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“The Walking Dead”: ¿cuentas saldadas?

03/12/2013

The Walking Dead Season 4 - Rick

(ALERTA SPOILER: Prohibido leer sin haber visto hasta el octavo episodio de la cuarta temporada de la serie “The Walking Dead”. También hablamos, sin revelar demasiado, de los cómics “Los muertos vivientes” de Robert Kirkman)

“The Walking Dead” está haciendo historia. Y me temo que ni siquiera los que escribimos habitualmente sobre la serie (éste es el séptimo post que le dedicamos en este blog) somos realmente capaces de alcanzar a explicar la magnitud del fenómeno, pues deberá ser analizado más fríamente y con mayor perspectiva una vez haya pasado, dentro de unos cuantos años. No lo digo solamente, aunque también, por sus apabullantes audiencias en EE.UU, números inconcebibles hasta hace poco para una serie emitida por cable, a los que habría que sumar los cosechados en su emisión en el resto de países y, por supuesto, las descargas en todo el planeta. Me refiero, sobre todo, a los inagotables ríos de tinta (en sentido figurado, claro) que hace correr semana tras semana, a los encendidísimos debates que genera cada capítulo, a la cantidad de tiempo y energías que dedicamos a analizarla, desmenuzarla, examinarla casi secuencia por secuencia, diálogo por diálogo, cuando… er… vamos que… ¡coño, que no deja de ser una serie de zombis! No me entendáis mal, no la estoy menospreciando, todo lo contrario. Simplemente digo que, si hace cinco años, nos hubiesen dicho que una serie sobre zombis iba a tener tanto éxito pero, sobre todo, iba a generar tantísimo ruido, ninguno nos lo hubiésemos creído.

“The Walking Dead” es, por tanto, la serie sobre la que más se escribe, más se discute y, aquí llega lo más extraordinario del asunto, más gente reniega de ella y asegura una y otra vez que dejará de verla pero, paradójicamente, cada vez suma más y más espectadores. Todo un fenómeno paranormal. Todo el mundo tiene derecho a ver algo y criticarlo. En este mismo blog, algunas cosas nos gustan más que otras, la serie nos ha convencido bastante en algunos momentos y en otros menos, e incluso comprendemos a alguien que siendo fiel a la serie desde el principio en un momento dado se pueda sentir profundamente defraudado, por lo que sea… Pero en serio, aquéllos que lleváis tres o cuatro años diciendo en todos los blogs y foros que encontráis que es una absoluta basura y que no pensáis seguir viéndola, pero os habéis tragado religiosamente los 43 episodios emitidos hasta la fecha: haceos y hacednos un favor a todos, y cumplid de una maldita vez vuestra amenaza. Porque si algo ha quedado claro en esta primera tanda de ocho episodios de la cuarta temporada es que “The Walking Dead” nunca va a acabar contentando a todo el mundo. Sin ir más lejos, no pocos han seguido echando pestes semana tras semana mientras que a un servidor, aún reconociendo que algunas cosas son, siempre en la opinión de uno, mejorables, le ha parecido que el nivel ha sido francamente notable.

