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“Daredevil”: amor y guerra en la Cocina del Infierno

19/04/2016

0. Marvel Daredevil

(ALERTA SPOILER: Si aún no habéis visto la segunda temporada de “Daredevil”, huid de este post, y de sus imágenes, como de la peste… ¡insensatos!)

Aunque no le dedicásemos el año pasado ese post que con toda justicia se hubiese merecido, “Daredevil” se encaramó, con su primera temporada, al segundo puesto de nuestras series favoritas de 2015. Puede haber a quien le sorprendiera y, de hecho, alguno ya nos hizo notar que le parecía exagerado, pero lo cierto es que la serie de Netflix estaba, ni más ni menos, donde tenía que estar. Mucho nos hemos comido la cabeza para que el sistema de votación con el que elaboramos nuestras listas sea, si no perfecto, que no lo es, al menos lo más justo posible. Y así, una serie que cuatro de nuestros redactores sitúen en el número 3, por poner un ejemplo, siempre quedará por delante de otra que sólo uno de nosotros haya visto, por mucho que éste la ponga en el primer puesto de sus preferencias. Y eso fue, más o menos, lo que sucedió con “Daredevil”. Porque sí, la mayoría de los conductores del Cadillac fuimos cayendo uno por uno noqueados por ese nuevo golpe maestro que nos endosó la popular plataforma de streaming, aunque quizás ya tarde para dedicarle su pertinente post, de la misma forma que millones de espectadores, tanto aquéllos que la esperaban con los brazos abiertos como esos otros que eran mucho más escépticos, se rendían a la evidencia e iban corriendo la voz: “Daredevil” era una jodida maravilla y, sí o sí, tenías que verla.

A casi todos nos pilló por sorpresa y con la guardia baja que “Daredevil” fuese tan rematadamente buena. Fue una de las series de las que más se habló en 2015, y por lo tanto uno de los mayores fenómenos televisivos del año. Ya comentó mi compañero Jorge en su post sobre “Vengadores: la era de Ultrón”, que «el mejor Marvel» de ese año había que buscarlo «en la TV, concretamente en Netflix». También señalaba en nuestro repaso seriéfilo de 2015 que estábamos ante «la mejor serie de superhéroes que hayamos visto nunca (lo cual tampoco es en sí mismo un triunfo glorioso, vistos los pobres antecedentes)». Completamente de acuerdo, pero yo iría incluso más allá, también con la ventaja que me da ahora haber disfrutado de su segunda temporada: “Daredevil” supera cualquier cosa que haya estrenado Marvel desde que abriera su ambicioso Universo Cinematográfico en 2008 con “Iron Man” (esa cinta inclusive, y a la espera de la inminente “Capitán América: Civil War”), es una de las más sobresalientes adaptaciones que se hayan hecho jamás de un cómic de superhéroes, en cualquier formato o medio, y lo más excelso que hemos visto en este ‘género’ desde los Batman de Christopher Nolan. Antes de que me vuelen los cuchillos, ésta es sólo una opinión personal. Pero si decía que partía con ventaja después de haber visto esta nueva tanda de 13 episodios que Netflix estrenó hace, exactamente, un mes y un día, es porque todos teníamos bastante miedo de que la serie, ahora que ya no sólo no podía pillarnos desprevenidos sino que nos había elevado el hype hasta la estratosfera, no cumpliese nuestras expectativas (¿hola, “True Detective”?). Eso de que su showrunner original, Steven S. DeKnight, abandonase el barco tras su espléndido trabajo en la primera temporada alimentaba aún más nuestra inquietud. ¿Sabrían sus nuevos responsables, Marcos Ramírez y Douglas Petrie, mantener el nivel, o echarían por tierra todo lo conseguido previamente por DeKnight? Por suerte, sólo necesitamos un episodio, o medio, para respirar tranquilos: “Daredevil” sigue manteniendo sus señas de identidad desde el arranque de esta nueva temporada. Y según se va desarrollando ésta a lo largo de sus 13 entregas, no sólo iguala la grandeza alcanzada el año anterior, sino que en algunos aspectos la supera.

1. Daredevil 1

GRACIAS, FRANK MILLER, ¡CONTIGO EMPEZÓ TODO!

