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The Answer y “New Horizon”: los chicos sólo quieren diversión

29/09/2013

The Answer - New Horizon

La publicación de “New Horizon”, el cuarto álbum de estudio de The Answer, debería ser una de las noticias del año. Qué demonios, lo es, aunque no la veáis destacada en grandes titulares ni acaparando portadas en los medios más ‘prestigiosos’ del planeta. Porque The Answer es una de las mejores bandas de rock ‘n’ roll de este cochino mundo. Y si tú, a estas alturas, aún no lo sabes, es porque o el rock te importa un pimiento o porque estás cometiendo uno de los mayores errores de tu vida. Antes de meternos en faena, conviene echar un momento la vista atrás y hacer un poquito de historia. Probablemente la inmensa mayoría les descubriera cuando se alistaron como teloneros de AC/DC en el mastodóntico y ya histórico “Black Ice World Tour”, que ellos aprovecharon para presentar los temas de su flamante y espléndido segundo disco de estudio, “Everyday Demons” (2009). Para los que, en cambio, ya les seguíamos la pista desde su magnífico debut, “Rise” (2006), aquel acontecimiento, clave en su carrera, no hizo más que confirmar, a lo grande, nuestros mejores presagios. Así, ya fuese actuando en abarrotados estadios ante decenas de miles de personas que en realidad no habían ido a verles a ellos, o encabezando sus propios shows en pequeñas salas, estos cuatro jóvenes norirlandeses demostraron a finales de la pasada década un par de cosas: que lo suyo no era un espejismo y habían llegado para quedarse, y que tenían un directo demoledor, apabullante, aún mucho más disfrutable si cabe en las distancias cortas. De hecho, con sólo dos álbumes en el mercado ya podían presumir de tener un repertorio memorable, que ya hubiesen querido agenciarse otros grupos con diez o quince años de carrera a sus espaldas: “Under The Sky”, “Never Too Late”, “Come Follow Me”, “On And On”, “Demon Eyes”, “Too Far Gone”“Tonight” o “Comfort Zone” se defienden por sí mismas.

La propuesta de The Answer siempre ha sido muy clara, directa y honesta. Si te gustan Led Zeppelin, AC/DC, Free, Thin Lizzy o The Black Crowes, por citar una referencia más ‘actual’, ésta es tu banda. Y, hoy por hoy, no encontrarás nada mejor. Eso sí, lejos de quedarse en un mero ejercicio clónico o nostálgico, el vocalista Cormac Neeson, el guitarrista Paul Mahon, el bajista Micky Waters y el batería James Heatley se lo han trabajado para mezclar y agitar todas sus influencias y forjar así su propio sonido y un estilo cada vez más reconocible y personal. Volvieron a demostrarlo, y de qué manera, con su tercer álbum, “Revival” (2011), otro excelente trabajo que nos dejaría además un buen puñado de temazos para la posteridad: “New Day Rising”, “Caught On The Riverbed”, “Vida (I Want You)”, “Can’t Remember, Can’t Forget” o la que, para un servidor, fue sin duda la mejor canción de 2011, y quién sabe si de la década, “Nowhere Freeway”, gracias a la cual conocí además a la Diosa Lynne Jackaman y a su banda Saint Jude (otro gran descubrimiento). Aquel año pude verles en directo por quinta vez, la segunda que lo hacía con su propio show, pues las otras tres veces fueron como teloneros de los australianos (siempre, por cierto, en compañía de alguno de mis socios de El Cadillac Negro). Ir a un concierto de The Answer es como acudir a una fiesta, a una celebración de puro y genuino rock ‘n’ roll en la que sabes que nada puede fallar, y a la que vas con la confianza de que jamás van a decepcionarte. Una generosa ración de vatios, un repertorio inigualable, una banda siempre pletórica y dispuesta a patear traseros y, sobre todo, un vocalista y un ‘frontman’ soberbio, excepcional, de esos que ya apenas se fabrican. Se nota que el amigo Cormac Neeson ha mamado lo mejor de Robert Plant, Bon Scott y Chris Robinson y, además de ser un espectáculo sobre las tablas, no duda en bajarse noche tras noche a abrazarse con su público y a cantar rodeado de sus fans. No se puede ser más grande.

The Answer

Otro de los motivos por los que The Answer son jodidamente entrañables y admirables es que, en 2013, siguen siendo los mismos cuatro colegas que, allá por el año 2000 y con apenas 18 años, fundaron la banda en el pequeño condado norirlandés de Down, situado a unos pocos kilómetros al sur de Belfast. Probablemente a muchos eso no os diga nada, pero los grupos nos tienen tan acostumbrados a los continuos cambios de formación, a las idas y venidas de miembros, que ejemplos como los de The Answer no sobran ni son tan habituales. Y eso se nota en su música. La banda crece año a año, disco a disco, y esto vuelve a quedar patente en este “New Horizon” recién salido del horno. El grupo siempre ha sonado como un cañón pero nunca lo había hecho tan bien como en este su cuarto álbum de estudio, y eso debemos agradecérselo a la producción de Toby Jepson (ex vocalista de Little Angels, Fastway y también, aunque muy brevemente, GUN) y a la mezcla del insigne Mike Fraser. No es éste el único nombre ilustre que deja su sello en el disco, pues “New Horizon” se lleva el triste honor de contar con la última portada diseñada por el legendario Storm Thorgerson antes de fallecer el pasado mes de abril. Otra prueba más de que los norirlandeses juegan ya en Primera División.

