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“Manchester frente al mar”: cosas que se perdieron en el fuego

03/02/2017

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Desde que se proyectó en el Festival de Sundance de 2016, “Manchester frente al mar” ha ido acumulando parabienes y convirtiéndose en uno de los títulos ineludibles de la temporada de premios. Mejor película del año según la National Board of Review, seleccionada en el Top 10 del American Film Institute, ganadora de incontables distinciones de las asociaciones de críticos americanas por la actuación de Casey Affleck y acaparadora de nominaciones en Globos de Oro, Baftas, César y, por supuesto, en los Oscar. La industria nos ha gritado bien alto que “Manchester frente al mar” es una de esas películas que no solo hay que ver, sino que hay que cubrir de elogios, y por eso mismo un servidor se queda con cierto complejo de oveja negra al comprobar tras su visionado que está lejos de poder sumarse alegremente a los corifeos que la proclaman como una obra maestra. La cinta de Kenneth Lonergan (“Puedes contar conmigo”, “Margaret”) es un drama familiar, pero no uno de esos dramas intensos y desgarradores que te encogen el corazón y te ponen la piel de gallina, sino de la variante contenida, discreta e intimista, ese tipo de filme de vocación indie que huye siempre que puede del exceso sentimental  y prefiere hablarle al espectador en voz baja.  La cuestión es que si uno es un poco duro de oído (como probablemente sea mi caso) quizás no oiga todo lo que se le cuenta, o puede que sí lo haga, pero no le deje la huella que debería. El riesgo con la contención es que si te aplicas mucho en no pasarte quizás no llegues. Y “Manchester frente al mar” a mí no me termina de llegar. Le reconozco ciertas virtudes y creo entender la propuesta de Lonergan, pero después de 135 minutos (que son muchos y, sí, se hacen largos, aunque no exactamente aburridos) no me siento tan removido por dentro ni tan impresionado como la mayoría de la crítica.

Casey Affleck es Lee Chandler, un individuo sin esperanza que pasa su gris existencia como un espectro que se ha forzado a subsistir en los márgenes, ajeno a todo contacto humano que pueda significar algo real. Hace su trabajo de conserje en una comunidad de Boston eficazmente pero con la cabeza agachada y sin levantar la vista, imperturbable tanto ante el coqueteo de una vecina como ante las quejas de un cliente insatisfecho. Pasa las noches solitarias anclado a la barra de un bar, bebiendo para olvidar y dispuesto a sacar los puños a pasear si se presenta la menor oportunidad. Un día recibe una llamada anunciándole la muerte inminente de su hermano y eso  le obliga a regresar a su pueblo natal, Manchester (no el británico, sino Manchester by the Sea, en el estado de Massachusetts), un lugar del que huyó mucho tiempo atrás incapaz de lidiar con una tragedia cruel e inasumible. Entre trámites funerarios y recuerdos de un pasado que parece pertenecer a otra vida, a Chandler le comunican que su hermano le ha cedido en su testamento la responsabilidad de ejercer de tutor de su sobrino Patrick. A partir de ahí descubriremos por qué Lee es quién es y cómo ambos personajes conviven, cada uno a su manera, con la pérdida y el dolor. “Manchester by the sea” es precisamente eso, una fotografía borrosa de unas cicatrices que nunca curaron, un taciturno retrato de la culpa que se clava debajo de la piel, un fiel testimonio de la imposibilidad de recomponer un alma que se ha roto en mil pedazos.

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Lonergan rueda toda esta tristeza con el mismo gélido sosiego del que se impregna la atmósfera de ese pequeño pueblo marítimo en el que sucede la acción. No hay apenas picos memorables en una narrativa compuesta de pequeños retazos de cotidianidad, precisa, sí, nutrida de verosímiles detalles costumbristas de buen guionista, también, pero inevitablemente monótona y reiterativa a pesar de una estructura que alterna presente y pasado mediante flashbacks. Tiene la inteligencia de aligerar la aflicción con pequeñas dosis de humor que no desequilibran el lánguido tono general, pero tampoco termina de profundizar en ninguno de los sugerentes desvíos que aparecen en torno a la melodía principal. El cineasta insiste más de lo que un servidor considera deseable en ese sutil intimismo de perfil bajo, de huir de los grandes aspavientos y de la catarsis liberadora, pero no deja de ser revelador que las dos secuencias más poderosas de la cinta sean precisamente sus dos únicas explosiones dramáticas. Me faltan más escenas como esas. Y se da la paradoja de que en la primera de ellas, la que nos revela el gran secreto del pasado del protagonista, Lonergan parece traicionarse así mismo usando abusivamente el Adagio de Albioni para subrayar lo que no debería necesitar ser realzado.