Pero ya llegaremos a eso. Antes de meternos en harina veo conveniente echar un momento la vista atrás y remontarnos a los verdaderos orígenes de todo esto. No hace falta ser un erudito del mundo de los cómics en general, o de Marvel en particular (yo no soy, eso seguro, ninguna de las dos cosas) para saber que, si nos centramos en su trayectoria editorial, existen dos Daredevils. Uno antes de Frank Miller y otro después de Frank Miller. Tanto es así que casi podríamos decir que aunque en su cartilla de nacimiento, allá por 1964, aparezcan los nombres de sus papás Stan Lee y Bill Everett, el personaje, al menos tal y como lo conocemos en la actualidad, es una creación del hoy ya legendario historietista del eterno sombrero. Pero Miller no era aún nadie cuando se hizo cargo del cuernecitos, primero a los lápices a las órdenes de Roger McKenzie a finales de los 70 y, más tarde, desde enero de 1981 y con sólo 24 añitos, ya como guionista y dibujante. El Daredevil que heredó Miller era, de hecho, un Daredevil prácticamente defenestrado, con su colección al borde de la cancelación (había pasado a ser bimensual, que viene a ser el paso previo) y con sus ventas en caída libre. Y paradójicamente, el hecho de que el personaje hubiese tocado fondo y ya a casi nadie le importase fue lo que le permitió a Miller no sólo resucitarlo, sino elevarlo a unos niveles que muy pocos héroes han llegado jamás a alcanzar. He dicho paradójicamente, pero no es así, pues tiene una explicación muy lógica. Mientras las grandes editoriales del medio suelen pecar la mayoría de las veces de conservadoras o inmovilistas con sus grandes figuras, ésas que les hacen amasar millones y millones en sus arcas, en este caso concreto Marvel debió entender que no tenía nada que perder, o mejor dicho y hablando en plata, que le importaba ya una mierda lo que le pasase a un personaje que tenía los meses contados, y así le dio carta blanca a ese cuasi desconocido para que hiciese con la serie lo que le viniese en gana. Y lo que éste hizo fue usar esa libertad y, cargado de ingenio y osadía, entregar unas historias rebosantes de una profundidad, oscuridad, madurez, trascendencia y epicidad inéditas hasta ese momento en los cómics de superhéroes, que ya no volvieron a ser lo mismo desde entonces.

2. Daredevil vs Punisher

Aunque las comparaciones nunca resulten del todo exactas, no dejan de tener algo de razón aquéllos que ven a Daredevil como ‘el Batman de Marvel’. Y no es casualidad que fuese el propio Miller el que más gloria otorgase a ambos personajes, sin que nadie después lo haya no sólo superado, sino igualado. Él redefinió los orígenes −en “Daredevil: el hombre sin miedo”  y “Batman: Año Uno” − y los ¿finales? −en “Daredevil: Born Again”  y “Batman: el regreso del Caballero Oscuro” − de estos dos superhéroes urbanos, de tal forma que estas obras han perdurado como el canon intocable que ningún otro autor se ha atrevido posteriormente a cuestionar. Mucho se ha hablado de que fueron “Watchmen” de Alan Moore y el Batman de Miller los responsables de conquistar al público adulto y borrar, de una vez por todas, la idea de que los tebeos eran sólo cosas de niños, pero sería más justo apuntar que todo eso ya empezó a gestarse en los primeros 80 con Daredevil. Sea como sea, tendremos que creer a los que defienden que Matt Murdock y su alter ego del traje rojo pueden presumir de tener algunas de las mejores historias jamás plasmadas en unas viñetas, y aunque eso también se lo debemos al buen trabajo desempeñado posteriormente por guionistas de la talla de Ann Nocenti, Kevin Smith, Jeph Loeb, Brian Michael Bendis, Ed Brubaker o Mark Waid, todos sabemos, tanto los lectores de tebeos como los propios autores, a quién debemos estarle eternamente agradecidos.

4. Daredevil vs The Dogs of Hell

UN HÉROE… ¿DE SEGUNDA?

