Skip to content
Anuncios

Freddie Mercury, que estás en los cielos

24/11/2016

Freddie

El año del grunge. O del estallido del grunge. Así es como muchos recordarán 1991. Nirvana prendieron la mecha un 24 de septiembre con la publicación de “Nevermind”, pero había reservas de pólvora escondidas de sobra, y Pearl Jam, Soundgarden, Alice in Chains y compañía contribuyeron a que la explosión fuese de tal magnitud que acabaría arrasando con todo a su paso. Y ya nada volvería a ser igual. Otros quizás recuerden 1991 como el año en que Metallica y Guns N’ Roses, o Guns N’ Roses y Metallica, se convirtieron en las bandas más poderosas del planeta, iniciando una encarnizada lucha por el trono que no llegó nunca a solventarse con un vencedor claro. Pero cómo no mencionar también que aquel año se publicaron obras tan emblemáticas como “Achtung Baby” de U2, “Out Of Time” de R.E.M., “Blood Sugar Sex Magik” de Red Hot Chili Peppers, “Screamadelica” de Primal Scream, amén de los debuts discográficos de unos tales Blur, The Smashing Pumpkins o Massive Attack… Yo, que en agosto de 1991 cumplí 12 añitos, compraría entonces algunos discos que disfruté muchísimo en su momento y puedo seguir haciéndolo ahora sin complejos, un cuarto de siglo después; cositas como “Dangerous” de Michael Jackson, “Waking Up The Neighbours” de Bryan Adams, “Joyride” de Roxette, “We Can’t Dance” de Genesis… 1991 fue un año cargadito de hitos en lo musical, tantos que nos llevaría un post entero y quizás ni con esas le haríamos justicia, así que hagan ustedes memoria, o echen un vistazo aquí sí necesitan que se la refresquen. Pero para mí, sobre todo lo demás, 1991 fue, es y será siempre el año en que murió Freddie Mercury. Del mismo modo en que, transcurridos apenas diez días de este 2016, sabía ya que siempre lo recordaría como el año en que murió David Bowie. Ya podía ser un año especialmente aciago en cuanto a defunciones (como así está siendo) o aunque pudiesen acontecer un montón de cosas determinantes (que tampoco ha sido el caso). Qué pupita hace ahora escuchar “Under Pressure”, ¿verdad?

No hace falta que nos fijemos en otras disciplinas artísticas o culturales, ya sólo en el terreno de la música hemos perdido muchos ídolos. Muchísimos. El más reciente, hace sólo un par de semanas, el señor Leonard Cohen (el padrino de este blog). Por desgracia, es ley de vida, tenemos que hacernos a la idea de que cada vez será una cosa más frecuente. Unos se fueron de manera más prematura, otros después de haber disfrutado de una larga y próspera existencia, pero siempre nos parece demasiado pronto cuando hablamos de esos tipos y tipas que nos proporcionaron tan buenos ratos, que nos acompañaron en los buenos y malos momentos, o incluso en ocasiones, de alguna manera, nos cambiaron la vida. Y ninguna muerte es más “importante” que otra, pero sí es cierto que las de algunos artistas nos sacudieron de tal forma que podríamos decir que incluso trascendieron lo musical. Y lo hicieron a nivel planetario. Es ese triste y selecto club al que pertenecerían Elvis Presley, John Lennon, Michael Jackson… y también Bowie, y por supuesto Mercury. Esto lógicamente es una impresión muy personal. Porque Queen, además, es el grupo de mi vida. Y eso, para alguien tan melómano y mitómano como yo, es decir mucho. Ésta es la cuarta vez que escribo sobre la banda, o algo relacionado con ella, en el Cadillac, y me parecen pocas. Durante una etapa de mi vida, precisamente tras la muerte de Freddie, no escuchaba prácticamente nada más y se convirtieron casi en una (creo que sana) obsesión. Mi mujer y yo nos casamos en Las Vegas hace cinco años, pero en ningún momento se nos pasó por la cabeza hacerlo caracterizados como Marilyn y Elvis: ella iba vestida de Campanilla y yo con el célebre traje de Freddie Mercury en la gira The Magic Tour. Así que tengo que reconocer que Freddie, pese a tener uno tantísimos ídolos, está por encima de todos. Se cumplen ahora 25 años de su muerte. Entonces mi pilló como decía con 12 añitos, y ahora me veo plantado en los 37. Más de dos tercios de mi vida han estado marcados por su recuerdo, su música nunca ha dejado de acompañarme y mi admiración hacia él nunca ha dejado de crecer. Cualquier homenaje que uno intente rendirle difícilmente podría hacerle justicia y eso da algo de vértigo, pero algunas fechas es imposible dejarlas pasar por alto, así que de algún modo hay que hacerlo. Lo que les propongo es una selección, faltaría más, totalmente subjetiva y personal y a todas luces insuficiente no de los que yo creo que son sus mejores temas, pues ni siquiera estarían aquí muchos de mis favoritos, sino de algunas interpretaciones en las que me parece que él estuvo especialmente sublime. O bien me dejaron una huella más profunda, por los motivos que fuesen. O quedé tan atónito y deslumbrado la primera vez que las escuché que lo recuerdo casi como si hubiese sucedido ayer mismo. Aquí lo más importante es la experiencia vital de cada uno, y la memoria juega siempre un papel determinante. De la mía, con mucho pesar por dejarme tantas cosas fuera, extraigo estas 16 canciones que en un principio iban a ser 15. Encantado estaré, por supuesto, de que compartáis cuáles serían las vuestras.