The Walking Dead Season 4 - Bob, Daryl & Michonne

Mi compañero Jorge tuvo el duro trance de tener que juzgar el regreso de la serie, el pasado 13 de octubre, con sólo un capítulo como referencia, “30 Days Without An Accident”, en su post ‘De vuelta (de entre los muertos)’. Más fácil lo tengo yo ahora con ocho capítulos para poder hacer balance de lo visto hasta la fecha. Como lo tuve también cuando escribí con motivo de la ‘season finale’ de la tercera temporada, en un post que titulé ‘Cuentas pendientes’, pues creo no equivocarme si digo que a casi todos se nos quedó entonces una sensación de ‘coitus interruptus’ tras el fallido ataque a la prisión del Gobernador y posterior desbandada con el que se cerró su tercer año en antena. Un año que empezó excepcionalmente bien y que luego no supo o no pudo mantener el nivel, y que además nos birló ese clímax que estuvieron prometiéndonos durante semanas, esa batalla imaginábamos que épica y decisiva entre las tropas de Woodbury y la gente de Rick por el control de la cárcel que… se resolvió como se resolvió. Una guerra devastadora que por fin ha llegado en “Too Far Gone”, con consecuencias catastróficas para todos, reflejando de forma bastante fiel lo sucedido en los cómics escritos por Robert Kirkman, por lo que de alguna manera hemos saldado esas cuentas que quedaron pendientes hace ahora ocho meses. No obstante, algunos dirán, y no les faltará algo de razón, que este final es el que nos tenían que haber entregado entonces, lo que nos llevaría a pensar que todo lo que hemos visto desde octubre hasta ahora ha sido totalmente inútil e innecesario, pero yo en eso tampoco puedo estar del todo de acuerdo.

The Walking Dead Season 4 - Carol

Es cierto que la estructura de esta primera mitad de la temporada, que además cierra un arco argumental, ha sido un tanto extraña. Hemos tenido cinco capítulos centrados en el grupo de Rick, dos dedicados en exclusiva al Gobernador (por mucho que él se haya querido desprender de esa etiqueta, nosotros le seguiremos llamando así), y un octavo con el inevitable choque entre ambos, que ha hecho saltar por los aires la serie como no sucedía desde aquel “Beside The Dying Fire” con el que se cerró la segunda temporada. Y aunque esos cinco primeros episodios, marcados por esa gripe que golpeó con un virulencia brutal la prisión, se llevaron no pocos palos de los más exigentes espectadores, en especial de aquéllos que no soportan que dos personajes se paren más de dos minutos a dialogar, para mí volvieron a mostrar en muchísimos momentos la mejor cara de “The Walking Dead”. Y voy más allá: aunque quizás nunca la serie ha estado tan alejada argumentalmente de lo que hemos visto en los cómics, pocas veces se ha acercado tanto a su esencia como en esos capítulos. «El mundo que conocíamos ya no existe» podemos leer en la contraportada de todos los tomos de “Los muertos vivientes”, y eso es lo que nos muestran esos episodios: los únicos peligros a los que deben hacer frente nuestros protagonistas ya no son sólo los caminantes ni otros grupos de supervivientes, que es en lo que se venía sustentando la serie, sino la lucha diaria por la subsistencia y otras amenazas, como una simple gripe, que en el mundo pre-apocalíptico se habrían resuelto con una rápida visita al médico y bajando a la farmacia de la esquina, pero que ahora son capaces de causar una crisis de consecuencias dramáticas incalculables. También hemos visto a un Rick indeciso, hasta incoherente, que tan pronto quería alejarse de toda responsabilidad retirándose a su vida de granjero como volvía a coger las riendas (y su pistola) para sacarles las castañas del fuego al grupo, incluso tomando decisiones unilaterales francamente cuestionables (la expulsión de Carol). Exactamente igual que en el cómic. Un Rick de subidas y bajadas. De idas y venidas. Y una Carol, por cierto, que ha pegado una evolución tan asombrosa, transformándose en una puta Terminator y, por ende, casi en lo mejor del arranque de esta temporada, que ha hecho que su momentánea despedida haya resultado para el espectador mucho más traumática. Porque volverá, y sólo falta saber cómo y dónde, y si lo hará de buen rollo o con un cabreo de mil pares. Y no me gustaría cruzármela yo si es esto último, viendo en lo que se ha convertido.