¿Pero no se supone que íbamos a hablar de “Daredevil”, la serie, y no tanto de “Daredevil”, el cómic? Tenéis razón, pero me parecía muy oportuno que tuviésemos siempre presente la hazaña de Miller por varios motivos. El primero, porque nos viene estupendamente para establecer paralelismos: del mismo modo que “Daredevil”, el cómic, logró en su momento renacer de sus cenizas y salir victorioso a pesar de, o mejor dicho, gracias a que nadie daba ya un duro por él en los despachos de la Marvel, “Daredevil”, la serie, se ha visto muy beneficiada por la decisión de la hoy subsidiaria de Disney de no incluir al personaje en su insigne Universo Cinematográfico, y lo haya relegado en cambio a su Segunda División televisiva. El Daredevil que nos hubiésemos encontrado en la pantalla grande (con las mismas atenciones, o parecidas, que el estudio le ha dedicado a Iron Man, Capitán América, Thor y compañía), o incluso en la serie que podríamos haber tenido en un canal como ABC (en donde se emite “Agentes de SHIELD”) sería muy distinto, y me atrevo a decir que muchísimo peor, que el que estamos pudiendo disfrutar en una plataforma como Netflix, que puede permitirse y se atreve a hacer según qué cosas que difícilmente veríamos en otro sitio. Después de estas dos temporadas del Diablo de la Cocina del Infierno y las también muy buenas sensaciones que nos dejó el año pasado “Jessica Jones”, rezamos para que la cadena siga en estado de gracia con las ya en desarrollo “Luke Cage” y “Iron Fist”, y todo eso cristalice con éxito en esa “Los Defensores” conjunta que llegará en 2017 y supuestamente será la que dará sentido a todo este tinglado. Pero les salga bien o mal la jugada, sea al final un soberano triunfo o un batacazo tremendo, la maniobra de Marvel/Netflix ya habrá merecido la pena sólo por lo que ya nos han regalado hasta el momento. Nosotros no dejamos de tener nuestras dudas y temores, pero creo que se han ganado que empecemos a tener un poquito más de fe en tan arriesgado proyecto.

5. Punisher 1

ALGO NUEVO

Y nos metemos ya de lleno con “Daredevil”, la serie. Todas las informaciones que nos iban llegando, y así lo confirmaron los avances y trailers, venían a presentarnos como los dos grandes platos fuertes de esta temporada los advenimientos, anhelados por muchos, de Punisher y Elektra. El primero es un personaje con trayectoria y entidad propia, que sin embargo ha cruzado en numerosas ocasiones su camino con el Diablo de la Cocina del Infierno, compartiendo casi siempre fines pero discrepando frontalmente en los medios, dando así lugar a enfrentamientos épicos. Alguno muy sonado bajo la batuta del propio Miller. La segunda probablemente sea la aportación más valiosa del guionista a la saga, y aunque más adelante conseguiría volar por libre (para tormento de su creador), podríamos decir que no se concibe a Elektra sin Daredevil, ni casi a Daredevil sin Elektra. Dejar plenamente satisfechos a los fans no dejaba de ser, por tanto, una tarea complicada. En mi humilde, y tampoco demasiado fundada opinión, su introducción ha supuesto un rotundo éxito.

6. Elektra 1

Quizás con Punisher los aplausos hayan sido más unánimes, y son muchos los que se relamen ante los rumores de que Netflix podría concederle su propia serie. Yo ahí tendría mis dudas. Es cierto que el Frank Castle que interpreta un inconmensurable Jon Bernthal se ha confirmado como el Punisher definitivo (sus predecesores tampoco se lo habían puesto muy difícil), y que esta segunda temporada de “Daredevil” haría las veces de la primera de un personaje que puede dar, y dará, muchísimo más de sí, pero yo me decantaría por seguir utilizándole de forma recurrente dentro de este particular universo, sin necesidad de jugársela echando sobre sus hombros el peso de 13 episodios centrados exclusivamente en él. Porque el teniente Castle ha irrumpido como un huracán en la serie, logrando que nos conmoviésemos con su espantosa tragedia personal y, de algún modo, empatizásemos con él y nos aliásemos con su causa, por muy cuestionable que fuese. Pero eso no lo ha logrado solo, sino que han sido sus interacciones con Karen Page y Daredevil las que han añadido mucha más dimensión al personaje, que a su vez ha sumido en un mar de dilemas a la joven y al defensor enmascarado. Nunca la palabra ‘antihéroe’ había cobrado más sentido.

Sabes que estás a un mal día de ser como yo.