Queen Logo

Liar

En el último episodio de nuestra querida y llorada “Vinyl” (muy mal esta vez, HBO, muy mal), en las oficinas de American Century están escuchando “The Night Comes Down”, del entonces recién nacido debut homónimo de Queen (la serie estaba ambientada en 1973). Y la conversación es tal cual ésta: «˗ Dios mío, el registro de este tío es increíble. ˗ De las notas más bajas a las más altas. Va de un extremo al otro sin romperse. ˗ ¿Freddie Mercury? Ese no puede ser su nombre real, ¿verdad?». Hacer una revisión retrospectiva de la historia, que es un poco a lo que jugaba “Vinyl”, resulta mucho más fácil ahora con la ventaja que nos da el paso del tiempo, pero lo cierto es que hace 43 años aquella ópera prima estuvo muy lejos de ser un pelotazo, y menos aún en EE.UU., en donde pasó muy desapercibida. A los fans que la descubrimos casi 20 años después de su publicación nos resulta imposible no tenerle un cariño especial… y aún así intentemos ponernos en situación: pese a ser una carta de presentación extraordinaria, pocos podrían haberse imaginado en su momento escuchando esas diez primeras canciones lo grandiosa que llegaría a ser Queen como banda. Su explosión comercial y creativa aún estaba por llegar. Pero vale, pongamos que a unos ejecutivos de una discográfica norteamericana les diera entonces por pinchar el disco y nos creemos que, por un poco avispados que fuesen, llegasen a gozarlo, sobre todo con la voz de Freddie. El cantante está inmenso en “The Night Comes Down”, pero también en “Doing All Right”, “Great King Rat”, “Son And Daughter”… Aunque para mí, en donde está especialmente brillante y muestra ya todo su descomunal potencial, es en “Liar”, que pasa además por ser el mejor tema del álbum. De largo. Y no sólo por el trabajo de Mercury, es que sus tres compañeros de banda están absolutamente ‘on fire’. La canción, compuesta por Freddie, fue el segundo single en la historia de Queen después de “Keep Yourself Alive” y, como su predecesora, no llegó a entrar en listas y fue ignorada a ambos lados del Atlántico. Ejem.

·Queen Logo

Nevermore

Si alguien me preguntase alguna vez «¿Cómo crees que sonaría la voz de los ángeles?», primero pensaría que la pregunta es rara de narices, pero después mi respuesta sería inmediata: como la voz de Freddie Mercury en “Nevermore”. Y con esto creo que no tengo mucho más que añadir.