The Walking Dead Season 4 - Hershel

Hay otros personajes que molan tanto, como Daryl, que sólo tienen que seguir siendo ellos mismos, aunque sin duda ha emborronado su actuación de este curso con esa tímida reacción ante la noticia de la expulsión de Carol (¿algo de lo que podría resarcirse buscándola a partir de ahora?). Michonne sigue ganando enteros, espoleada en buena medida precisamente por el tipo de la ballesta, gracias a algunos gestos que la humanizan (esas lágrimas cuando sostiene a Judy)… y también a base de katanazos, qué demonios. En el lado positivo seguimos poniendo a Carl, ya convertido en una pequeña versión de Clint Eastwood, y a esas dos aún más pequeñas y rubias aprendices, que además aún da la sensación de que pueden esconder algún secreto. Y por supuesto a Hershel, el auténtico héroe de la prisión, un verdadero pilar al que se echará muchísimo de menos y sin el que la serie estará irremediablemente coja a partir de ahora. Sin Dale y ahora sin él, pues este admirable veterinario había recogido su testigo (y asumido en buena parte el rol que el primero desempeñaba en el cómic), “The Walking Dead” se queda por primera vez sin brújula moral. Al menos se ha ido con una sonrisa, tras escuchar el discurso de Rick, sabiendo que su mensaje llegó a calar en el ex policía. Otro triunfo más, viejo amigo. En el debe de la serie, en cambio, debemos situar al personaje de Tyreese, que ya no es que esté a años luz de aquél que tanto admiramos los fanáticos de Kirkman, sino que ha acabado convirtiéndose en un verdadero incordio. Al menos T-Dog no molestaba. Y en un nuevo T-Dog es en lo que se convertirá precisamente el nuevo fichaje de la temporada, Bob Stookey, como no espabile. Sasha, Beth (que sí, nos valía como babysitter de Judith, pero… ¿y ahora?), Maggie y Glenn da la sensación de que suficiente tienen con haber sobrevivido.

The Walking Dead Season 4 - The Governor Burning Woodbury

Y una vez superada la crisis de la gripe en la prisión, llegaba la hora de que hiciese su reaparición el Gobernador. El infausto Philip Blake. Pero ninguno nos imaginábamos que sería de esa forma. Bajo el nombre de ‘Brian Heriot’ y con ese espléndido díptico formado por los capítulos “Live Bait”  (“Cebo vivo”) y “Dead Weight” (“Peso muerto”) que nos narrarían su redención y, de nuevo, caída. O mejor dicho, que nos mostrarían el espejismo de su redención, o la confirmación de que un hombre no puede luchar contra su propia naturaleza, y menos aún si ésta es tan malvada como la que alberga en su interior el señor Blake. A nivel argumental, es lo que los guionistas necesitaban para dar al Gobernador la munición necesaria, tanto emocional, como material, para emprender un nuevo asalto a la cárcel de Rick y compañía. El villano del parche en el ojo, de nuevo un sublime David Morrisey, encuentra en Lilly (que, por cierto, guarda un cierto parecido con Maggie, aunque menos pivón) y en la pequeña Meghan a su mujer y su hija perdidas. La cuñada Tara venía en el pack. De hecho, en su afán por protegerlas, llegará a exclamarles «No puedo volver a perderos». Y sí, en principio será su afán protector lo que le moverá, primero, a tomar las riendas de su nuevo grupo (para desgracia del incauto Martínez y de ese otro tipo del que no nos molestamos ni en aprendernos el nombre) y, segundo, a dirigir los ojos a la prisión. Pero una vez frente a ésta y sus antiguos enemigos, su única motivación y su único estímulo será el odio. Para desgracia de sus nuevos acólitos, que nunca nos importaron un pimiento, aunque para un servidor sí fue una alegría reencontrarse con Kirk Acevedo, además en plan badass motherfucker total. Y para desgracia de los habitantes de la cárcel, y ahí sí que lo sentimos en el alma.

The Walking Dead Season 4 - The Governor & The Tank

Pero, por muy dolorosa que haya sido esta ‘mid-season finale’ titulada “Too Far Gone” (como el tomo 13 de los cómics aunque a nivel narrativo no tenga absolutamente nada que ver, pues se encuentra mucho más avanzado argumentalmente), era lo que casi todos estábamos esperando… y exigiendo. Nos lo debían desde el final de la tercera temporada. Y supongo que no me equivoco si digo que la mayoría de los fanáticos de la obra de Kirkman nos hemos estremecido cuando hemos visto ese tanque apostado amenazante a las puertas de la prisión. Y a uno de los personajes más queridos morir decapitado por la katana de Michonne (en este caso el cambio ha sido acertado… triste, pero acertado). Y al Gobernador proferir aquello de «Kill them all!» (cuya viñeta original, por cierto, ya os dejamos en nuestro primer post dedicado a la serie). Y no sé vosotros, pero yo nunca imaginé que tuviesen el valor, o la temeridad, televisivamente hablando, de resolver el asalto sacrificando a Judith aka Littleasskicker. Apenas unos minutos después de llevarse también por delante a Meghan. ¿Qué show es capaz hoy en día de algo así? Sólo uno en el que sus responsables los tienen muy bien puestos.

The Walking Dead Season 4 - Rick & Carl

Estos ocho episodios, por tanto, nos han permitido empezar a juzgar el trabajo de Scott M. Gimple como nuevo ‘showrunner’, el tercero tras Frank Darabont y Glen Mazzara. Y aunque quizás muchos se quedarán inevitablemente con el auténtico puñetazo en la mandíbula, o la estocada en toda la frente que ha supuesto este último capítulo, en mi opinión la impresión global ha sido francamente buena. Y el horizonte que se abrirá a partir del 9 de febrero, fecha de regreso de la serie, es verdaderamente incierto, pues ni siquiera el cómic supo muy bien por dónde tirar y tardó bastante en asentarse tras los traumáticos eventos que acabamos de presenciar. Pero lo que es seguro es que “The Walking Dead” sólo puede ser a partir de ahora aún mucho más oscura, dramática y desoladora. Y eso, amigos, es fantástico. Es lo que muchos llevamos cuatro años esperando.

The Walking Dead Season 4 - Checkmate

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8 comentarios leave one →
  1. Salva permalink
    03/12/2013 19:07

    Aunque debió ser el Final de la T3 ha sido un Gran Final de “Media Temporada”, Una Media temporada como el resto de la serie, con muchos altibajos.Yo no tengo problema con los episodios “de diálogos” como alguna gente, pero hay que reconocer que a veces no son lo bastante interesantes,no por falta de acción, si no por que el contenido no es lo bastante bueno.Los primeros episodios han sido flojos para mi gusto, la prisión había quedado en una rutina de;:hay un problema y se hace una “excursión” peligrosa al exterior para resolverlo(en este caso la gripe).El retorno del Gobernador ha levantado mucho los últimos episodios, aunque su recaída en la maldad y la locura me han parecido un poco precipitados y forzados,pero ha sido un gran y emotivo final.Destacar la capacidad del Gobernador para manipular a la gente para que le siga a la perdición..(realmente NO es tan listo más allá de su gran capacidad para mentir de forma convincente),el “momento Ned Stark” de Hershel, y lo que más me impresionó:La Reacción de Rick y sobre todo Carl al encontrar el carrito del bebé…Quedan en el aire la posible reaparición de Carol,la trama del ¿sicópata?, el trauma que puedan tener después de tal desastre, y el volver a la vida en la carretera……Te esperamos Febrero

  2. Jorge Luis García permalink*
    03/12/2013 21:40

    Gran análisis, Rodrax. Creo que todos estamos de acuerdo en que la serie nos debía un episodio como “Too far gone”. No nos engañemos; son capítulos como éste los que impiden que los haters se desenganchen de la serie sobre la que vierten tantas pestes. Pero sería imposible (y temerario) que cada semana nos ofreciesen algo así. Para que “Too far gone” funcione tiene que haber antes un slow burning, tiene que alcanzarse la temperatura emocional adecuada, y eso se consigue con episodios como los dos dedicados al Gobernador. En mi opinión, esta primera mitad de temporada ha rayado a buen nivel, con algunos matices discutibles y algunos personajes y relaciones cuestionables, pero definitivamente mejor que la segunda mitad de la tercera. Ha habido imágenes y secuencias muy poderosas y sugestivas, como la ciénaga de los muertos de “Dead Weight”, y episodios potentes como “Internment”. Y, obviamente, un climax tan brutal y despiadado como el que proporciona “Too far gone” contribuye a que el balance final de la tanda sea positivo. A partir de ahora, si siguen respetando más o menos la historia del cómic, tocaría el arco argumental en el que Rick y Carl se adentran en el territorio desolador de “The road” de Cormac McCarthy. Vaticino más pataleos y abucheos de los haters, pero eso es algo con lo que la serie tiene que vivir. Un saludo.