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Casey Affleck se ajusta como un guante a lo que le pide el director y se echa la película encima, o más bien se la echan. Su mayor mérito es actuar como si llevara con infinita resignación una insoportable carga sobre sus hombros. Le insufla melancolía, derrota y desolación a su personaje (es crudísimo el momento de su declaración ante la policía), pero tampoco supone una enorme revelación ni es una composición radicalmente superior a las que ya le vimos en cintas como “El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford” o “El demonio bajo la piel”. Ya sabíamos que Casey es mejor actor sin necesidad de decir una sola palabra que su hermano Ben, pero la unanimidad con la que le están cayendo casi todos los premios resulta un poco sospechosa. Cualquiera podría pensar que estamos ante una interpretación para los anales de la Historia y en realidad creo que tampoco es para tanto. Sin embargo, es tan favorito para ganar el Oscar que la posibilidad de que la gran sorpresa de la gala se produzca en esta categoría es muy tentadora (y la reciente derrota ante Denzel Washington en los premios del Sindicato de Actores apunta un poco a eso).

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El jovencísimo Lucas Hedges también está nominado a la estatuilla al mejor actor de reparto, y, aunque hay que  admitir su desparpajo y naturalidad, su trabajo me parece lejos de ser premiable. Más aplaudible es lo de Michelle Williams, que realmente aparece solo en poco más de tres secuencias, lo cual es una lástima, pero le bastan dos para elevar el voltaje emocional del filme, especialmente la última, en la que cinco climáticos minutos que de tan auténticos parecen improvisados le permiten aspirar al Oscar a la mejor Actriz Secundaria. No creo que le den para ganar, pero cosas más raras se han visto (que se lo pregunten a la Judi Dench de “Shakespeare enamorado”).

“Manchester frente al mar” es una película estimable, una que puedo llegar a apreciar pero cuya frialdad me impone demasiada distancia como para emocionarme o involucrarme activamente en su tragedia, no al menos de la forma en que pueden hacerlo otros dramas de corte costumbrista y familiar similares como la, esta sí, magistral y quizás un tanto olvidada “Secretos y mentiras” de Mike Leigh. Y estoy seguro de que varios aspectos de la cinta de Lonergan que yo detecto como flaquezas para otro tipo de espectador serán precisamente todo lo contrario. Al final todo es cuestión de conectar o no hacerlo. Puedo estar muy equivocado, pero me atrevo a plantear que tal vez esta sea la clase de película que encanta a los críticos y que gusta de ser premiada, pero que gran parte del público de a pie termina despachando con el socorrido, pero a veces muy certero, adjetivo de “sobrevalorada” (por supuesto, les invito a contradecir al arriba firmante en los comentarios si lo estiman oportuno).

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19 comentarios leave one →
  1. ferdigang permalink
    03/02/2017 13:10

    Es una obra maestra porque el actor interpreta magistralmente su papel. Un papel que lo obliga a deambular sí o sí. NO hay elección, es la unica manera de seguir con dignidad el camino, después del revés recibido por el destino. No hay otra salida digna, realmente. ¿Qué deja de tener contacto real con el resto? Es una broma.

    • Jorge Luis García permalink*
      04/02/2017 1:16

      De acuerdo en varias de las cosas que dices, ferdigang, pero no en que una interpretación magistral (asumiendo que la de Affleck pueda serlo) eleve automáticamente una película a la condición de obra maestra. Un saludo.

  2. ferdigang permalink
    05/02/2017 18:05

    Tiene usted razón, no tiene porqué ser obra maestra. Es que quería defender la película de la critica y me vine arriba.

  3. ferdigang permalink
    05/02/2017 18:10

    El sentimiento de culpabilidad tiene que inundar todas las células del cuerpo. Es como si te hubieran anulado la capacidad de disfrutar, gozar, o siquiera sentir las cosas normales que llamamos vida. Ese sentimiento, que creo que es el que quiere transmitir el director de la película, lo consigue totalmente el actor. Misión cumplida. ¿Que mas se puede pedir a una película para catalogarla de genial? ¿No es ese su fin?

  4. ferdigang permalink
    05/02/2017 18:12

    Un saludo

    • Jorge Luis García permalink*
      05/02/2017 22:55

      Coincido en que Affleck se ajusta perfectamente a lo que quiere transmitir el director, pero insisto en que eso no me parece motivo suficiente para catalogar a una película de genial; no si lo que me ha transmitido en muchos momentos es monotonía y reiteración. Pero respeto y entiendo que a ti te haya transmitido otras cosas y te parezca una obra maestra. Como escribí en el post, se trata de conectar o no con un material muy sensible. Un saludo y gracias por comentar.

  5. loli permalink
    10/02/2017 23:00

    A mi gusto mucho la peli.. pero creo que en la direccion hubo detalles que pudieron haberse evitado: demasiada musica “melodramatica” en escenas claves que no las necesitaban, y varias escenas donde el joven estaba obsesionado en tener sexo con la jovencita, que en mi opinion no aportaban nada a la historia principal.

