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“Homeland” is back in the game!

04/10/2012

(ALERTA SPOILER: Revela detalles importantes de la trama de la serie, hasta el primer capítulo de la segunda temporada)

“Homeland”, “Dexter”, “Boardwalk Empire”, “Treme”, “The Good Wife”, “Revenge”, “Once Upon A Time”, el estreno de “666 Park Avenue” y las ‘animadas’ “Los Simpson”, “Padre de familia” y “American Dad”. Este fue el panorama televisivo (seriéfilo) al otro lado del charco en la noche del pasado domingo. Una franja en la que desembarcará en breve “The Walking Dead” con su esperadísima tercera temporada, y por la que también han transitado (y casi todas volverán a hacerlo en el futuro) “Breaking Bad”, “Mad Men”, “Juego de tronos”, “True Blood”, “The Newsroom”, “Californication” o “Weeds”. Y seguro que me dejo unas cuantas. No me digan que no es para caerse de espaldas. Sé que a algunos les molestará, y mucho, lo que voy a decir, pero Estados Unidos, un país a menudo acusado de prepotente por aquello de sentirse la mejor nación del planeta, nos demuestra en repetidas ocasiones que, al menos si hablamos de industria del entretenimiento de calidad, ciertamente lo es. Sólo los británicos son capaces de hacerles sombra en este sentido, y si miramos lo que tenemos en casa… En realidad hace ya mucho tiempo que no echo un vistazo a la programación televisiva española los domingos por la noche, así que aquéllos que lo hagan podrán darme o quitarme la razón.

Una vez hecha esta apreciación, en realidad hoy nos toca hablar de “Homeland”. O volver a hablar de “Homeland”, porque la serie de Showtime fue una de las primeras sobre las que escribimos en El Cadillac Negro, hace ya más de siete meses. Ya entonces aseguramos que se trataba de la gran sensación del año, pero por año nos referíamos a 2011, cuando conquistó a crítica y público con su primera temporada y además se coronó como la gran triunfadora de los Globos de Oro. Pero en este 2012, la popularidad y el éxito de la serie no han hecho más que crecer, según ha ido estrenándose en diferentes países, España incluida, el boca a oreja ha ido funcionando y ha acabado dando el hachazo definitivo arrasando en la pasada edición de los Emmy. Sólo una semana antes del estreno de su segunda temporada, díganme si puede haber mejor campaña de promoción, y ante una competencia bestial, “Homeland” se llevó los máximos galardones televisivos en la categoría de mejor drama, mejor actriz (para una Claire Danes que repetía tras el Globo de Oro), mejor actor (quizás el más discutible, pues competía con titanes como Bryan Cranston, Jon Hamm, Steve Buscemi o Michael C. Hall, aunque yo me alegro por un Damian Lewis que ya lo bordó diez años antes en “Hermanos de sangre”) y mejor guión. Cualquiera de sus contrincantes habría sido justa vencedora, tal es el grado de excelencia que vivimos hoy en día, pero yo me atrevo a decir que “Homeland” se merece todos los honores por una primera temporada impecable y rompedora, y que sólo nos dejó una pequeña nube negra en el horizonte: si sería capaz de mantener el altísimo nivel alcanzado, o al menos acercarse bastante, en su segundo año en antena.

En realidad, la mayor rival de “Homeland” es ella misma. Su apasionante premisa fue llevada de forma perfecta durante doce vibrantes episodios, pero éstos en cierta manera cerraron muchos de sus misterios y, aunque la puerta quedó abierta para continuar la historia, creo que a casi todos nos quedó la interrogante de si lo que estaba por venir merecería realmente la pena. Buena parte del interés de su primera temporada giraba en torno a la verdadera naturaleza del enigmático Nicholas Brody. ¿Patriota americano o terrorista de Al Qaeda? ¿Héroe o villano? Los guionistas jugaron con nosotros, de forma modélica, con estas cuestiones, y al final para la primera pregunta tuvimos respuesta, lo que nos hubiese llevado, en cualquier otra serie, a responder también la segunda, pero como “Homeland” tiene ese algo más que la hace única y especial resulta que no, que algunos seguimos sin tener claro si ese tipo torturado se merecía todo nuestro desprecio o si, en cambio, podíamos llegar, aunque fuera un poquito, a entender su causa. El otro vértice de esta retorcida figura geométrica, la no menos atormentada Carrie Mathison, cerraba bruscamente un ciclo al final del electrizante “Marine One”, y nos dejaba con la duda de saber si volveríamos a verla en condiciones, creíbles, de seguir aportando algo a la trama.

Ha llegado el momento de empezar a despejar incógnitas, y “The Smile”, el capítulo con el que se abrió el pasado domingo su segunda temporada, nos ha dado motivos más que suficientes para seguir confiando en que “Homeland” aún será capaz de brindarnos grandes momentos. Y es que por mucho que los secundarios estén también magníficamente construidos y sigan siendo imprescindibles para el devenir de la serie, son Brody y Carrie los que deben llevar el gran peso de todo el invento. Cómo seguir manteniendo nuestro interés en el primero y cómo meter de nuevo a la segunda en el juego, de forma más o menos razonable, ese era el gran reto, y vaya si lo han superado.

Han pasado unos cuantos meses y el ex marine es ahora un popular congresista con una carrera tan meteórica que hace que su nombre suene con fuerza para postularse como vicepresidente de Estados Unidos, nada más y nada menos. Como segundo, irónicamente, de aquél al que juró asesinar, aún a costa de su propia vida y de la de otro buen puñado de personas. Y bien cerca que estuvo de dar aquel abominable salto al vacío. Carrie, por su parte, muestra una visible mejoría tras su traumático paso por el hospital, aunque aún está en pleno proceso de recuperación de su enfermedad, mientras da clases de inglés a un grupo de inmigrantes árabes. La maquinaria de “Homeland” se pone de nuevo en marcha cuando la plácida y acomodada, al menos en apariencia, nueva existencia de Brody vuelve a tambalearse con las exigencias de sus verdaderos ‘superiores’. Servir a la causa de Al Qaeda influyendo políticamente desde su puesto de privilegio, esa fue la promesa que hizo al final de la temporada pasada, pero las cosas no podían ser tan ‘fáciles’ y pronto comprenderá que las demandas de Abu Nazir le obligarán a jugar un papel mucho más activo del que probablemente desearía. La ex agente de la CIA, despedida de forma humillante y repudiada por la agencia, ve por su parte cómo sus antiguos jefes deben tragarse su orgullo y solicitar de nuevo sus servicios porque el destino ha querido que ella, y sólo ella, sea la persona que podría impedir un gran atentado en suelo estadounidense. Sólo es cuestión de tiempo que los caminos de ambos vuelvan a confluir.

Ya vamos intuyendo que su familia será el gran talón de Aquiles de Brody, la mayor de las muchas amenazas que deberá sortear para desempeñar su misión, sea cual sea, pero del mismo modo quizás lo único capaz de salvarle. De momento su esposa Jessica (una Morena Baccarin aún más bella que hace un año) ha descubierto uno de sus mayores secretos y no, no lo ha encajado, ni mucho menos, nada bien, haciendo saltar unas cuantas alarmas. Mientras, su hija Dana (Morgan Saylor), tras esa crucial llamada telefónica gracias a la cual tenemos segunda temporada, se revela como una gran debilidad pero asimismo como una valiosa aliada, y de Chris (Jackson Pace), el hijo pequeño, salvo constatar que ha crecido un huevo no esperamos grandes cosas. Pero si ocho años de cautiverio lograron convertir a un marine en un terrorista capaz de (plantearse) atentar en su propio país, es lógico pensar que el regreso al hogar, volver a rodearse de los suyos y disfrutar de los privilegios de su nuevo estatus podrían ir también debilitando la fidelidad de Brody hacia Nazir… pero allí estará, probablemente, una cinta misteriosamente desaparecida para recordarle sus obligaciones.

En cuanto a Carrie, esperamos que encuentre cierto refugio y protección en el gran Saul Berenson (Mandy Patinkin), y lo va a necesitar, pues está claro que una vez que ha regresado a la actividad ya nadie va a ser capaz de pararla. Es muy posible que deba afrontar otra buena dosis de dolor y sufrimiento por el camino, pero como bien nos ha demostrado ese gesto suyo en un último y muy revelador primer plano, la acción pura y dura será la única capaz de devolverle las ganas de vivir. Pero todo son elucubraciones, porque lo mejor de “Homeland” es que es difícil, por no decir imposible, vaticinar qué nos espera dentro de sólo siete días. Con ese ficticio, pero aterradoramente probable, escenario prebélico entre Israel e Irán como telón de fondo, sólo podemos tener la certeza de que hay fuerzas muy poderosas que seguirán empujando a nuestros personajes quién sabe hacia dónde, y que la tensión y el conflicto están garantizados. “The Smile”, un capítulo con una factura de nuevo impecable, con momentos realmente intensos y cuyos 55 minutos se han pasado además en un suspiro, ha asentado los cimientos sobre los que construir una segunda temporada muy sólida. A mediados de diciembre veremos si estaba o no en lo cierto. De momento es una excelente noticia que “Homeland” esté de vuelta. Aunque sea parafraseando a otra grandísima serie bien distinta, yo al menos sólo pude pensar en una cosa cuando vi esa última sonrisa de Carrie: «Yeah, bitch, she’s back in the game!».

