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“The Affair”: de océanos y tormentas

11/01/2016

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(ALERTA SPOILER: Si aún no has visto “The Affair”, vamos a intentar darte en los primeros párrafos algunas de las claves de la serie para ver si te pica la curiosidad. Pero llegado el (debidamente señalado) momento, comenzará la necesaria tormenta de spoilers para poder analizar sus dos apasionantes primeras temporadas).

A primera vista, el argumento de “The Affair” no es para lanzar cohetes: un hombre felizmente casado y padre de una numerosa familia llega a un idílico pueblo costero para pasar unos días de vacaciones en casa de sus suegros, donde conoce a una joven camarera de la que se enamora. Ambos caen rendidos a la pasión, quizás también en un intento por dejar atrás (él) una vida encorsetada y (ella) un episodio terriblemente dramático de su vida. Más interesante y original resulta su planteamiento formal: toda la historia está contada a modo de flash-backs, narrando ellos mismos aquel verano mientras prestan declaración en una comisaria por un caso del que tardan en saberse los primeros detalles. Allí, cada uno narrará la historia de amor desde su punto de vista, desde sus recuerdos o desde su interés, quedando a la luz mentiras, contrastes o simplemente puntos de vistas diferentes de unos mismos hechos.

Así, cada uno de los 10 episodios de la primera temporada estuvieron divididos en dos partes, narrando los mismos acontecimientos desde el punto de vista de los protagonistas principales, Noah y Alison. Llegados a este punto, hacemos las presentaciones: él es Noah (Dominic West) un escritor de segunda fila que lucha profesionalmente por salir de la sombra de su suegro, él sí un novelista de reconocido prestigio. Noah está casado con Hellen (Maura Tierney), con quien tiene cuatro hijos y disfruta de una, aparentemente, vida normal y placentera. Pero todo saltará por los aires al conocer a Alison (Ruth Wilson), una joven y atractiva lugareña que vive con su amor de toda la vida, Cole (Joshua Jackson). Entre ellos surge una química absoluta desde el primer momento, pero esa aventura tendrá sus inevitables consecuencias, para ellos y para su entorno. Como ya hemos señalado, la historia en sí no es la panacea de la innovación ni tiene una idea inicial demasiado atrayente, aquí no desaparece súbitamente el 2% de la población, aquí no caen aviones en islas desiertas con osos polares, aquí no hay superhéroes que reniegan de su condición, ni por supuesto épicas batallas entre familias mientras el invierno se avecina. En “The Affair” el peso lo llevan los personajes, unos personajes que se ven obligados a moverse continuamente entre los conflictos, la moralidad y la pasión.

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Sin duda, esa doble narración fue en un principio lo que más llamó la atención de “The Affair”, haciendo que el espectador pusiera en duda todo lo que pasaba frente a sus ojos, viendo cómo una afirmación quedaba pocos minutos después en el aire ante otra perspectiva, casi nunca contraria, pero siempre con nuevos matices. Incluso esos “choques de verdades” dejaban en el aire la posibilidad de que ni una ni otra visión fueran la cierta. Incluso eso nos hace plantearnos la veracidad en el resto de las ficciones de todas las narraciones, ya que sin duda todas están inclinadas hacia una visión, por lo que queda parcialmente eclipsada parte de la realidad, una parte que puede ser a veces perfectamente obviada o que sin embargo puede aportar unos matices que alteren la historia. O al menos tu percepción de la historia. De esta forma, la serie ya adquiere unos tintes más originales, aunque, insisto, este juego de prismas es parte de la propuesta, pero no su mejor baza. Un título basado en estos reflejos quedaría indudablemente en el olvido si no tuviera detrás algo más, una historia y unos personajes que merezcan la pena, y “The Affair” los tiene.

Esa primera temporada se convirtió en una de las sorpresas del 2014, logrando incluso de forma algo sorpresiva el Globo de Oro a la mejor serie dramática, por lo que una segunda temporada era inevitable. Si bien daba la impresión de que la historia podía haberse cerrado con esa primera tanda de capítulos, la continuación era un hecho, y con ella el peligro a la repetición o a un alargamiento innecesario. Sin embargo, este año, con la cacareada excepción de “True Detective”, parece ser que las segundas temporadas han logrado superar las expectativas, como bien demuestran “Fargo”, “Transparent”, “Leftovers” y, también, “The Affair”. Ante el riesgo de estancamiento en la propuesta experimentada en la primera temporada de los dos puntos de vista de unos mismos hechos, la apuesta no fue para nada conservadora: se dobló la apuesta. En los siguientes 12 episodios los hechos estarán expuestos desde las perspectivas de cuatro personajes, incluyendo en esta narración a las dos exparejas. Sin  duda este giro ha dado más profundidad a la serie, ha definido mejor los matices de los protagonistas y ha expandido la narración. Una narración en la que el caso inicial, en un principio sin más peso que el de la intriga por no saber qué ha pasado, quedando casi como un McGuffin, cobra poco a poco mayor peso, llegando con el paso de las entregas a centrar la serie hasta un explosivo final en el que intriga y amor quedan definitivamente ligados, sin duda una de las final seasons más sorprendentes del pasado año.

