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“Justified”: un hombre con un sombrero

10/04/2013

Justified Season 4 - Raylan

(ALERTA SPOILER: Revela detalles de la trama de la serie, hasta el decimotercer y último capítulo de la cuarta temporada)

Pagaría mucho dinero por tener en mi poder todos los guiones originales de “Justified”, desde el primero hasta el último. Podría así leer y releer esas páginas, que estarían garabateadas, subrayadas, manoseadas, una y otra vez, paladear cada una de sus inigualables secuencias y líneas de diálogo, en el metro, en un largo viaje de avión, tumbado confortablemente en el sofá, en la cama justo antes de dormir… En cualquier caso, sería ésta quizás la mejor forma de combatir la tentación de ver sus capítulos con el mando a distancia en una mano, una libreta en la otra y el bolígrafo sujetado entre los dientes, lo que haría irremediablemente que cada episodio acabase durando hora y media en lugar de los 40 minutos habituales. En realidad estoy repitiendo lo que ya escribí en mi primer post sobre la serie, ‘”Justified”, un brillante western ‘noir’ del siglo XXI’, aunque esta vez a la manera de Boyd Crowder, diciendo con 40 palabras lo que podría expresar con cuatro: que es, sin ningún tipo de dudas, «la serie mejor escrita de la actualidad».

Uno querría, también, que “Justified” durase 12 ó 15 temporadas, y que su emisión se prolongase durante seis u ocho meses al año. Lo cierto es que, seguramente, la serie se resentiría y no tendría en ese caso la grandiosidad que exhibe hoy en día, así que puestos a soñar pediría que fuese eterna pero sin bajar su actual nivel de calidad; o sea, que fuese siempre excelsa. Yo, al menos, nunca podría cansarme de ella. La serie creada por Graham Yost y basada en los relatos de Elmore Leonard cerró el pasado martes 2 de abril su cuarta temporada, otros 13 episodios (casi) perfectos, más de 480 minutos de goce absoluto que no han hecho más que confirmar que estamos ante uno de los productos televisivos más sólidos, redondos y satisfactorios del momento. Como ese jugador en estado de gracia al que todo le sale bien, que se gusta, disfruta e intenta cualquier virguería con la seguridad de que se saldrá con la suya. “Justified” es tan férrea, está tan bien construida y tan trabajada que este año ha podido permitirse regodearse en su propia grandeza, afianzar sus señas de identidad y sacar aún más brillo a sus muchísimas virtudes. Así, a la espera de saber durante cuántos años podremos disfrutar de las aventuras del US Marshal Raylan Givens (de nuevo un sublime Timothy Olyphant), nos hemos tenido que volver a conformar con 13 semanas de serie, poco más de tres meses, que han vuelto a sabernos a poco porque, como siempre, hemos disfrutado tanto que nos hemos quedado con ganas de más… lo que no deja de ser otro punto a favor de la serie, aunque ahora nos joda y tengamos que aguantar el monazo hasta, suponemos, enero de 2014.

Justified Season 4 - Raylan2

El final de la tercera temporada de “Justified” fue violento, cruel y desolador. Y no lo digo solamente, aunque también, por el excelente “Slaughterhouse” que nos ‘desarmó’ (aunque el chiste sólo lo entenderán los que lo vieron) cerrando de forma brillante su tercer año en antena, sino a una simple y certera frase: «Sólo vio a un hombre con un sombrero». Sabíamos así, por boca del propio Raylan, que su padre, el despreciable Arlo Givens, había matado al policía estatal Tom Bergen cuando en realidad pensaba que el hombre al que disparaba era su hijo, o podía serlo, que viene a ser lo mismo. En todo este tiempo hemos visto a Raylan recibir disparos, cuchillazos, patadas y puñetazos, también beberse unos cuantos tragos realmente amargos, y aunque lo parezca no siempre ha salido indemne, pues cada vez son más visibles las cicatrices en su mirada… pero probablemente nunca antes recibió un golpe tan devastador como ese. Así dejamos a nuestro héroe hace ahora doce meses, abatido y desolado, por mucho que trate de ocultar siempre su estado de ánimo bajo esa, cree él, indestructible fachada. Y así nos lo encontramos este año, casi sin tiempo para lamerse las heridas porque de nuevo un suceso inesperado relacionado con su progenitor, y en un principio aparentemente sin demasiada importancia, volvió a poner la maquinaria de nuevo en marcha. El crimen nunca descansa en Harlan, en donde incluso las fechorías cometidas hace 30 años pueden salir a la luz y revivir en el momento más inesperado. Se mantiene así una de las constantes de “Justified”, ambientada en un rincón de Kentucky tan corrupto y podrido desde su raíz que prácticamente todo lo que ocurre hoy en día tiene que ver con algún lamentable hecho del pasado, y en donde aún persisten batallas que llevan librándose décadas.