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13 comentarios leave one →
  1. 04/10/2012 10:20

    Maldita sea, qué bien que lo has expresado :)

    Del mismo modo que tú apruebo con nota este regreso de Homeland, para la que tener los Emmy tan recientes podría haberle supuesto un handicap (las expectativas sobre este s02e01 se habían disparado).

    Creo que la segunda entrega se inicia igual que la primera: con un ritmo no excesivo pero que no se detiene en ningún momento, y que al final de los primeros 55 minutos te descubre que ya te ha vuelto a atrapar como lo hizo la primera vez.

  2. Jordi permalink
    04/10/2012 19:38

    Muy buen resumen del episodio.

    Yo diría que lo que vemos es la inercia de la primera temporada, sin que esto sea nada despectivo. Carrie da clases y Nicholas está en una carrera política. A lo que me refiero con la inercia es que aunque la CIA no se puede fiar de Carrie porque ya conoce que es bipolar, la necesita por todo lo que sabe (las corrientes no pudieron eliminar la memoria más remota) pero teme su actuación y Nicholas sigue su plan pero Nazir se lo cambia en medio de su carrera política. Como en la inercia, se siguen moviendo impusados por anteriores fuerzas. Pero la nueva situación revitaliza a Carrie y hace vacilar a Nicholas.

    Carrie va a estar vigilada con lupa, y no se creeran todo lo que diga, no confían en ella. En cambio el establishment no cree en el hecho que Nicholas sea musulmán. Hay una característica política de los EEUU que no sé si aparecerá en la serie: el político ha de tener convicciones religiosas, de cualquier religión. Los norteamericanos prefieren eso a que sea ateo. En el dólar está escrito “In God we trust” sin especificar a qué tipo de Dios; un político no puede ser ateo en los EEUU.

    Tenemos dos personajes que uno es el reverso del otro. Vemos que Carrie sigue las pistas correctas y es proactiva, pero debido a su enfermedad se le deniega la credibilidad. Sólo la necesitan por lo que sabe. Hicholas salió exonerado de la primera temporada, todo lo que se diga en su contra, aún siendo verdad, si no concuerda con la imagen que da, será puesto en duda y cada vez con más fuerza.

    ¿Cómo unir estos dos polos? Puede que el hecho que Carrie tenga alumnos musulmanes podría tener algo que ver. Puede que alguno de esos alumnos sea un infiltrado que esté relacionado con Abu Nazir, y que a su vez una otra vez los caminos de Carrie y Nicholas. O puede que está sea una temporada con líneas paralelas (Carrie en Oriente Medio y Nicholas en EEUU) y que al final se junten en los últimos episodios. Todo está abierto a la especulación.

  3. franki permalink
    06/10/2012 22:49

    excelente review! gracias ! , lo del estiron que ha dado el hijo de Brody ,jajaja ahi si que te has fijado en TODO ! y la sonrisa de Carrie …oh yeah, she is Back in Action! fabuloso capitulo, y esto promete … pedazo de serie! granweb Black Cadillac!

  4. 09/10/2012 11:38

    Los dos capítulos que lleva la segunda temporada me han encantado, aunque a ver cómo siguen después del final de infarto del segundo pero lo de los Emmys, a excepción de Claire Danes, me han parecido injustos: Bryan Cranston es, con mucho, el mejor de todos los nominados. Y la cuarta temporada de Breaking Bad es la hostia, está a otro nivel.