(Hecha esta presentación, si eres de los que aún no han visto de “The Affair”, confío en que dejes de leer para poder disfrutar de los 22 episodios emitidos hasta ahora sin ningún tipo de información que pudiera no hacerte disfrutar plenamente de la serie, por lo tanto, colgamos el cartel de SPOILERS. Si no he conseguido interesarte lo suficiente, al menos sigue leyendo y te enteras de cómo termina. Y si eres de los que han seguido la trama hasta su, por ahora, desenlace -hay confirmada una tercera temporada-, sumérgete en la tormenta).

 

Como ya hemos apuntado, la historia de amor entre Noah y Alison centró la primera temporada de “The Affair”, si bien el verles en el presente testificando a ambos por separado abría muchos interrogantes, pero sin duda no restaba demasiada atención del foco de estos episodios, una pasión realmente creíble pero que poco a poco se iba tornando más en necesidad, quedando patente que, aparte de la atracción que sintieran, lo que ambos necesitaban eran vientos nuevos para disipar sus nubarrones. Alison intentaba sin éxito continuar una relación y un modo de vivir que había quedado truncado con la muerte de su hijo de seis años. Aquel acontecimiento dejó hecha añicos su relación y Noah representó al fin la vía de escape, la oportunidad de una nueva oportunidad. Los motivos de Noah eran menos dramáticos; en un principio se pensó que la insoportable sobrepresencia de sus suegros en su vida familiar podrían ser motivo suficiente para dar al traste con todo. Con el paso de los episodios iremos viendo que en realidad el problema de Noah es el propio Noah, el querer siempre lo que no posee, y cuando lo obtiene, desear otra cosa inalcanzable hasta hacerla palpable, y en esa caprichosa existencia ir dejando en la cuneta relaciones quebradas. El final de aquella temporada, con la detención de Noah, un Noah viviendo con Alison y un bebé, y con un aparente éxito profesional al fin conseguido, abría las puertas a conocer qué era realmente lo que había sucedido, lo que podría incluso restar protagonismo a la trama principal.

Así, en la segunda temporada hemos comprobado cómo Noah logró un impresionante éxito comercial con el libro en el que narraba su historia de amor con Alison, surgiendo de esta ficción literaria un tercer narrador de aquella historia, aunque en esta ocasión las páginas quedarán en interrogantes, a excepción de los fragmentos que llega a leer Alison y que, como era de esperar, distaban mucho de la percepción que ella había tenido de su romance. Ademas, Alison sigue luchando con todas sus fuerzas por intentar establecer una relación estable para dejar definitivamente atrás su pasado. Pero como novedad, ahora toman fuerza los personajes de Cole y Hellen, especialmente esta última, que con una apabullante interpretación casi roba el protagonismo a los dos ejes de la trama, una interpretación que le ha valido a Maura Tierney un bien merecido Globo de Oro. Así, los dos ex se ven en el filo del precipicio, ambos con suficientes motivos para caer, si bien al final los dos logran salir más o menos a flote con nuevas parejas, paralelamente al creciente distanciamiento entre Noah y Alison. A estas alturas ya sabemos que lo que se está investigando es la muerte de Scotty, uno de los hermanos de Cole, y que el principal acusado es Noah. Y esta trama se irá apoderando de la serie conforme los personajes se ven implicados más en ella, quedando al final todos ellos relacionados de una u otra manera con el caso.

Personalmente, han sido los pasajes protagonizados por Noah y Hellen los que más he disfrutado. Uno dejando ver a las claras sus verdaderas motivaciones, y otra llenando la pantalla de tristeza, ira, locura e incluso comprensión. Alison ha continuado en su búsqueda, si bien creo que ella misma intuye que su solución no es Noah, aunque se afana en no convencerse de ello. Y Cole, a priori el más cabal y con el que más empatía se podría mostrar, se ve ahogado en unos líos familiares que desvían demasiado la atención, siendo salvado ‘in extremis’ por una joven latina de la que se enamora, cuando, permitidme la crueldad, un hundimiento definitivo en el fango le hubiera dado más credibilidad y una nueva arista a la serie.