    • Jorge Luis García permalink*
      12/02/2017 22:04

      Loli, no recuerdo que en general la banda sonora fuese muy intrusiva o enfática salvo en la ya comentada secuencia del Adagio. En cuanto a las escenas del joven buscando sexo, supongo que lo que se pretende es mostrar cómo cada uno afronta la pérdida de maneras distintas. Un saludo y gracias por comentar.

  6. 12/02/2017 20:09

    Enorme casey

    • Jorge Luis García permalink*
      12/02/2017 22:05

      No te diré que no, nataliamonc. La película respira a través de él.

  7. 14/02/2017 17:37

    A mí me mantuvo las dos horas largas que dura en continua tensión emocional. En mi opinión es un buen drama, bonito y conmovedor. Michelle Williams, en mi opinión, está de nota, sólo le hacen falta dos escenas, no más, solo con eso es capaz de definir un personaje, ya no me meto en si es más o menos conmovedora su actuación (que lo es y mucho), sino en la clase que tiene para saber definir la compleja personalidad de un personaje bien escrito en solo dos escenas, puro talento. La interpretación de Affleck es más sutil, para mi transmite mucha melancolía, un poco plana si quieres, pero es que el quiz está en la fuerza melancólica que transmite desde el minuto 1 (te pone el corazón en un puño), es carisma y punto, no hay más, no hay clase magistral interpretativa, ni falta que hace. Otra cosa es que se merezca el oro y el moro, tanto premio y reconocimiento…pues no lo sé, al final es lo de siempre, tanta explotación que casi todo está sobrevalorado.

    • Jorge Luis García permalink*
      15/02/2017 1:24

      Precisamente porque Michelle Williams brilla tanto en sus escasas apariciones a mí me habría gustado tener más de ella en la película. Sobre lo de Affleck, no estoy seguro de que “carisma” sea la palabra más adecuada para definir su trabajo. En cualquier caso se agradece mucho tu aportación, Pablo. Un saludo.

    • Chaly permalink
      05/05/2017 3:13

      No sé si habéis prestado la atención debida a la película, pero además de ser film que pasará a ser un clásico del cine, (recordadlo) el papel del protagonista, Casey Affleck es de óscar. El de su sobrino, Lucas Hedges, es impresionante por su naturalidad total, y el de gran la actriz Michelle Williams, bueno, tuvimos que conformarnos con su escasa aparición pero intenso papel, que nos deleita, como siempre, porque está sublime.

      Es cierto que no es una película para recomendar a todo el mundo. He leído por ahí que si es algo lenta, o que si Affleck es así en su vida normal, puede que lo sea, pero si lo es no le ha servido de ayuda para su papel, más bien lo contrario. Los silencios son obligados.

      Las respuestas que se dan tienen que tomarse su tiempo, y además son corta. Se trata de un tipo solitario que no quiere cuentas con nadie, de un derrotado que se siente culpable, que la da igual que los vecinos chillen o le maltraten con palabras. Decir que se abusó del adagio de Albioni en ciertas escenas me parece de lo más cruel. Baste con recordar el momento en el que se encuentran Casey Affleck y Michelle Williams en el que ella le pide perdón y le dice que aún le quiere para salir satisfecho y decir…he visto una película que la verá mi hijo cuando tenga 20 años como un clásico inolvidable.

  8. 22/02/2017 13:26

    A mí la película me gustó. Coincido en que es una buena película, sin más, y me parece muy acertada la crítica que haces, JL, muy ponderada. A veces, leyendo otras opiniones, parece que las películas solo puedan ser de 10 o de 4, que no hay término medio.

    • Jorge Luis García permalink*
      22/02/2017 21:12

      Muy de acuerdo, graffitorum. A veces se tiende a olvidar que hay más notas entre los extremos. A mí no me va mucho lo de puntuar una película, pero en mi baremo esta sería entre un 6 y un 7, que tampoco está mal. Un saludo y muchas gracias por tus palabras.

  9. 02/03/2017 13:12

    La vi ayer y bueno me esperaba mas emoción, me ha gustado pero se me hizo lenta y demasiado larga. Affleck interpreta muy bien el papel, pero parece por lo que se comenta que su personalidad es así en la vida real… Pero es cierto que la culpabilidad se refleja 100% y es lo que el director pretende transmitir. Me ha gustado tu crítica :-)

    • Jorge Luis García permalink*
      02/03/2017 19:30

      Parece que su personalidad en la vida real es bastante menos recomendable que en la película. No debe ser nada fácil trabajar con él… por decirlo suavemente. Muchas gracias por dejarnos tu opinión, Cris. Un saludo.

  10. 22/09/2017 16:30

    Estoy de acuerdo contigo… es decir, la película me gustó, y tuvo momentos en los que sufrí y se me heló la sangre… pero es cierto, son solo un par de momentos. Affleck está más que bien, pero su interpretación es tan contenía… que para personas más viscerales como yo… se nos queda corto….

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