7. Daredevil & Elektra 1

Elektra, por su parte, entiendo que puede haber levantado más suspicacias. Físicamente, su imagen está muy alejada de la rotunda y llamativa apariencia que exhibe en los cómics, pero tiene mucho más sentido y luce mejor dentro del espíritu ‘verosímil’ de la serie, además de que su look ha ido evolucionando de forma natural como ya lo hiciera el del propio protagonista en la primera temporada. Y decir que la francesa de ascendencia camboyana Elodie Yung ha pisoteado el triste recuerdo que nos dejó una desafortunada Jennifer Garner tampoco es concederle un mérito tremendo, pero qué queréis que os diga, a mí me parece que tiene fuego en la mirada, y me ha resultado convincente tanto repartiendo estopa como utilizando sus armas de seducción, aún más letales. No estoy en condiciones de discutir con los que imploran que ésta no ha sido la Elektra de las viñetas, pero sí la veo como la Elektra que encajaba perfectamente en esta historia. Y el terremoto emocional al que ha sometido a Matt/Daredevil ha sido antológico.

8. Elektra 2

No puedo dejar pasar por alto, no obstante, que en la resolución de las tramas de ambos personajes es donde la serie puede haber mostrado algunas de sus flaquezas. Todo ese rollo del Cielo Negro nos deja más dudas que certezas, o no ha quedado suficientemente bien explicado, o lo han hecho así deliberadamente, o sin más no se lo han trabajado como deberían. ¿No nos encontramos ya, en la primera temporada, con un supuesto Cielo Negro, ese niño que Stick, pese a la oposición de Daredevil, ya se encargó de liquidar? ¿Era aquello una distracción, o es que salen Cielos Negros de debajo de las piedras? Y si puede haber más de un Cielo Negro, entonces Elektra no sería tan importante, ¿no? Además, ¿qué demonios es un Cielo Negro, exactamente? En cuanto a Frank Castle, aquí debemos tirar (aún más) de la suspensión de la incredulidad para tragarnos que Blacksmith, a la postre el responsable de la muerte de su familia, que nada nos indica que no se debiese a una fatal casualidad, sea su superior en los Marines, y una de las personas en las que más confía. Vamos, tú vuelves de una larga estancia en Afganistán, te vas al día siguiente con tu familia a pasar la tarde en un parque, vas a ese sitio como podrías haber ido a cualquier otro, y resulta que la Fiscalía ha montado ahí mismo una operación encubierta para pillar a un narco del copón, todo se va al carajo y vosotros estáis en medio, momento equivocado en el lugar equivocado… Y ese narco resulta ser tu coronel. Igual no sucedió eso y se me ha escapado algo. Si es así, que alguien me lo explique. Tampoco me resulta convincente la manera en la que tanto Karen como Frank consiguen atar cabos. Pero concedámosles que lo importante es que este último lleve a cabo su venganza, así que vale. Además, ya merece la pena sólo por ver a Clancy Brown, ese puto mito que nos ha dejado personajazos como el Kurgan de “Los Inmortales”, el hermano Justin de “Carnivàle” o el Señor Cangrejo de “Bob Esponja”. No obstante, no me entendáis mal. Estas pegas, en mi caso, no empañan demasiado ni a unos personajes que me encantan (tampoco sería su culpa) ni un desarrollo argumental sobresaliente en su mayor parte.

9. Daredevil & Elektra 2

ALGO VIEJO

Las caras nuevas han sido capitales en los renovados bríos que ha cobrado la serie, pero los viejos conocidos también han tenido sus momentos de gloria. Y aquí tenemos que rendirnos a los pies de Franklin ‘Foggy’ Nelson, o mejor dicho, de Elden Henson. Foggy es la cara más humana de “Daredevil”, el tipo más normal, y con acciones y reacciones más creíbles, de todo el elenco. Y es un tío de puta madre, y mucho más valioso y talentoso de lo que él mismo se imagina. En esta temporada ha confirmado además que no es ni un simple alivio cómico ni un triste pagafantas (los guionistas han tenido el buen juicio de no meterle en medio del romance entre Matt y Karen), y probablemente haya sido el personaje que más ha crecido en estos 13 episodios. Karen Page (imponente Deborah Ann Woll) ha demostrado por su parte ser algo más que la perfecta escudera de Nelson y Murdock, en realidad se ha metido en todos los fregados y ha acabado encontrando su propio camino, aunque algunos quizás no hayan terminado de tragársela como intrépida investigadora o prometedora reportera en ciernes. Sabemos que tiene un pasado turbulento y más de un secreto inconfesable, pero así a simple vista, es la mujer perfecta, y hace falta estar muy ciego (perdón por el chiste fácil) para dejarla escapar. El bando de los buenos se ha completado con la imprescindible Claire Temple, que ha tenido menos minutos que en la temporada precedente, pero de algún modo ha ganado en protagonismo. Incluso la hemos visto liándose a guantazos con unos implacables ninjas asesinos. Menudos cojonazos. Y aun así, nos ha sabido a poco. Queremos a Rosario Dawson en todas las series de “Netflix”, sí, y la queremos en más capítulos. Qué demonios. Olvídense de una serie sobre Punisher. ¡Queremos una serie para la enfermera Claire!