·Queen Logo

Brighton Rock

A muchos puede llamarles la atención que, para elogiar a Freddie Mercury, me acuerde de un tema que es, esencialmente, la flamante tarjeta de visita de Brian May, y la pieza sobre la que edificaría sus solos de guitarra en directo durante las cuatro décadas siguientes (años más tarde Eddie Van Halen tomaría buena nota para su “Eruption”). Los más de 5 minutos de duración de “Brighton Rock” están casi en su totalidad monopolizados por el incendiario delirio guitarrero de Brian, y Freddie apenas canta durante un minuto, pero… Nuestros amigos de “Vinyl” comentaban eso de que el vocalista podía ir «de un extremo al otro sin romperse, de las notas más bajas a las más altas», y aquí tenemos otra prueba clarísima. La primera vez que escuché ese «maaaaagic» que empieza en falsete y termina como un poderoso rugido, se me cayeron al suelo mis cojoncillos de preadolescente. Freddie no solamente ‘cantaba’ las canciones, sino que las ‘interpretaba’ en la acepción más amplia del término. Así, en “Brighton Rock”  el vocalista logró meterse con una facilidad pasmosa en la piel tanto de Jimmy como de su pequeña Jenny, y el resultado final, ayudado bastante por la letra escrita por May, fue una de las interpretaciones más traviesas, juguetonas, cachondas y con más mala baba de su carrera.

·Queen Logo

In The Lap Of The Gods... Revisited

“Sheer Heart Attack” es uno de mis discos favoritos de Queen. En él creo que Mercury, May, Taylor y Deacon encontraron ya totalmente sus señas de identidad, dieron el gran salto y se situaron ya a sólo un pasito de aquello en lo que habrían de convertirse un año más tarde con esa obra maestra incontestable que es “A Night At The Opera”. Claro, que escribo esto ahora analizando su discografía en su orden lógico, cuando lo cierto es que yo fui llegando a ella de un modo totalmente caótico. Pero recuerdo perfectamente cómo lo mío con “Sheer Heart Attack” fue un flechazo inmediato. Desde esa apertura con “Brighton Rock” hasta el cierre con “In The Lap Of The Gods… Revisited”, el recorrido nos ha llevado por 13 canciones cada una de su padre y de su madre, a cual más distinta y en su mayoría brillantes. Queen coquetea con muchos géneros y, por el camino, inventa uno nuevo: el thrash metal con “Stone Cold Crazy”. También podríamos decir que “In The Lap Of The Gods… Revisited”, muy superior a su extravagante hermana y con una interpretación sobrecogedora de Freddie, es el primer gran tema épico de la banda. Entendiendo por épico aquél que puede ser coreado al unísono por 70.000 fans extasiados y con los brazos en alto. Y jamás en la historia ha existido un tipo con mayor facilidad para, con su voz y su presencia, levantar y enardecer a las masas que Freddie Mercury. Si me diesen la oportunidad de meterme en una máquina del tiempo para viajar durante un ratito al pasado, a cualquier época, yo volvería a 1986. Para poder vivir cosas como ésta.

·Queen Logo

Death On Two Legs

Si hay un disco que pueda decir que me ha cambiado la vida, ése ha sido sin ningún tipo de dudas “A Night At The Opera”. Me explico: yo me consideraba fan de Queen, pero en realidad no tenía ni puta idea. Me compré “The Miracle” con diez añitos e “Innuendo” dos años más tarde, ambos en vinilo, y después, ya tras la muerte de Freddie, “Greatest Hits II”, que si no recuerdo mal fue mi primer CD, e inevitablemente “Greatest Hits” a continuación. Y el siguiente en llegar fue “A Night At The Opera”. Así que, como sólo conocía “Bohemian Rhapsody” y “You’re My Best Friend”, no sé muy bien qué esperaba encontrarme mientras metía el CD en su bandejita, pero lo que empezó a sonar fue “Death On Two Legs”. Y me voló la cabeza. Esa intro de piano que daba más yuyu que otra cosa, esos guitarrazos que parecían provenir del mismísimo Infierno, esa melodía tan retorcida y malévola… ¡y esa voz! Podía reconocer a Freddie Mercury y al mismo tiempo sentía que era la primera vez que le escuchaba. Más tarde descubriría que tras ese “(Dedicated to…)” de su subtítulo estaba el primer manager de la banda, que debió ser el hijo de puta más rastrero que haya pisado la faz de la Tierra para merecerse un ‘homenaje’ como éste. Jamás nadie ha cantado con tanto odio, asco, resentimiento y hostilidad como lo hace Freddie aquí, y eso ya se podía percibir sin necesidad de conocer la intrahistoria del tema. Me dejó tan descolocado que aún necesitaría varias escuchas más, no sólo de esta canción sino de todo el álbum, para darme cuenta de que aquello me gustaba… qué digo, me encantaba… ¡qué demonios, era lo mejor que había escuchado en mi vida! Porque tras “Death On Two Legs” venía “Lazing On A Sunday Afternoon”, “I’m In Love With My Car”, y así iríamos pasando también por “’39”, “The Prophet’s Song”, “Love Of My Life”, y por supuesto esa “Bohemian Rhapsody” que aquí lucía incluso más que en su grandes éxitos. Demasiada traca para que un pipiolo como yo entonces pudiese asimilarlo a la primera. Pero después de aquello, ya estaba preparado para cualquier cosa.

·Queen Logo

Bohemian Rhapsody

Si cogiésemos diez listas cualesquiera, mínimamente serias, con las mejores canciones de la historia del rock, aproximadamente la mitad tendrían a “Stairway To Heaven” en el número 1, y la otra mitad a “Bohemian Rhapsody”. Nada que objetar, en ninguno de los dos casos. Difícil decantar la balanza por una u otra, aunque yo sí me atrevería a decir que “Bohemian Rhapsody” es La Canción Perfecta, porque, y de forma aún más clara que “Stairway To Heaven”, lo tiene TODO. Aunque en los 16 años siguientes habría de escribir muchísimas otras canciones maravillosas, “Bohemian Rhapsody” es la obra culmen de Freddie Mercury como compositor. Y entonces llevaba sólo un par de años de carrera discográfica… Muchísimo se ha hablado y escrito sobre su gestación y grabación, la osadía de la banda por elegirla como single negándose en redondo a editar sus 6 minutos de duración, el consiguiente hito al convertirse en uno de los sencillos más vendidos en la historia en Reino Unido, la filmación de su mítico y precursor videoclip… En fin, todo aquél que haya escuchado “Bohemian Rhapsody” una o mil veces sabe de lo que estamos hablando. Pues eso.

·Queen Logo

You Take My Breath Away

Cineasta. Ese es sólo uno de mis muchísimos sueños frustrados. De haberlo conseguido, tengo claro que una de mis películas arrancaría con unos títulos de crédito en los que, sobre fondo negro y gracias a una ingeniosa iluminación, el humo de un cigarro va dibujando curiosas formas, mientras suena “You Take My Breath Away” de Queen. Probablemente no sería ni el arranque más audaz ni tampoco el más comercial, pero como yo sería un Artista me importaría un bledo. Y además, de algún modo tendría que rendirle honores a una canción emocionante como pocas y por la que siento un amor muy especial, casi desde el mismísimo instante en el que escuché ese “A Day At The Races” que, para mí, está sólo un peldañito por debajo de su predecesor. En cierto modo, “You Take My Breath Away” es el contrapunto, o el reverso, de “Bohemian Rhapsody”. Exceptuando sus puntuales coros (obra exclusiva de Mercury, sin la participaron de May o Taylor) y la breve orquestación de guitarra de May, lo que tenemos es, básicamente, a Freddie cantando de forma desnuda y sin artificios, acompañado únicamente por su piano. Y ahí, lo sabemos, es cuando era capaz de elevarse (y elevarnos) hasta la estratosfera.

·Queen Logo

We Will Rock You

Un equipo de investigadores de la escocesa Universidad de Saint Andrews determinó recientemente, gracias a una fórmula matemática (WTF!) que “We Will Rock You” es la canción más pegadiza de la historia. Probablemente lo sea, pero no hace falta ninguna formulita chorra para caer en ello. Justin Hawkins de The Darkness la definía por su parte como la canción más tonta jamás escrita, pero como gran fan de Queen que es lo decía como un halago. Totalmente de acuerdo, también, pues precisamente la grandeza de este temón inmortal de sólo 2 minutos, archiconocido hasta en los rincones más recónditos del planeta, está en su (aparente) sencillez. Hay que concederle a May que hace falta ser muy genio para sacarse de la manga algo así, pero si “We Will Rock You” suena tan gloriosa es por un Freddie Mercury que, casi más que con su prodigiosa garganta, aquí canta con las pelotas. Mira que habré escuchado decenas de covers del tema (quizás sea también la canción más fácil de versionar), pero del mismo modo que ningún guitarrista puede ni de lejos emular lo que hace Brian en su orgásmico final, no hay un solo vocalista en el planeta, por muy bueno que sea, cuya interpretación no quede a años luz de la de Freddie. Que no, nene, que ni lo sueñes. Y , menos aún.