Una vez finalizada la visión el disfrute de esta segunda temporada, quedan para mí por encima de todos dos episodios, dos capítulos que sitúo sin rubor entre los mejores momentos televisivos del 2015. Por un lado, el 2×09, aquel de la espectacular tormenta que termina con Alison dando a luz sola mientras Noah, en una fiesta complemente bebido y drogado, consigue al fin que su joven y espectacular publicista se rinda a él, para inmediatamente olvidarla e ir en busca de un nuevo objetivo, topándose con que su nueva víctima es su hija y chocando de bruces con la realidad. Sin duda un capítulo trepidante que únicamente sería superado por el último de la tanda.

 

Es indudablemente para mí el vídeo arriba incrustado, perteneciente al capítulo final, la mejor escena hasta ahora de la serie. Minutos antes de la tempestad, el océano, paisaje fundamental a lo largo de la serie, había sido testigo del acercamiento de las dos exparejas, pero después de varios momentos de tensión al límite y con el desenlace en la punta de los dedos, en mitad de la boda de Cole, vemos una desgarradora interpretación de “House of the rising sun” por Scotty, en medio de la cual Alison confiesa a Noah que el padre del bebé que ha tenido es en realidad Cole, marcando el comienzo de la tragedia. Y si esta escena es estremecedora, sorprendente es la revelación de cómo murió realmente Scotty, dando un nuevo significado a la evolución de la serie y al comportamiento de sus personajes, descubriendo que finalmente quien se estaba convirtiendo en el más despreciable de todos decide quedar sepultado por la culpa en un intento por redimirse ante las dos mujeres de su vida, asumiendo una culpa injusta para salvar a las personas con quien él tan injusto fue, esas mismas personas que, víctimas casi siempre, sin embargo no se plantearon nunca confesar el crimen conociendo la inocencia de Noah y su propia responsabilidad.

Es innegable que este episodio peca de ciertas licencias, algunas de ellas en el filo de lo permisible, que le valen para llegar al punto culminante del desenlace, pero permitiendo estas pequeñas trampas, queda ante el espectador un deslumbrante juego de manos que le hace replantearse todo lo creído hasta entonces, volviendo a dudar de la narración, volviendo a replantearse la veracidad de unos hechos y unos sentimientos que, como ya hemos aprendido, todavía no deberíamos dar por sentados.

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7 comentarios leave one →
  1. fran permalink
    18/01/2016 1:56

    The Affair o como estirar una historia 2 y según parece una tercera temporada! No se como lo hacen pero lo consiguen, y no capítulos cortos precisamente, enorme trabajo de todos los actores, principales y secundarios, te hace reflexionar bastante de muchas cosas de la vida,familia,amistad,amor,decepcion,Pasión,sentimientos,etc.
    Como siempre,geniales vuestras reviews,muchas gracias cadillac!

  2. Sergio Almendros permalink*
    20/01/2016 10:39

    aunque en un principio sí parecía que más de una temporada iba a ser intentar alargar más de lo necesario la historia, tras el desarrollo de esta segunda tanda hemos visto que aún quedaba mucho por contar, casi todo!!
    gracias por tus palabras fran!

  3. Mercedes permalink
    09/02/2016 15:21

    Acabo de ver el capítulo final de The Affair, que tenía grabado hace un montón de tiempo. Me ha dejado sorprendida, agradablemente sorprendida. Mi lectura del final es distinta a la tuya. El personaje de Noah es muy complejo, está lleno de matices y contradicciones, es tan humano como podemos serlo tú, o yo. Quizás en su decisión final haya una pincelada de culpa, pero no creo que ésta justifique totalmente su decisión. Creo que Noah se declara culpable por amor (las ama a las dos, a su manera), por honor, por reivindicar ante sí mismo el papel de héroe, por emular al personaje de su última novela, capaz de mentir, engañar, y al mismo tiempo ser alguien formidable para la historia (como tan bien explicó a la terapeuta). Con esta decisión Noah se reconcilia consigo mismo, y con el mundo.

    • Sergio Almendros permalink*
      10/02/2016 9:21

      poniendo por delante que la serie ya nos ha enseñado a no creer a la primera casi nada, tampoco veo nuestras visiones de esa última escena tan dispares. que veas un acto de amor en su confesión es exactamente a lo que me he referido. ya un intento de convertirse en héroe, en personaje de su novela…lo veo menos…pero insisto, nunca se sabe.
      un saludo mercedes

  4. Demian permalink
    19/10/2016 20:05

    La serie se estiro demasiado para cerrar el arco en forma muy poco creible… discrepo en 1 cosa el capitulo del huracan es muy malo
    Son tan buenos los actores que sostienen un guion que se hunde en el Oceano

    • Sergio Almendros permalink*
      27/10/2016 9:04

      a mí ese capítulo sí me convenció. cuestión de gustos imagino. a ver cómo se las apañan en la tercera tanda. gracias por tu comentario demian

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  1. “The Affair”: a la tercera fue vencida | El Cadillac Negro

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