10. Stick

En el bando de los no tan buenos, o de los un poquito malos, ¿de los regulares?, dejémoslo en una zona moralmente un tanto ambigua, qué felicidad nos ha dado reencontrarnos con Stick. Cuesta creer que sólo le viésemos en un episodio de la primera temporada, con la huella tan profunda que nos dejó. Esta vez, afortunadamente, le han dado más metraje y más escenas en las que poder presumir de molonería, ya sea rebanándole el cuello al malo en plan Connor MacLeod, dándole lecciones a Daryl de cómo se maneja una ballesta, o tomándose un maldito té. Porque si algo le sobra a Scott Glenn es presencia y carisma. Y qué racha tan buena ha enganchado, pues en “The Leftovers” también demuestra cómo, con muy poquito, logra adueñarse totalmente del show.

12. Punisher 2

Y en el bando de los definitivamente malos malísimos, tengo que reconocer que la breve aparición de Wilson Fisk ha sido para mí uno de los highlights de la temporada, tanto por intensa como por, en mi caso, inesperada. Sinceramente, no sabía que iba a dejarse ver la calva por aquí, pero pensándolo a posteriori, ¡cómo demonios no iba a hacerlo! No voy a mentar a Loki, para que los die-hard fans marvelitas no averigüen dónde vivo y vengan a quemarme la casa, así que dejando al hermanísimo de Thor al margen, diré que el Kingpin (porque aquí ya se ha ganado su apodo) que compone Vincent D’Onofrio se mea en el resto de villanos de las producciones recientes de Marvel. Sin despeinarse (ja, ja… ja… perdón). Otro que ha tenido poquitos minutos pero le han bastado para dejarnos pegados a nuestros asientos. Lo mejor de todo es que nos anticipa ya que el Fisk que veremos en un futuro, esperemos que muy próximo, tiene la seria intención de superarse. De superar lo insuperable, vamos. Y cuidado, porque este cabronazo suele lograr (casi) todo lo que se propone.

15. Fisk 3

ALGO PRESTADO

“Daredevil” ha vuelto a hacer muchas cosas bien este año, y una de ellas ha sido su empeño en ir dando forma a ese Universo Televisivo de Marvel que, presuntamente, las futuras producciones irán apuntalando aún más hasta que se produzca ese anticipado encuentro de superhéroes. Si en “Jessica Jones” echamos bastante en falta nexos de unión con su predecesora (prácticamente se limitaron a la ya sabida aparición de Claire Temple), este año “Daredevil” no le ha afeado el gesto y las alusiones a la serie protagonizada por la peculiar detective han sido numerosas y muy evidentes. Y no se han quedado sólo ahí, pues hemos tenido una verdadera orgía de easter eggs, con referencias constantes a las viñetas y a otras producciones del Universo Marvel, haciendo las delicias de esos fans que tanto lo gozan con estas cosas, que se cuentan por millones.

16. Children of the Damned

Porque si algo no podemos negarle al Daredevil televisivo es que es tremendamente fiel al, respetuoso con, y deudor del Daredevil de los cómics. Y ese otro motivo por el que antes os daba tanto la vara con Frank Miller, pues aunque no puedan obviarse las influencias de algunas obras de otros autores (una muy clara es ese encuentro en la azotea entre Punisher y nuestro héroe, extraído directamente de unas viñetas de Garth Ennis y Steve Dillon), ésta no es, ni más ni menos, que una adaptación de SU Daredevil, y no otro. Si ya en la primera temporada tenía un peso tremendo “Daredevil: el hombre sin miedo”, del mismo modo que “Batman: Año Uno” lo tenía en el “Batman Begins” de Nolan, en esta segunda hemos seguido explorando ese mundo que el guionista y dibujante de Maryland concibió para nuestro héroe. Puede que Miller heredase conceptos y personajes capitales para su historia, lógicamente también rescatados por la serie, como Wilson ‘Kingpin’ Fisk, Foggy Nelson, Karen Page, Ben Urich, Jack Murdock, Melvin ‘Gladiador’ Potter, Vanessa Marianna, Roscoe ‘El Arreglador’ Sweeney, Turk Barrett, el bar de Josie… pero otros muchos son estrictamente de su creación, como Elektra Natchios, Stick, Grotto, Wesley, Maggie Murdock (sí, amigos, era ELLA) y esas dos sectas que llevan siglos guerreando en la oscuridad, y que a la postre han sido el motor de la gran trama de fondo de esta temporada: La Mano y La Casta. Miller debería sentirse orgulloso y honrado con lo que han hecho con su obra… aunque más bien parece todo lo contrario. Se lo perdonamos (aunque últimamente hay que perdonarle taaantas cosas…) porque ya sabemos que al hombre se le fue secando el talento al mismo ritmo que se le iba yendo muchísimo la olla.

