Skip to content
Anuncios

“El Francotirador”: Eastwood en tierra hostil

19/02/2015

American Sniper_poster

A sus 84 años de edad y más de cuatro décadas como director plagadas de películas memorables Clint Eastwood ya no nos debe nada a nadie; muy al contrario, deberíamos estar agradecidos de que el viejo maestro siga encontrando motivos para ponerse detrás de una cámara y contarnos las historias que le apetezcan. Eastwood es la clase de tipo que morirá con las botas puestas, como Woody Allen o Martin Scorsese, pero eso no significa que no viniéramos percibiendo en sus últimos filmes un evidente acomodo en una corrección tan impecable como rutinaria. “Invictus” (2009), “Más allá de la vida” (2010), “J. Edgar” (2011) o la muy reciente “Jersey Boys” (2014) eran, en mayor o menor medida, ejercicios aceptables y técnicamente irreprochables pero desprovistos de la chispa, el vigor, la complejidad y el genio de sus grandes obras maestras. Nada demasiado grave para alguien con la carrera hecha y sin nada más que demostrar, pero sí decepcionante para un tipo que entre 2003 y 2008 se había mostrado casi en permanente estado de gracia encadenando títulos excelentes. En ese sentido, muchos confiábamos en que “El Francotirador (American Sniper)” supusiera la recuperación del mejor Eastwood, aquel que no veíamos desde “Gran Torino” (2008). Las inesperadas seis nominaciones al Oscar, incluyendo mejor película y mejor actor, no hicieron sino aumentar el hype, y las inverosímiles cifras de recaudación en EE.UU –ya más de 300 millones de dólares, números al alcance de muy pocos blockbusters-, si bien no eran ninguna garantía de calidad contribuían a que la aguardáramos con más ganas de las habituales. Pues bien, tendremos que seguir esperando al Eastwood más añorado porque el de “El Francotirador” sigue en las mismas.

Más allá de la polémica ideológica que ha levantado, y de la que hablaremos más abajo, “El Francotirador” no es una gran película, posiblemente ni siquiera una buena película, porque Eastwood se aferra a una historia plana y convencional a la que le sobran tópicos y le faltan riesgo e intensidad emocional a raudales. El director de “Sin Perdón” casi siempre ha partido de planteamientos clásicos y genéricos, pero en sus mejores obras acertaba a pulsar las teclas adecuadas para trascender el cliché y alumbrar los rincones más oscuros del alma. Recuerden cómo “Mystic River” o “Million Dollar Baby” utilizaban los sobados códigos del thriller policiaco y del género pugilístico respectivamente para extraer lirismo, emoción, hondura y verdad de unos personajes golpeados por la vida. Poco o nada hay de eso en “El Francotirador”, cinta de factura brillante y rodada con oficio, sobre todo en sus escenas bélicas, pero construida a base de brochazos gordos y situaciones manidas que se han visto en una pantalla de cine una y mil veces sin añadirles ningún mínimo atisbo de originalidad. Solo en contados momentos (el inicio en lo alto de un edificio previo a la elipsis para contar el pasado del protagonista, la secuencia del niño y el bazooka o el duelo con aroma a western entre francotiradores separados por 2 kilómetros de distancia) la cinta se despereza de su asepsia para entrar en ebullición, pero son solo instantes, fogonazos de energía perdidos en su rígida estructura. El Francotirador-1

Es probable que un personaje como Chris Kyle, el francotirador más letal de la historia de EE.UU, con más de 160 muertes acreditadas en Irak, en realidad no diese para más, al menos en una película que se limita a adaptar las memorias de un redneck texano, profundamente conservador, regido por un inquebrantable sentido del deber hacia la patria y que llevó el lema de “cuidar de los nuestros” hasta sus últimas consecuencias cumpliendo a la perfección el trabajo que se le había encomendado. Por ahí han venido la mayoría de críticas de los sectores más liberales de EE.UU, que han tachado a “El Francotirador” de mero panfleto propagandístico. Es innegable que Eastwood, como buen patriota y republicano, simpatiza con el soldado en particular y con el Ejército norteamericano en general. Lo hace aquí y lo ha hecho siempre. Si Eastwood es el último director clásico americano, no deberíamos olvidar que la mayoría de los viejos clásicos (de Walsh a Ford) solían envolverse en las barras y estrellas de un romanticismo inevitablemente nacionalista, como tampoco debemos obviar que el punto de vista de “El Francotirador” siempre es el de Kyle, que no tiene por qué ser necesariamente el del director que, recordemos, firmó no hace tanto “Cartas desde Iwo Jima” (2006). Si la cinta es simplista y unidimensional es porque su protagonista lo es; si no se cuestiona en ningún momento el por qué de la presencia de EE.UU en Irak es porque Kyle tampoco lo hace; y si los iraquíes son presentados como simples salvajes es porque el personaje los ve así, aunque el libreto de Jason Hall refuerce ese maniqueísmo introduciendo ciertos recursos facilones (como ese malvadísimo “carnicero”). De hecho, si la película ha tenido tantísimo éxito en su país, más allá de las grandes ciudades, y ha sido visionada por tantas personas que no acostumbran a ir al cine quizás haya sido por algunas de estas razones. El Francotirador-2