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Uno se acerca a “New Horizon” como lo hace ante cualquier concierto de The Answer: con la seguridad de que no van a defraudarte y sabiendo exactamente lo que te vas a encontrar. Toneladas de buen rock ‘n’ roll y una generosísima dosis de diversión. A estas alturas no haría falta decirlo, pero es imprescindible poner el volumen a tope antes de seleccionar la primera canción y pulsar el play. Y así, el tema inicial, el que da título al trabajo, llega como un mazazo, como si dijesen «Así abrimos los discos las bandas que tenemos un par de pelotas». Sí señor, poniendo la casa en llamas desde el primer minuto. Una pieza perfecta, entiendo, para dar también el pistoletazo de salida a los próximos conciertos del grupo, y para quedarse ya en el reportorio durante años. La segunda pista del álbum no le va a la zaga: “Leave With Nothin’” es un temón de soul-rock de altísimo voltaje, redondo de principio a fin, con los cuatro músicos en estado de gracia. Y así llegamos al primer single del disco, que ya pudimos escuchar a comienzos de agosto, “Spectacular”, que puede que no sea el mejor de toda la colección pero al que no le falta encanto, y cumple perfectamente su función como tema simple, directo y pegadizo. Y qué decir de su videoclip, con esa fiesta que se va TOTALMENTE de madre, al que habría que ponerle dos rombos, y no una X por muy poco, y que ya ha generado controversia en el seno del propio Cadillac: a dos de nosotros nos encanta, al otro le parece chabacano y de mal gusto… En su defensa, yo diré que lejos de intentar levantar polémica o crear un escándalo a lo Miley Cyrus (que tampoco pueden), lo único que han querido es ser un tanto gamberros, y ya está. Pero juzgad vosotros mismos (menores abstenerse):

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Cambio de tercio con “Speak Now”, un medio tiempo intensísimo y desgarrador con un Cormac Neeson inmenso, que demuestra una vez más que, cuando quieren ponernos la piel de gallina, también lo consiguen. No tardan, sin embargo, en recuperar el rollo lúdico y setentero con “Somebody Else”, una de mis favoritas del disco, en la que parece haberles poseído el espíritu de un Marc Bolan hiperacelerado o puesto hasta arriba de anfetas. Una absoluta gozada. “Concrete”, en cambio, transita en una línea más grave, áspera y pesada, y es de hecho el tema más ‘heavy’ de todo el álbum. Por cierto, llevamos seis canciones y hasta ahora ninguna ha superado los cuatro minutos de duración. Rock ‘n’ roll, amigos, clásico, sin distracciones y directo a la yugular. De hecho, el siguiente tema, “Call Yourself A Friend”, es el más largo de todo el trabajo, y se planta en los 4 minutos y 56 segundos. Y es, también, la joya suprema de “New Horizon”. Lo que comienza como una cálida balada, con Cormac emulando a la perfección a su ídolo Paul Rodgers, va ganando en intensidad hasta que todo estalla cuando Paul Mahon se saca de la chistera un par de riffs monumentales, Micky Waters y James Heatley empujan como una locomotora, el vocalista se cambia la camisa y se enfunda la de Robert Plant, y The Answer nos confirman por qué lo de denominarles ‘los herederos de Led Zeppelin’ no es nada descabellado ni les viene grande. Cuando el tema se acelera al final y termina en lo más alto, ya es el acabose. Memorable. Y como no es plan de pisar el freno a estas alturas, nos regalan con “Baby Kill Me” otra genialidad de blues-rock de la vieja escuela, de tres minutillos de duración, con un Mahon pletórico, que da paso a un “Burn You Down” predestinado a convertirse en un himno en directo, uno de esos infalibles números concebidos para que la peña se desgañite con el puño en alto, y se coja un dolor de cuello de mil pares agitando las melenas, afortunado aquél que aún las conserve… Y nos plantamos en el final con “Scream A Louder Love”, un tema vacilón, sudoroso y sexy, con un estribillo a mil revoluciones, que hace que la fiesta termine como tiene que terminar, en alto y de buen rollo. Y ya está, diez canciones, 37 minutos y 37 segundos en los que nada sobra, ni tampoco echamos nada en falta. Un discazo de rock ‘n’ roll de principio a fin.

The Answer Live

¿Es “New Horizon” el mejor trabajo de The Answer? Pues un servidor no tiene respuesta para eso, ya que tiene en altísima estima todos y cada uno de los álbumes que han publicado los norirlandeses hasta la fecha. Sí es probablemente su obra más redonda y madura, lo cual no quiere decir, ni mucho menos, que se nos hayan puesto ahora serios y trascendentes. En el fondo The Answer siguen siendo, y siempre lo serán, unos chicos que sólo quieren diversión. Como todos nosotros, pues de eso va, en definitiva, el rock ‘n’ roll. Y diversión tenemos, a manos llenas, en “New Horizon”, otro capítulo brillante en la carrera de una banda que, hasta ahora, cuenta todas sus batallas por victorias. Otro paso más hacia una gloria que en realidad ya se han ganado con creces, aunque no vendan millones de discos ni llenen estadios o pabellones, pues a estas alturas ya sabemos que la grandeza es otra cosa. Y The Answer son muy grandes, enormes, y por suerte podremos comprobarlo de nuevo a finales de noviembre cuando vuelvan a dejarse caer por España para actuar en Barcelona (miércoles 20 en La[2] de Apolo), Madrid (jueves 21 en la Sala El Sol) y Zaragoza (viernes 22 en el Explosivo! Club). Algunos no fallaremos a la cita. Ellos tampoco nos fallarán. Nunca lo han hecho y nunca lo harán.

Larga vida al rock ‘n’ roll. Larga vida a The Answer.

The Answer Rocks!

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3 comentarios leave one →
  1. 08/10/2013 23:24

    Si no es el mejor se debe a que los otros tres son cojonudos. Los he visto dos veces en directo y repetiré si se acercan por aquí. El disco del año.

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