18. Daredevil 2

ALGO… ¡ROJO!

Pero qué poquito hemos hablado del jefe del cotarro, del verdadero amo de la función, de nuestro Daredevil (un Charlie Cox, de nuevo, impecable y cada vez más cómodo en el papel). Si la primera temporada estuvo inevitablemente condicionada por la obligación de abordar la génesis del héroe, y esto se logró con gran maestría y de la mano también de la presentación de su villano más emblemático, en esta ocasión los guionistas estaban ya más libres de ataduras y tenían todo un vasto y fascinante mundo por explorar, como así han hecho. Dicho de otro modo: el año pasado tuvimos únicamente UNA trama que, en líneas generales, supieron sacar adelante muy bien, y en esta ocasión hemos dado un paso adelante con esas DOS líneas argumentales (Punisher y Elektra) que se han desarrollado en paralelo sin apenas tocarse, salvo por el importante hecho de tener en medio de ambas a un Matt Murdock/Daredevil desbordado por los acontecimientos. Un hombre con unas habilidades extraordinarias, sí, pero ni de lejos un hombre todopoderoso, que se ha visto obligado a hacer auténticas virguerías para compaginar su faceta como emergente abogado con sus inconfesables labores como vigilante enmascarado… algo en lo que, lamentablemente para él, no ha logrado salir muy airoso. Un tipo con muchas y muy notables fortalezas pero también debilidades muy acusadas, que justo cuando empezaba a tener claros sus objetivos en su doble actividad profesional y se decidía además a asumir riesgos en su vida personal, ha visto cómo irrumpían en su vida desafíos inesperados, a la vez que regresaba un pasado empeñado en arrastrarle a un lugar del que le había costado mucho escapar. En definitiva, una persona que se ha debatido entre lo que querría ser, o entre lo que él creía que debería ser, y lo que en verdad es. Muchos superhéroes (¿la mayoría?) usan su personalidad pública como una fachada tras la que esconder su identidad secreta, que es la real. En este caso, no es así. Nuestro protagonista no es más Daredevil que Matt Murdock, ni más Matt Murdock que Daredevil. Estaríamos hablando de dos caras de una misma moneda, o dos versiones de sí mismo, a las que él no quiere ni puede renunciar. Aquí es dónde el conflicto ha tenido mucha miga, y el personaje ha salido reforzadísimo.

20. Daredevil & Elektra 3

Y al mismo tiempo que hemos visto cómo Daredevil ha seguido creciendo como justiciero, con más frentes abiertos de los que podía abarcar, nos hemos sumergido de lleno en su vida sentimental. Aquéllos que no son muy amigos de este tipo de tramas, o directamente son alérgicos, habrán sufrido con el ¿triángulo? entre Matt, Karen y Elektra, pero habría que entender que los amoríos siempre han jugado un papel fundamental en las historietas de Daredevil. Cox ha demostrado tener una química fantástica tanto con Ann Woll como con Yung y, alejados de cualquier ñoñería, el conflicto ha funcionado. A pesar de haber visto ya el mismo dilema millones de veces. ¿La rubia o la morena? ¿La chica buena o la femme fatale? ¿La que te conviene o la que te trae por la calle de la amargura? Dicho de modo mucho más zafio, pero las cosas claras, ¿la mujer con la que podrías casarte o la que no puedes evitar follarte?  Llegados al final, Murdock pareció decantarse definitivamente por Elektra, pero todo sonó a una huida hacia adelante, después de haber visto cómo se desmoronaba todo lo que había construido en los últimos tiempos. Y a la vez su ‘decisión’ anticipaba, por si había algún despistado en la sala, que los dos tortolitos de ninguna manera saldrían juntos, felices y cogidos de la manita de esa azotea. No hay un personaje que reciba más porrazos en toda la serie que el propio Daredevil (bueno, quizás en esta ocasión le haya superado Punisher), pero mientras su cuerpo va acumulando más y más lesiones y cicatrices, todos sabemos que hay otras heridas que no se ven pero nunca, jamás, sanarán.