En cualquier caso, Eastwood puede defenderse aduciendo que su película no glorifica la guerra sino que apunta a sus secuelas, al trauma de los ex combatientes, que retornan a su país como hombres rotos y desintegrados. “Dios, patria y familia” es la consigna de Kyle, pero después de sus cuatro salidas a Irak lo que le queda es una Biblia que quizás nunca haya abierto, una incapacidad manifiesta para socializar con sus semejantes y una familia en la que se siente como un extraño. La lástima es que Eastwood nos cuente todo el drama del regreso al hogar mediante una manoseada sucesión de escenas trilladas, de insuficiente calado emocional y despachadas con poca sutileza y cierta indolencia, que palidecen ante el recuerdo reciente de “En tierra hostil” (2009) -cinta con la que comparte muchas similitudes y que sin ser ninguna maravilla era superior a ésta-, o ante el ya más lejano de una obra infinitamente más compleja psicológicamente como “El cazador” (1978). El cineasta incluso pierde o deja pasar la oportunidad de profundizar en uno de los episodios clave de la vida de Kyle, el que concierne a su propia muerte a manos de otro veterano, con el que podría haber hallado un ángulo incómodo que cuestionara el sinsentido de una violencia que puede residir en cualquier parte, también en el corazón de la amada patria.

La cinta se sostiene, pues, además de en su buen acabado formal -las cintas de Eastwood siempre son impecables desde el punto de vista artístico- y en un ritmo que a fuerza de alternar secuencias bélicas y drama doméstico mantiene cierto dinamismo, en el trabajo de Bradley Cooper en la piel del Navy SEAL. Su sobria interpretación, manejando un registro limitado pero acertado, y su adaptación física le confieren veracidad a su personaje y prueban el crecimiento de un actor que sigue al alza, aunque su nominación al Oscar en detrimento de, por ejemplo, el Jake Gyllehaal de “Nightcrawler” se me antoja excesiva. La labor de Cooper se beneficia de la ausencia de competencia interpretativa en la película, puesto que todos los secundarios prácticamente sin excepción son meros esbozos superficiales, monigotes que ni suman ni restan, salvo quizás el de Sienna Miller, que logra salir bien parada a pesar de todos los lugares comunes que le plantea el libreto. El Francotirador-3

No deja de resultar paradójico que “El Francotirador”, una película muy mediana en la trayectoria de Clint Eastwood, termine siendo su gran hit en el box office, la cinta por la que le recordarán los fanáticos de las estadísticas de la taquilla. Los que de verdad amamos el cine de este director no nos acordaremos de ella en unos pocos meses y seguiremos volviendo una y otra vez a sus verdaderos éxitos, a sus obras verdaderamente imperecederas, que por suerte no son pocas. Ojalá aún estemos a tiempo de que nos entregue otra película de ese nivel, el suyo. Y si no, pues no pasa nada. El tío Clint nada nos debe.

Anuncios
4 comentarios leave one →
  1. 20/02/2015 1:17

    Como admirador de a carrera de Eastwood como director esta película me dejó frio y mirando el techo. ¿Será la edad? Que se yo, pero que poco filo !!! Una película que se queda a medio paso de todo. Pinta de crítica en un inicio, luego parece que va de drama, luego bélica para finalizar empapada en nacionalismo barato y del peor. Toda la película me quedé esperando algún mensaje, algo interesante que hiciese que valiesen la pena las dos horas entregadas… pero nada! Es la historia de un “héroe” y punto. Pero muy mal lograda !

    La actuación de Bradley Cooper además altera más aún. ¿Cuáles serán los padrinos que tiene este tipo en hollywood? Es que no se explica tanta nominación seguida al Oscar. Y el tipo es plano como tabla. Ni siquiera acá fue capaz de darle un giro dramático a un personaje que lo pedía a gritos.

    En fin, que decir, queda claro que no me gustó nada de nada je je…
    Saludos!
    Esteban
    http://politocine.blogspot.com

    • Jorge Luis García permalink*
      23/02/2015 0:08

      Gracias, Esteban, por tu aportación. Yo tampoco me explico esa fijación de Hollywood con Bradley Cooper. El tipo me cae cada vez mejor (joer, es la voz de Mapache Cohete :-)) pero que haya sido nominado en las tres últimas ediciones de los Oscar es un chiste. Un saludo

Trackbacks

  1. Oscar 2015: Redoble de batería para ‘Birdman’ y ‘Whiplash’ en el Hotel Budapest | El Cadillac Negro
  2. “Guardianes de la Galaxia Vol. 2”: masters del universo | El Cadillac Negro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: