de las pulsiones de la naturaleza humana.  En esta nueva historia de violencia el centro geográfico y emocional  se desplaza desde la América profunda a un Londres  frío, gris y poco glamouroso en el que Anna, una matrona de origen ruso, asiste al parto de una joven que fallece al dar a luz a una niña y descubre entre sus pertenencias un diario escrito en ruso. En su afán por indagar sobre el paradero de los familiares de la recién nacida, va a parar al restaurante de un venerable y simpático anciano que promete ayudarla en sus pesquisas, aunque en realidad es el jefe de Vory V Zakone, un peligroso clan de la mafia rusa que opera en Londres y que está directamente relacionado con el embarazo y posterior fallecimiento de la adolescente.

Pero lo que podría ser una típica historia de gangsters con puntos de encuentro con el drama de la inmigración y la trata de blancas, va escorándose hacia las zonas oscuras y ambiguas del alma, sumergiéndose en un submundo de rituales, traiciones y venganzas en el que el escalafón y la vida de un hombre se explican en los tatuajes que luce en su cuerpo. El fantástico guión de Steven Knight construye unos personajes potentes, profundos y con claroscuros, cargados de  razones para actuar como lo hacen. Naomi Watts da vida con su solvencia habitual a Anna, una comadrona cuya vida se resquebrajó cuando perdió a su hija y que encuentra en Christine, el bebé recién nacido, un rayo de esperanza. Armin Mueller-Stahl está sencillamente imperial como Semyon, el afable pero perturbador patriarca de mirada abisal que no puede dejar flecos sueltos si no quiere que su trono peligre ni escatimar en sacrificios por la supervivencia de la familia; y Vincent Cassel resulta convicente como el descerebrado Kirill, el hijo de Semyon, en perpetua lucha consigo mismo y contra el desprecio de su padre.

En el centro del tablero, de nuevo Viggo Mortensen,  interpretando a Nikolai, el eficaz y muy cool chófer de la familia mafiosa, otro personaje enigmático, que, como Tom Stall, oculta su pasado y sus intenciones en el juego, pero del que se intuye que esconde algún as bajo la manga. El actor ofrece otra fascinante lección interpretativa, logrando un equilibrio perfecto entre la calma y la tensión, extrayendo tanto la humanidad como la violencia de su personaje con una contención gestual verdaderamente admirable y valiéndose de un acento ruso muy verosímil.

Cronenberg vuelve a mostrarse riguroso en el plano, perfectamente dominador del timing (solo necesita 90 minutos para contar lo que quiere contar, desprecia el relleno) y se marca varias escenas truculentas, ultra-violentas pero nunca gratuitas. Como sucedía en su anterior filme,  la secuencia de inicio en una barbería sirve para marcar el territorio, pero el gran “highlight” de la cinta es la célebre pelea en el baño turco con un Mortensen totalmente desnudo y un uso del montaje y la fotografía que acrecientan su impacto y crudeza física y emocional. Si “Promesas del Este” no es, para un servidor, tan redonda como su predecesora es por culpa de un tramo final acaso demasiado forzado  y acelerado, a tenor de cómo se suceden los acontecimientos hasta llegar ahí, aunque, una vez más, las preguntas que deja en el aire el  sobrecogedor último plano suponen un broche de oro perfecto a otro ejercicio de coherencia y genio fílmico.

Con este díptico el realizador canadiense alcanza su cima creativa, no superada por su sucesora, la muy plomiza y olvidable “Un método peligroso” (2011), en la que a pesar de volver a contar con Mortensen (lo mejor de la función) y exhibir de nuevo músculo narrativo e impecable factura, no es capaz de esquivar el tedio y no encuentra rastro alguno de emoción. Con todo, la crítica, ahora entregada a sus pies presumiblemente haga lo que haga,  le recibe con los brazos abiertos  y calificaciones de 5 estrellas. Mucho más esperamos de esa inminente “Cosmopolis”, adaptación de la novela de Don Delillo, que promete mucho en su tráiler pese al descolocante protagonismo de Robert Pattinson y la ausencia de su actor fetiche.

24 comentarios leave one →
  1. Alberto Loriente permalink*
    23/05/2012 13:47

    Dos grandiosas películas que, sin duda, no debían faltar en este repaso al cine del Siglo XXi. A mi también me parece imposible decidirme entre alguna de las dos. Y es cierto que “Un método peligroso”, aunque no me disgustó tanto como a tí, ha supuesto una decepción por la buena pinta que tenía. Esperamos “Cosmopolis” con expectación. Gran post, Jorge!

  2. Tamara de Lempicka permalink
    23/05/2012 14:26

    Hola JL,

    A mí también me gustaron ambas, e incluso “Un método peligroso”, aunque de las tres me quedo de lejos, como tú, con “Una historia de violencia”, para mí la mejor película de Cronenberg.

    Me encanta la dualidad del personaje que interpreta Viggo, y el revés de la historia donde nada es lo que parece. Gran reparto, con un Ed Harris en estado de gracia -te doy la razón, éste sí que es uno de los grandes de hoy en día-. Después Harris y Mortensen repetirían dueto demostrando su química juntos en “Appaloosa” del propio Ed Harris.

    Y menos mal que el anódino y mediocre Stuart Townsend fue sustuido por el señor Mortensen en el papel de Aragorn, porque si no es probable que Viggo se hubiera quedado de eterno secundario en películas más o menos recordables, cuando ese papel le abrió la puerta a otro tipo de papeles para demostrar lo gran actor que es y que se merece muchos protagónicos. A mí personalmente me encanta: me parece un actor que además de presencia – es guapo y atractivo- , es capaz de desplegar una multitud de registros interpretativos.

    Y lo de “Cronópolis”, pues ya veremos porque teniendo en cuenta que de entrada no puedo con Robert Pattinson. ¿Qué es lo que le ven a este chico? No lo entiendo…

    Saludos, chicos.

    • Tamara de Lempicka permalink
      23/05/2012 15:01

      “Cosmópolis”, perdón, que se me ha ido la olla.He hecho un juego de palabras sin querer entre Cronenberg y Cosmópolis ;-)

  3. hartmanfiction permalink
    23/05/2012 17:57

    Gran post sobre este gran director que descubrí este año, sólo he visto “una historia de violencia” y “promesas del este”, que dicen son las mejores, desde luego son dos grandes películas, en cuanto a cual es mejor; me gusto mas “una historia de violencia” para mi una pelicula magistral en la que descubri a Mortensen en otro papel que no fuese Aragorn realizando un papel magnífico, me parece mejor esta porque es mas impactante, y perfecta en el manejo de los tiempos.
    En cuanto a “cosmopolis”, he visto el.trailer y tiene muy buena pinta, veo que pattinson no gusta mucho por aqui , a mi me parece que es lo unico que se salva de crepusculo y que tiene bastante carisma, por supuesto habra que ver si es capaz de soportar un papel protagonista en una pelicula de Cronenberg

  4. Nunilo permalink
    24/05/2012 12:36

    Muy buen análisis, me parecieron dos fantásticas películas que me hicieron descubrir a este director y querer saber más de él. Mortessen está muy bien en las dos y con algunas escenas realmente buenas (y bastante salvajes también)

  5. Jorge Luis García permalink*
    24/05/2012 19:28

    Alberto, Tamara, hartmanfiction y Nunilo, gracias por vuestras aportaciones.
    Viggo Mortensen es también uno de mis actores preferidos del momento. Siempre le aporta dignidad y virilidad a sus personajes. A veces se basta él solo para salvar una película, como en “Alatriste”. Es un tío que se viste por los pies, y esa clase de masculinidad cada vez abunda menos en Hollywood. Ed Harris también lo tiene, aunque últimamente me parece que se prodiga muy poco. Y es verdad que en “Appaloosa” tuvieron mucha química entre ellos.
    Por lo demás, yo creo que estas dos películas son las ideales para empezar con Cronenberg, simplemente porque son las mejores, aunque los fans del director digan que no le representan. Por supuesto, los animales de video-club de mi generación (los nacidos entre el 75 y el 80) siempre recordaremos “La mosca” como uno de esas películas que nos marcaron la infancia, aunque probablemente no debimos haberla visto tan jóvenes.
    Sobre “Cosmopolis”, a mí el tal Pattinson ni me viene ni me va. Solo le he visto en el primer “Crepúsculo” y no me pareció ni bien ni mal. Quiero creer que Cronenberg le ha elegido porque encaja en la historia que quiere contar. Espero que no se haya equivocado.
    Un saludo a todos!

  6. 24/05/2012 19:53

    Muy buen post.

    A mi lo que me parece que distingue al último cine de Cronenberg, aunque supongo que siempre ha estado ahí, es como integra la violencia en las historias. Hace que sea un personaje más, de una forma pura, sin artificios. De una forma que te hace pensar que cualquiera puede verse salpicado por ella, como el personaje de María Bello o el de la Watts. La indiferencia de la sociedad como forma egoísta de protección, es una realidad en sus historias que acaba transformándose en otro concepto de violencia, la que quizás no mata, pero deshumaniza, dejando a otros que lo hagan.

    Veremos cosmopolis a ver por donde nos sale.

    Un saludo a todos

    • Jorge Luis García permalink*
      25/05/2012 2:08

      Hola, rubia! Hacía tiempo que no te veíamos por aquí. Muchas gracias por hacernos partícipes de tu reflexión. Coincido con lo que dices. Incluso en “Un método peligroso”, que a mí me parece infumable, también se explora de algún modo el tema de la violencia hacia uno mismo y hacia los demás, aunque de una forma distinta, más soterrada. Un saludo y no dejes de volver!

  7. Claudio permalink
    26/05/2012 13:36

    Siento no empatizar demasiado con el artículo, loable, pero lleno de tópicos en su forma, llevado la extremo en tus afirmaciones y sobreentendidos. No pormenorizaré, no es mi intención dar lecciones de nada, pero espero que pueda servirte par que estés alerta sobre el modo de redactar y enfocar tus artículos. Por otro lado, siempre agradecido por tu entusiasmo y dedicación como informador.

    • Jorge Luis García permalink*
      26/05/2012 15:57

      Hola, Claudio, bienvenido al Cadillac. Lamento que no hayas empatizado con el artículo, aunque agradezco que al menos aplaudas mi entusiasmo y dedicación. Procuraré mejorar en el futuro en mis “afirmaciones y sobreentendidos”. De todas formas, si lees otras entradas mías del blog, comprobarás que no soy capaz de hacerlo mucho mejor que en ésta, así que tal vez no debieras esperar demasiado de un humilde servidor :-) Un saludo!

    • 26/05/2012 21:08

      Estimado Claudio, le ruego que pormenorice. Si le soy franca me ha dejada intrigada eso de “llevado al extremo en sus afirmaciones y sobreentendidos” y lo de que no pueda empatizar usted con el artículo. Es curioso que llame la atención usted al autor sobre la forma de redactar y usted utilice un infinitivo que ni tiene sentido en el contexto ni existe gramaticalmente. Pero bueno, ¡qué se yo!. sólo soy una rubia y, encima, peliteñida.

      Un saludo.

  8. Tamara de Lempicka permalink
    29/05/2012 21:38

    Estimado Claudio, yo también estoy perpleja. Ya somos dos las rubias que no entendemos cómo se puede llevar un ‘blog’ si no es de esta manera; en mi opinión, para ser asépticos pulcros y milimétricos “al extremo” -léase, mortamente aburridos- ya está el Boletín Oficial del Estado.

    Al fin y al cabo, el concepto de ‘blog’ es el de un diario personal, no es un medio oficial con una línea editorial determinada; un cuaderno de bitácora, donde el autor o los autores plasman SUS creencias, aseveraciones y “sobreentendidos”, que son totalmente personales y particulares, y que son compartidas, o no, por los que gustosamente -es mi caso- les seguimos y leemos.

    Por eso, en su momento muchos nos subimos al Cadillac y nos quedamos, pero estoy segura de que también pueden hacer una paradita para que la gente se baje. ¡Así son ellos de majos!

    ¡Saludos, chicos!, y por supuesto, también para la Rubia1 y para Ud, Claudio.

  9. Tamara de Lempicka permalink
    29/05/2012 21:50

    PD: Se me olvidaba, Rubia1. No le des la razón a Claudio afirmando que porque eres rubia no sabes lo que dices, porque caemos en los topicazos que tanto le molestan ;-)

  10. 30/05/2012 14:16

    Es que lo he llevado al extremo Tamara ;-).

    Volviendo con Cronenmberg, que nunca debió dejar de ser el protagonista de este post, ya hay fecha para el estreno de Promesas del Este 2, primer trimestre del 2013. Para mi ha sido una sorpresa, tanto la fecha como que ya se hubiera rodado la segunda parte. Parece ser que la Watts no repite. Curioso, lo de una segunda parte.