  5. Rodrigo Martín permalink*
    11/10/2012 14:20

    Hola, Alberto, Jordi, Franki y Minnie, muchísimas gracias por tomaros tiempo en contestar! La verdad es que sólo una serie como “Homeland” tiene actualmente las pelotas de endosarnos al final de su segundo capítulo (quedan diez por delante, madre mía…) un cliffhanger digno de un final de temporada. De momento yo sólo puedo decir que está superando mis expectativas, conserva los hallazgos de su primera temporada y ya ha demostrado, a estas alturas, que puede ofrecernos mucho más. Eso sí, cada vez veo más claro que la historia puede ser perfecta para dos temporadas de muchísimo nivel, así que como anuncien en unas semanas que la renuevan para una tercera creo que no voy a encajarlo nada bien. Veremos qué pasa.
    En cuanto a lo de los premios, yo también creo que “Breaking Bad” sea, probablemente, la mejor serie de la actualidad. Y que su cuarta temporada fue sublime, así que sí, se merecía todos los premios del mundo, pero es que “Mad Men” también es maravillosa, y “Boardwalk Empire”, y “Juego de tronos”… Lo mismo puede decirse de sus actores, y por supuesto que Bryan Cranston se merecería ganar todos los años, pero también me da pena que Jon Hamm no haya ganado nunca (¿lo hará como compensación cuando llegue la última temporada?), y también son excepcionales Steve Buscemi o Michael C. Hall (que se merece un monumento por “Six Feet Under” y “Dexter”, aunque lógicamente la sexta temporada de esta serie no estuvo a la altura, aunque no fue culpa del actor). Lo cierto es que sólo podemos felicitarnos por el grandioso nivel que exhiben un buen puñado de series en la actualidad, y en el fondo que gane una u otra es lo de menos. Si al final “Homeland” se queda en un par de buenísimas temporadas no me parece nada mal que se lleve una buena cosecha de premios. Las demás ya han ganado otras veces o seguirán haciéndolo en el futuro.
    Gracias de nuevo y un saludo!

  6. Tamara de Lempicka permalink
    21/10/2012 15:32

    Hola chicos del Cadillac,

    Antes de escribir, he preferido dejar que pasaran unos capítulos de esta segunda temporada para hacerme una opinión y dejarla aquí humildemente. Temía, infundadamente tengo que decir ahora, que la segunda no pudiera convencerme de la misma manera que la anterior.

    ¡Es la bomba! Si la primera ya fue atrapante, sorprendente y magnífica, la segunda ya está dando los pasos para igualarla y me atrevo a decir que a superarla con creces.

    Cada semana busco mi ‘dosis’ de esa cosa adictiva que es ‘Homeland’: cada capítulo es mejor que el anterior, con otra vuelta de tuerca que no sabes que va a ser, y esperando no sé qué, pero sabiendo que a seguro te van a sorprender.

    Veremos cómo se desarrolla la trama en los capítulos que quedan, si no se les va mucho la mano. Yo estoy de acuerdo en que no se debería alargar mucho más esta serie y que incluso la acabaría con esta temporada, porque quizás el estirar mucho el argumento lleve al hastío y a la inverosimilitud total de la historia y sus integrantes.

    Rodrigo, supongo que como es tu costumbre, harás un repaso al final de la temporada, así que allí nos veremos.

    Muchos saludos…

    PD: Y estoy contigo en que me parece fatal que durante 5 temporadas se le siga negando a Jon Hamm el Emmy a mejor actor. Una injusticia total :(

    • Rodrigo Martín permalink*
      24/10/2012 0:17

      Hola, Tamara, a quien podríamos otorgar, con total merecimiento, el título de cuarta conductora del Cadillac Negro! Como siempre un placer.

      Yo, por mi parte, he querido esperarme al cuarto episodio de la temporada para contestarte y… /SPOILER/SPOILER/SPOILER/SPOILER/SPOILER/ ¡holy shit!, justo cuando piensas que los guionistas no pueden ser más jodidamente brillantes, que en algún momento perderán la capacidad de dejarnos semana tras semana con la boca abierta, van y se sacan un CA-PI-TU-LA-ZO como el de este domingo. Por no hablar de unos intérpretes que siguen en estado de gracia… En realidad van cuatro maravillas de cuatro, incluso el tercero, que aprentemente fue el que menos gustó, fue para mí oro puro por ese sobrecogedor descenso a los infiernos de Carrie, hasta llegar a ese salvador y providencial momento “yo tenía razón” que casi hizo que se me saltasen las lágrimas. Pero qué pandilla de cabrones. Si ya comenté que el final del segundo capítulo era digno de un cierre de temporada, ahora resulta que en sólo cuatro capítulos, con ocho por delante, han cubierto ya todo el camino que yo había vaticinado que recorrerían en los doce episodios. Con Brody detenido (y Carrie mericidísimamente crecida) todo ha dado un giro brutal y ya no sé que nos espera por delante, y además renuncio a hacer predicciones. Nada de lo que me imaginaba que sucedería se ha cumplido. Sólo he acertado en que la hija acabaría queriendo dejar a su novio gordo sin carisma para liarse con el hijo del vicepresidente, y viene a ser un detalle sin importancia… o no, que en esta serie no hay que dar nada por seguro. Para mí estaba claro que, tras perder la memoria más reciente en el último segundo de la temporada pasada, Carrie tardaría muchísimo tiempo en volver a atar los cabos, y que los guionistas jugarían a torturarnos en este aspecto, también estaba convencido de que Brody seguiría ascendiendo políticamente (candidato a vice presidente, nada menos) y ayudando a Nazir de alguna forma desde ahí, pensaba que la tarjeta con el vídeo estaría en otro sitio y cumpliría otra función en la trama… En realidad pensé todo eso, supongo que como mucha otra gente, porque era lo más lógico, porque había pistas suficientes de que la cosa podría ir por ahí… pero todo ha formado parte de un juego brillante por parte de unos guionistas a los que no les ha temblado el pulso a la hora de tomar decisiones que nadie esperaba, tan valientes que parecen casi temerarias. Si me dicen que la serie termina la semana que viene, viendo el punto en el que estamos, me lo creo, pero no, deben tener algo muy gordo pensado para lo que resta de temporada… /SPOILER/SPOILER/SPOILER/SPOILER/SPOILER/