Justified Season 4 - Raylan & Boyd

“Justified” es tan rematadamente buena que este año ha podido permitirse incluso el lujo de prescindir de un gran villano de la talla de la Mags Bennett (Margo Martindale) de la segunda temporada o el Robert Quarles (Neal McDonough) de la tercera. Quién los necesita, habrán pensado sus guionistas, cuando por Harlan y alrededores tenemos merodeando a tipos como Wynn Duffy (Jere Burns), Ellstin Limehouse (Mykelti Williamson), los soldados de Theo Thonin, comandados esta vez por el miserable Nicky Augustine (Mike O’Malley), el propio Arlo (Raymond J. Barry) tocando los huevos desde su celda y, cómo no, Boyd Crowder (ese ídolo llamado Walton Goggins), que de nuevo ha sido el otro gran pilar, aparte de Raylan e igual en importancia, sobre el que se ha sustentado la serie. La gran cuestión que ha enfrentado esta vez a todos los jugadores del tablero ha sido «¿Quién narices es Drew Thompson?» y, sobre todo, «¿Dónde diablos está?». Nos hemos lanzado así a una brutal y violenta cacería en donde las lealtades han ido cambiando de bando, la iniciativa ha ido pasando de unos a otros, las cosas nunca han sido lo que parecían y los acontecimientos no se han resuelto nunca como esperábamos.

Justified Season 4 - Art & Ava

“Justified” es tan endiabladamente buena que, sin un villano claro que acaparase toda nuestra atención (sólo quizás Augustine haya asumido este rol, pero ya en el tramo final), ha podido profundizar mucho más en esos secundarios de lujo que llevamos un tiempo demandando que diesen un paso al frente, saldando así una de sus grandes deudas históricas. El jefe Art Mullen (Nick Searcy) ha seguido protagonizando esos impagables cara a cara con Raylan que son siempre de lo mejorcito de la serie, pero por suerte esta vez hemos podido profundizar mucho más en unos personajes tan jugosos como los US Marshals Tim Gutterson (Jacob Pitts) y Rachel Brooks (Erica Tazel), que hasta ahora habían quedado un tanto desdibujados. Y nos hemos adentrado aún más, si es que era posible, en las entrañas del clan Crowder, en donde hemos tenido la feliz incorporación del turbio Colton Rhodes (Ron Eldard) mientras el castigado Johnny (David Meunier) caminaba cada vez más sobre el alambre y la bella y mortal Ava (Joelle Carter) ejercía ya plenamente como segunda de su amado. Ava y Boyd, Boyd y Ava, dos seres seducidos por el mal a los que en cambio no podemos dejar de venerar, dos trágicos amantes que querríamos ver envejecer juntos aunque sepamos que no será así, porque acumulan demasiados crímenes a sus espaldas. Y Raylan tan próximo y a la vez tan alejado de ellos, con lo que la extraña pareja se convierte en el extraño triángulo, regalándonos esas escenas entre ellos (siempre nos parecen pocas) que son oro puro. Y luego está Arlo, probablemente el mayor cabronazo en el lugar del planeta con más cabronazos por metro cuadrado, que cierra su triste relación de amor/odio con su vástago decantándose definitivamente por lo segundo al susurrarle, desde su lecho de muerte, un envenenado “Bésame… el culo”. Otro navajazo en el alma del que difícilmente podrá recuperarse. Y bueno, hemos echado un poco en falta a Winona (nuestra ‘ídola’ Natalie Zea), aunque su sombra ha estado planeando sobre nuestro Marshal en todo momento y sus escasas apariciones, sobre todo en el último capítulo, nos han compensado con creces.