·Queen Logo

Save Me

Tristeza. Dolor. Desesperación. Pocas canciones han sabido transmitir esto de forma tan aguda como “Save Me”. Mucho mérito tiene, de nuevo, tanto la letra de May como sus desgarradoras guitarras, pero es Mercury quien nos endosa una de sus interpretaciones más increíblemente tristes, dolorosas y desesperadas. Durante un verano llegué incluso a obsesionarme con esta canción por culpa de un desengaño amoroso. A la chica en cuestión no le dedico ahora ni un solo segundo de mis pensamientos, pero “Save Me” en cambio sé que me acompañará durante el resto de mi vida.

·Queen Logo

Love Of My Life (Live)

“Love Of My Life” es otra prueba más, y hay tantas, de que Freddie y Brian, sin menospreciar a sus compañeros, resultaban imbatibles cuando combinaban sus talentos. Sobre todo por cómo solventaron la complicada papeleta de trasladar lo grabado para “A Night At The Opera” al directo. Si sois fans de Queen, sabréis de qué estoy hablando. Desde finales de los 70 y hasta el fin de su carrera “Love Of My Life” se convirtió no sólo en una pieza indispensable en sus conciertos, sino en uno de sus momentos álgidos, con Freddie encontrando el vehículo perfecto para su lucimiento y, aún más importante, entablando una conexión espiritual y emocional con su público al alcance únicamente de… nadie más, creo. ¿He dicho hasta el fin de su carrera? Yo diría que incluso más allá. Dos veces vi en directo a The Brian May Band y otras dos a Queen con Paul Rodgers (algunos ya sabéis que por lo de Adam Lambert no paso), y en esas cuatro ocasiones el guitarrista se encargó de interpretar en solitario el tema con su acústica, cantando unas breves estrofas con su entrañable vocecilla y dejándonos el resto a una audiencia emocionada, dándonos a sus fans la oportunidad de brindarle el homenaje definitivo y más sentido a nuestro ídolo, y obsequiándonos con uno(s) de los momentos más emotivos de nuestras vidas. We still love you, Freddie.

·Queen Logo

One Year Of Love

En uno de los álbumes cumbre de su discografía, en el que sobresalían exitazos como “One Vision”, “A Kind Of Magic”, “Friends Will Be Friends” o “Who Wants To Live Forever” (que sin duda podría haber encontrado un hueco en este post al ser una de las exhibiciones más gloriosas y recordadas de Mercury), junto a otros temones como “Gimme The Prize” o “Princes Of The Universe”, perdono que algunos quizás puedan pasar por alto una canción como “One Year Of Love”. Para mí, en cambio, es una joyita deliciosa, una balada hermosísima en la que Freddie transmite tanta pasión y sinceridad que cuesta mucho creer que no haya sido compuesta por él. Pero no, es obra de John Deacon, ese héroe silencioso al que, ya lo sabéis, en este blog amamos a rabiar. Y es que si ya hemos hablado mucho de la conexión Mercury/May, no es menos cierto que la conexión Mercury/Deacon fue, tanto en lo musical como en lo personal, aún más estrecha y afectuosa. “One Year Of Love” está escrita por el bajista en solitario, pero el cantante fue tan generoso con su amigo del alma que difícilmente podría haberle dado una interpretación más personal y entregada. Curiosamente los dos siguientes temas del LP, “Pain Is So Close To Pleasure” y “Friends Will Be Friends”, sí estaban escritas por ambos codo con codo, como ya habían hecho anteriormente con “Cool Cat” (que, lo siento, es la segunda canción que más odio de Queen, sólo superada por “Body Language”) y harían en su siguiente álbum con “Party” (junto con Brian May), “The Miracle”, “Rain Must Fall” y “My Baby Does Me”. Aunque yo siempre defenderé que Freddie Mercury cuando mejor cantó fue en sus dos últimos álbumes, aquellos fueron años de reclusión y enfermedad, por lo que el verdadero cénit de su carrera, cuando fue el indiscutible Rey del Mundo y nos legó sus directos más soberbios y sus imágenes más icónicas, fue sin duda a mediados de los 80, con su legendaria actuación en Live Aid, el disco “A Kind Of Magic” y ese The Magic Tour que habría de ser el último. Ahí tenéis otro motivo más para amar “One Year Of Love”: saber que estáis escuchando al mejor cantante de todos los tiempos en su mejor momento.