21. Elektra vs The Hand

‘HONDONADAS’ DE HOSTIAS

No es “Daredevil” precisamente una producción multimillonaria, aunque sí parece que Netflix, tras el arrollador éxito de su primera temporada, ha reestructurado los presupuestos de todo el proyecto para concederle más recursos a su nueva serie emblema. Unos recursos tampoco muy boyantes que “Daredevil” ha exprimido de maravilla, pues su factura es impecable y luce, en casi todo momento, espectacular. Y sí, las secuencias de acción, más en concreto las escenas de lucha, han vuelto a ser tan numerosas como soberbias. De lo mejorcito que hemos visto en muchos, muchísimos años. Ya podrían tomar nota algunos a los que sí les sobra la pasta (¿hola, “Batman v. Superman?”). En “Daredevil” vemos en todo momento lo que está pasando, que últimamente no suele ser lo más habitual, sabemos quién se lleva cada hostia y además, en una ficción en la que el sonido es tan importante, éstas suenan y retumban como si nos las estuviesen endiñando a nosotros en plena mandíbula. Las coreografías son complejísimas y al mismo tiempo eficaces y verosímiles, pues el héroe, aunque haya ido mejorando sus habilidades, recibe tanto como sus oponentes. Y necesita destrozarse los nudillos antes de tumbar a un contrincante. La serie ha convertido las ‘peleas de pasillo’ en su marca de la casa, y podríamos destacar muchas, pero es imposible no hablar de lo que está hablando todo el mundo: tras el magistral plano secuencia contra los rusos de la primera temporada, en esta ocasión han subido la apuesta y nos han endosado otro aún más brutal contra los Dogs of Hell. Poco importa que los cortes sean muy cantosos, lo valioso es el resultado final, y éste ha sido insuperable. Y hacer cosas como ésta, en televisión, tiene aún mucho más mérito. Aunque para brutal, brutal, el sangrientísimo encontronazo entre Punisher y sus nuevos compañeros en la prisión… algo que, insisto, no creo que Marvel tuviese agallas de mostrarnos en una pantalla grande.

23. Stick vs Nobu

¿Y AHORA QUÉ?

Como dirían nuestros queridos Luther y Alice: ¿Y ahora qué? He escuchado algunas voces que lamentan que “Daredevil” haya dejado demasiadas tramas abiertas, o que aseguran que la season finale no ha dejado todo tan atado como les gustaría. Yo no puedo estar de acuerdo. Las dos grandes líneas argumentales de esta temporada, encabezadas por Punisher y Elektra, tienen su conclusión (más o menos satisfactoria) y llegan hasta donde tienen que llegar. Frank Castle ejecuta su venganza y comprende, llegado a ese punto, que su vida a partir de entonces sólo tendrá ya sentido como justiciero y castigador de los malos. Encuentra así, dicho de otro modo, su única razón para seguir viviendo. Elektra, por su parte… joder, muere, y no puede haber nada más cerrado que eso… salvo que todos sabemos que volverá, pero esa ya no será la Elektra que hemos conocido, sino una muy distinta, y parece que definitivamente aliada con la oscura causa de La Mano. Pero sí, “Daredevil” nos ha dejado colgados con muchas cosas que tendrían que desarrollar más adelante, y señales muy claras que nos indican por dónde podrían y deberían ir las cosas a partir de ahora. Sin que Netflix haya confirmado aún las fechas de una tercera temporada que podemos dar por segura, todo indica de momento que la próxima vez que veamos al cuernecitos será ya como uno más de “Los Defensores”, una serie en la que se rumorea que la gran antagonista podría ser esa ‘nueva’ Elektra. Pero hay tantos indicios, y un material tan jugoso a disposición de los guionistas, que podemos ir haciendo nuestras cábalas sobre las futuras aventuras en solitario de nuestro héroe. Y Daredevil se define tanto por las mujeres que pasan por su vida como por los villanos a los que debe enfrentarse, aunque no pocas veces sean la misma cosa. Asumiendo que es muy difícil, yo me atrevo a decir que imposible, que la Viuda Negra de Scarlett Johansson se deje caer en algún momento por la serie, pues además tampoco tendría demasiado sentido, tras Karen y la señorita Natchios seguro que muchos fans votarían por la aparición de Maria Tifoidea. Y lo que sí tendríamos que ver inevitablemente, más pronto que tarde, es la irrupción definitiva del segundo mayor rival que Daredevil ha tenido en toda su historia: Bullseye. Ya nos han dejado algunos guiños (esa carta en poder de un misterioso francotirador, esos Dogs of Hell escuchando el “Ace of Spades” de nuestros amados Motörhead…), pero encontrar la forma más adecuada y coherente de introducir a un personaje tan ‘peculiar’, y que se ajuste al tono de la serie, seguro que no será nada fácil. Pero confiemos en que, como han demostrado hasta ahora, lo harán bien.