      … lo que me lleva a no perder del todo la esperanza a pesar de que ayer mismo se confirmó que “Homeland” tendrá tercera temporada, y en principio esa era una noticia que temía más que anhelaba. Pero ya encaré el inicio de esta segunda cargado de dudas y sin embargo nos están entregando unos episodios grandiosos y, si siguen así, como bien dices acabarán superando el nivel de la casi insuperable primera temporada. Y todo hasta ahora parece formar parte de un plan muy meditado, que sólo ellos conocen, y que de momento les está funcionando de maravilla. No creo que hayan tenido que improvisar esta segunda temporada partiendo sólo del éxito de la primera, al menos la idea de cómo continuar la historia sí parece que la tenían en mente, y espero que la confirmación de que la historia se prolongará aún doce episodios más quiere decir que tienen las cosas muy bien atadas. De momento yo no puedo evitar desconfiar, pero ya lo hice una vez y se encargaron de taparme la boca.

      Sea lo que sea, y sirviendo este comentario casi como un post de balance de ‘mid-season’, por supuesto que hablaré de ella cuando termine la temporada. No tengo ni puñetera idea de dónde estaremos para entonces. Y eso es lo mejor de “Homeland”.

      Un abrazo muuuuy fuerte, Tamara, y seguimos comentando esta maravillosa serie!

      • Jorge Luis García permalink*
        24/10/2012 1:55

        Acabo de ver el cuarto episodio de esta brutal segunda temporada. SPOILER/SPOILER/SPOILER/ Suscribo al 100% lo dicho por Rodrax en su último comentario (a mí también se me saltaron las lágrimas en el momento “yo tenía razón” del final del tercero). En el 2×04 es acojonante cómo se las arreglan para hacernos creer que la serie va a volver a tomar un camino similar al de la primera temporada, con las cámaras siguiendo de nuevo a Brody, y luego nos dan el hachazo con ese inesperado final. Si fuera otra serie, diría que en cuatro capítulos han agotado toda la munición y el armamento pesado, porque hemos tenido de todo y todo bueno. Pero para haberse atrevido a tanto y tan pronto deben tener pensado algo muy gordo para los próximos ocho episodios./SPOILER/SPOILER/SPOILER/ En cuanto a esa futura tercera temporada, a mí me parece mucho forzar las cosas, pero daré una opinión más formada cuando concluya la actual. Seguiremos hablando por aquí. Un abrazo.

      • Tamara de Lempicka permalink
        24/10/2012 11:39

        Rodrigo, me has abrumado con tu comentario, casi sonrojado. Te lo agradezco muchísimo, pero los creadores, autores y conductores del Cadillac sois Alberto, Jorge y tú. Yo sólo soy una amiga que se pasa a comentar de vez en cuando, a hacer mi pequeña contribución, pero te agradezco tu confianza y como siempre, tu amabilidad. Como dice Jorge: “seguiremos hablando por aquí”. Un abrazo grande de vuelta a los dos.

      • Rodrigo Martín permalink*
        24/10/2012 20:08

        Bueno, pues dejémoslo si quieres en que eres la “pasajera” de honor. ;-) . Seguiremos pues haciendo lo que más nos gusta, que es compartir nuestra pasión por “Homeland”, “Mad Men” y tantos y tantos pequeños y grandes placeres de los que felizmente disfrutamos. Un abrazo!

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