    Un saludo a todos.

  11. Jorge Luis García permalink*
    30/05/2012 18:58

    Amigas Rubia y Tamara, os agradezco mucho vuestras últimas intervenciones por la parte que me toca, pero tampoco vamos a darle mayor importancia al asunto…
    En cuanto a Cronenberg, me sorprende que al final sí se haya decidido a hacer “Promesas del Este 2”. En principio a mí no me parece que la historia necesite una continuación, pero si ha apostado por ello debe ser porque tiene un libreto interesante en las manos.
    En cuanto a “Cosmopolis”, parece que la recepción en Cannes fue tibia. Por lo que he percibido en las crónicas, sigue en la línea de espesor y tedio de “Un método peligroso”, e incluso va más allá. De todas formas, tendremos que esperar a verlo con nuestros propios ojos.
    Un saludo!

  12. Rodrigo Martín permalink*
    31/05/2012 19:54

    Rubia, Tamara… sois unos soletes. Pero es verdad que de lo que merece la pena hablar es de Cronenberg. Yo también estoy fascinado con “Una historia de violencia” y “Promesas del Este”, dos películas memorables, pero no añadiré nada más a lo que ya ha escrito Jorge, a pesar de lo malísimamente mal que siempre se expresa… ;- P. Me sorprende que ya esté confirmadísima esa “Promesas del Este 2”, aunque ya se lleva hablando unos años de esa posibilidad. No sé si es necesaria o no, pero al menos el hecho de que Naomi Watts no salga para mí es buena señal. Continuar la historia tal cual la dejaron en la primera película creo que no tendría mucho sentido, pero si lo que van a contarnos son las nuevas peripecias del personaje que interpretó el inmenso Viggo Mortensen, dado el nuevo rol que adquirió al final del primer film, sí puede salir algo interesante. “Un método peligroso” no la he visto, disuadido por Jorge, y “Cosmópolis” sí me despierta mucha más curiosidad, aunque viendo esas críticas… Pero “Promesas del Este 2”, salga como salga, será de visionado obligado. Un saludo, amig@s!

  13. 31/05/2012 21:12

    Siguiendo con Promesas del Este 2 estoy de acuerdo en que seguir la historia no tiene mucho sentido. Estaría interesante saber más de la historia anterior, sobre todo el personaje de Mortensen (que no se note que soy fan a pesar de las escenas en la sauna jajaja y de verle en The Road), profundizar en ese rollo de malo con buenas intenciones, saber cómo acabó con Semyon y cómo llego éste a tener esa posición en Londres.
    Creo que van a ir más como Mortensen vs malos.

  14. 11/06/2012 1:50

    Hola, un saludo para todas y todos. He visto “Una historia de violencia” y “Promesas del este” y me parecieron excelentes. Espero desde ya la segunda parte de esta última.

    Sin embargo, lo que me motiva a escribir es decirles lo mucho que disfruto de las entradas y de los comentarios que siguen a estas. Llegué al Cadillac Negro de casualidad siguiendo la pista a un debate sobre “Juego de tronos” y he ido leyendo con calma y en orden mucho de lo aquí escrito (como las 4 entradas sobre el cine del siglo XXI). Gracias, Rodrigo y Jorge Luis, y que sepan que aunque no siempre comentemos estoy seguro somos bastantes quienes les leemos.

    Un abrazo desde Santo Domingo, R.D.

    • Jorge Luis García permalink*
      11/06/2012 19:58

      Hola Emilio; como le decía a un lector en otro post, no sabes la ilusión y la motivación para seguir adelante que nos dan comentarios como el tuyo. Sabemos positivamente por las estadísticas del blog que nos lee mucha gente (desde luego, muchísima más de la que siquiera soñábamos cuando emprendimos este viaje hace cuatro meses) y también nos complace comprobar que muchos de nuestros lectores vienen de Latinoamérica, pero lo que más satisfacción nos da es saber que muchos no solo nos leéis, sino que apreciáis lo que hacemos y perdéis unos minutos de vuestro tiempo en hacérnoslo saber o contribuyendo a enriquecer los posts con vuestras impresiones. Un saludo para Santo Domingo y espero que sigas viajando con nosotros mucho tiempo!

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