  3. 06/12/2013 9:40

    Como bien comentan arriba, siempre he defendido los episodios de diálogos de TWD.
    No se puede quemar todo en cada episodio. Me ha parecido muy flojito el inicio de temporada. Se podrían hacer comprimido en dos o tres episodios. Momentos en los que pasa nada. Pero sí es verdad que nos hemos vuelto demasiado exigentes con las series.
    Que no miren tanto lo que dicen los espectadores. Con lo fácil que es cambiar de canal.

  4. 06/12/2013 15:08

    El mid-season finale ha sido un capitulazo!!!! Saltando del sofá me tuvo durante toda la segunda mitad!!!! Yo tb le he dedicado un post en mi blog y hago un repaso de los mejores momentos de la serie hasta ahora, en mi opinión. Aquí os lo dejo por si tenéis curiosidad ;)

    http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2013/12/la-batalla-epica.html

    Saludos!

  5. 10/12/2013 0:17

    Bastante buena reseña. A mí, Walking dead me fascina precisamente por lo que comentas, Rodrigo, esas muertes y esas desapariciones que en cualquier serie estarían “prohibidas”, no solo por quedar bien, sino también, por mantener un hilo argumental. Pero es que el hilo argumental de Walking Dead es la catástrofe y que desaparezca la peña y muera hasta el apuntador es lo que le viene bien…

    Yo, un poco facilitado por The walking dead, pero con el virus ya inhalado de antes (algún ataque de pánico, una mala experiencia en el extranjero y tres libros desoladores), vaticino, no un futuro tan negro, pero sí un futuro difícil, una guerra económica, más que física. Os dejo un artículo por si os interesa:

    http://www.elpisapapeles.com/cultura/ciencia/ultimo-nuestros-leopardo-anatolia-extincion.php

  6. 16/12/2013 15:03

    La gracia de la serie es ver como el ser humano reacciona ante una situación límite. ¿Los zombies? pues es lo de menos, aunque son más divertidos y dan más juego que terremotos, tifones, huracanas u otras catastrofes naturales, o el apocalipsis post nuclear o por falta de recursos o bien veinte paisanos atufados de pacharan que provocan el fin del mundo despues de haberlo arreglado en la barra del bar. De este capítulo final de media temporada me ha sobrecogido la sensación de fragilidad sobre la existencia humana que me ha trasmitido: lo dificil que es adaptar un medio donde se pueda vivir (la prisión, con todos sus inconvenientes) y lo fácil que es destruirlo todo. El que en lugar de hacer frente común ante un medio tan hostil, prefierian liarse a tiros: unos por vendettas personales (el gobernador) y otros por simple falta de caracter (el resto de sus acólitos) o por ser llanamente unos hijos de puta (el del tanque).

    Yo el que espero que no se carguen nunca es Daryl, pese a su mala leche, creo que es el corazón más puro de todos los que han aparecido. Y quizá el único que no ha traicionado sus principios. Me ha dado pena Hershel, no era un plasta como Dale.

  7. 28/12/2013 20:02

    Buen análisis, efectivamente podremos valorar la serie adecuadamente en unos años, como pasó con Perdidos, pero a pesar de los altibajos mola

Trackbacks

  1. “The Walking Dead”: en lo que nos hemos convertido | El Cadillac Negro

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