24. Punisher 4

Aunque si hay un arco argumental que millones de fans matarían por ver, a buen seguro, éste no es otro que “Born Again”. La cumbre absoluta del personaje y uno de los mayores hitos en la historia del noveno arte. Y hay muchos detalles que insinúan que el sueño húmedo de tantos y tantos lectores podría, en algún momento, hacerse realidad. Empezando por ese choque brutal entre Wilson Fisk y el protagonista en la cárcel, que confirmó que su eterna enemistad sólo terminará cuando uno de los dos haya caído…

Cuando finalmente salga de esta jaula, ¡voy a desmantelar las vidas de los dos aficionados que me encerraron! Usted, señor Murdock, y Franklin Percy Nelson. (…) Le cortaré las dos cabezas a esa serpiente, ¡y gastaré más de 6 dólares en franqueo para destruirlos! ¡Tuve mucho tiempo para reflexionar en mi periplo aquí dentro, señor Murdock! Sobre mis errores, sobre todo lo que di por sentado. Y mientras intento dormir en este sitio tenebroso, lo único que me reconforta es pensar que miraré esta ciudad desde las alturas, la ciudad que me dio a luz, con la mujer que amo, ¡a la que amo con todas mis fuerzas! Si le preocupa que Frank Castle siembre el caos en Hell’s Kitchen… sólo espere y verá.

…y esa última frase de Fisk, que será además su última línea de diálogo en toda la temporada.

¿Miguel? Quiero que llame al señor Donovan. Querría volver a revisar los archivos de Matthew Murdock.

Y seguimos, pues por si alguno se ha olvidado, o quizás ni siquiera se dio cuenta entonces, Netflix ya nos presentó en “Jessica Jones” al personaje de Nuke, dejándole además convenientemente en paradero desconocido. La aparición (sin acreditar) de la hermana Maggie tampoco puede quedarse en un simple guiño. Y la pieza definitiva: Matt le confiesa a Karen que es Daredevil. Me resulta inimaginable que los responsables de la serie degraden a la señorita Page hasta los extremos del cómic (actriz porno, yonqui capaz de traicionar a su mejor amigo por una simple papelina…), más bien todo lo contrario, pues todo indica que su función ahora será cubrir la vacante dejada por ese Ben Urich que se marchó demasiado pronto… pero no podemos dejar de fantasear con el puntazo que supondría ver cómo la dulce Karen podría convertirse en el infausto detonante de todas las desgracias que habría de sufrir su amado. ¿Demasiado bonito para ser cierto? Quizás. Es más que probable, e incluso deseable, que si llega la hora de abordar “Born Again” los guionistas se tomen no pocas licencias. Pero un poquito de “Born Again” ya sería mucho.

25. Open Grave

El más que factible regreso de Vanessa, la amada de Kingpin, también nos da esperanzas para que nos ofrezcan algún tipo de adaptación de “Daredevil: Amor y Guerra”, otra de las historias de culto del personaje con el sello de Miller. Aunque seguro que muchos lectores con conocimientos mucho menos superficiales que los míos sabrán mejor que yo qué podemos o no podemos esperar, y cuáles deberían ser los pasos más lógicos a partir de ahora si deciden seguir siendo relativamente fieles a las tramas de los cómics. Lo que es innegable es que el personaje, en su versión televisiva, goza de una salud espléndida y el panorama que se nos presenta es más que alentador. Y ahora no nos queda más remedio que armarnos de paciencia, esperar el tiempo que haga falta… para luego volver a devorarnos 13 nuevos capítulos en apenas una semana. Que no debe ser lo más sano ni lo más inteligente, pero no deja de ser la gracia de ese maravilloso invento llamado Netflix.

26. Elektra 3

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