Justified Season 4 - Rachel & Tim

“Justified” es tan condenadamente buena que este año ha podido incluso jugar al despiste, nadar contra corriente, pasarse por el forro todas las convenciones y esquemas narrativos clásicos y volar a su aire, saliendo victoriosa del envite. Cada vez está más lejos de esa serie casi procedimental que vimos en su muy buena, aunque aún no excelente, primera temporada, y en esta cuarta ha abierto cuando le ha venido en gana subtramas que ha cerrado unos capítulos después (la camarera amante de Raylan y su ‘simpático’ ex marido) o ha mantenido en el aire para recurrir a ellas cuando le venía bien hacerlo (los hermanos predicadores y encantadores de serpientes, el fugitivo del que creíamos habernos librado tras el primer capítulo, esa misteriosa ‘hermandad’ que dice gobernar Harlan en la sombra…); ha situado en primera línea y aprovisionado de buena munición a personajes que creíamos un tanto intrascendentes como el Sheriff Shelby Parlow (Jim Beaver) o la prostituta Ellen May (Abby Miller); ha rescatado del olvido, para cumplir su función y volver a llevárselo, al ex Sheriff Hunter Mosley (Brent Sexton); nos ha presentado a un nuevo y atípico defensor de la ley, el agente Bob Sweeney (Patton Oswalt), en definitiva, ha ampliado y profundizado en su particular universo, más carbón para futuras temporadas en las que tampoco descartamos que volvamos a recibir la visita de viejos conocidos como Dickie Bennett (Jeremy Davies) o Dewey Crowe (Damon Herriman).

Justified Season 4 - Raylan3

“Justified” es tan jodidamente buena que no le ha temblado el pulso a la hora de cerrar el que, supuestamente, era el gran enigma del año en el décimo capítulo de la temporada. Igual no sucede por desgracia en todas las series, pero sabemos que en la vida real somos esclavos de nuestras acciones, que siempre nos acarrean consecuencias, para bien o para mal, y esto es mucho más cierto en el caso de “Justified”. Así, en los tres sublimes episodios restantes se dedicaron a recoger lo sembrado y a dejar férreamente atados todos sus cabos sueltos, logrando casi lo imposible: que su conclusión fuese casi más redonda que en las dos temporadas precedentes. En una serie que gira siempre en torno al insoportable peso de nuestro actos, los amargos lazos familiares, las heridas difícilmente cicatrizadas y la permanente amenaza de los fantasmas del pasado, un capitulazo como “Ghosts” cobra pleno sentido. «Toda la lucha, todo el derramamiento de sangre, toda la agitación… Reyes caen, príncipes se alzan. Y aquí seguimos. Los supervivientes». Parece sacado de “Juego de tronos” pero no, es otro de los memorables parlamentos, y tenemos un buen puñado por capítulo, de “Justified”, que deja a sus dos personajes principales muy tocados para el futuro y un poquito más cerca de sus respectivos destinos. Que no sabemos cuáles son, pero ya podemos empezar a intuirlos. De momento, Boyd parece que ha perdido lo único que le importaba en esta vida, aunque sabemos que volverá a levantarse y a dar batalla, siempre lo ha hecho, mientras que Raylan, bordeando una vez más el límite entre el bien y el mal, ha hecho correr ríos de sangre para defender a sus seres queridos. Y así, nos despedimos del primero en ese hogar que nunca será suyo, y que jamás podrá compartir con la mujer que ama, y dejamos al segundo en el hogar del que lleva huyendo desde que no era más que un crío. Y escuchamos una vez más “You’ll Never Leave Harlan Alive”, y contemplamos a un hombre con un sombrero tomarse una cerveza mientras observa las tumbas de sus padres… y la suya propia. “Justified” puede presumir de tener los mejores diálogos de la televisión, pero en este caso no se puede decir más con menos palabras.

Justified Season 4 - US Marshal

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3 comentarios leave one →
  1. Antiloo permalink
    22/08/2013 10:44

    Amigo Terminada la cuarta temporada, he de decir que es una pena que la serie necesite arrancar una temporada para que la gente se enganchae… Bueno, joder, con el Harlan County, parece Smallville, la cantidad de viillanos que hay por minuto.

    Que el Tymothy Colifante sea productor tiene también su gracia y el malo Nick Agustito de la cuarta temporada tiene una verborrea digna de Tarantino (dialogo con Ava de como se llega a ser la jefa del burdel, puta, puta, puta…)

    En gneral los malos de la serie, están bien todos, resabidillos (por que lo son), pero el Quarles de la tercera, Lime – denzel- house (increible parecido) y la familia de paletos de la segunda, con ese gran, grandisimo paleto, jeremy davies ( y el dewey amigo, cojunudo el capitulo de los riñones).

    Es una pena que se carguen al Colt, al amigo de Boyd Crowder, bueno en verdad, en la serie se cargan a todos. No se si a la larga eso tendra consecuemcias en las tramas ya que lo de la gente de Detroit empieza a ser un poco pesadilla/ de pesados.

    No se estreno la cuarta en español? Ummm… Mal asunto.

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