·Queen Logo

Breakthru

“The Miracle” fue mi primer disco de Queen. Tenía sólo 10 años, así que imaginaos cuán abrumado quedé al escuchar ese temarraco arrollador que es “I Want It All”. Pero entonces el dinero no sobraba, y eran tiempos en los que para acceder a la música hacía falta eso, dinero. Y uno no se lo gastaba así como así sin estar del todo seguro habiendo oído algo más. Y aquellos también eran tiempos en los que, para oír algo más, tenías que encomendarte a las radios o la tele. Y sólo teníamos dos canales. Y entonces, una noche, escuché “Breakthru”, probablemente en Los 40 Principales. Y al día siguiente rogué a mis padres que me llevasen a una tienda de discos y me compré el álbum. Sí, lo mío con “Breakthru” fue verdadero amor a primera escucha, y quizás por eso siempre he pensado que la canción está muy infravalorada dentro de la carrera de Queen. Nunca ha sido interpretada en directo ni en homenajes, musicales o encarnaciones posteriores de la banda. Tampoco veo que sea reivindicada por muchos fans, no la veréis en ningún top de temas del grupo y son muy pocos los que sin dudarlo la sitúen entre sus favoritas. Pues mira, para mí es una de las canciones más conmovedoras y hermosas que se han escrito JAMÁS. Tanto que casi se me saltan las lágrimas cada vez que la escucho. Como lo leéis. Freddie está, una vez más, excelso, aunque un Brian en estado de gracia tampoco le va a la zaga. Pero en esta historia todos se merecen su pedacito de gloria, y en esta ocasión los grandes honores serían para la menos fecunda, pero no por ello desdeñable, conexión Mercury/Taylor. En concreto, el cantante escribió la introducción y el batería el resto del tema. Y ambas partes encajan a las mil maravillas. Aunque la canción es perfecta tal cual está, siempre he pensado que podría quedar de miedo en modo balada. Más o menos algo como esto, pero mejor hecho.

·Queen Logo

Innuendo

Todo, o casi todo lo que tenía que decir sobre “Innuendo”, el álbum, lo dije hace más de cuatro años y ocho meses en ‘”Innuendo”, el canto del cisne de Queen’. Aquella fue mi entrada número 11 para el Cadillac… y ya llevo más de 150. Y es que cuando iniciamos la andadura de este blog un servidor tenía clarísimo que uno de los primeros discos sobre los que quería escribir era el último álbum de Queen. Y sí, digo el ‘último’ porque yo al menos así lo considero y lo siento, pues me tomo más “Made In Heaven” como una propina a su discografía, aunque ya me extenderé con esto un poco más adelante. Y si “Innuendo” es el cierre verdadero a la carrera de Queen, es éste un cierre glorioso, con un discazo colosal de principio a fin y un Mercury que canta mejor que nunca, pese a (o quizás debido a) encontrarse literalmente a las puertas de la muerte. Podría haber metido medio “Innuendo” en este post, en serio. La que de ninguna forma podía faltar es la canción que dio título al LP. Que un grupo con 20 años de carrera a sus espaldas, que supuestamente ya lo había hecho absolutamente todo, y que se encontraba viviendo un momento tan dramático fuese capaz de entregarnos una pieza tan valiente, única y excepcional, es la prueba definitiva de que no tenía más techo ni más límite que el que cruelmente le acabaría imponiendo la muerte. “Innuendo” es el “Bohemian Rhapsody” de los 90, y punto. Sólo una, otra, anécdota personal. Dos veces fui a ver el musical “We Will Rock You” en Madrid, una con el texto y todas las canciones en castellano y la segunda con los temas cantados en inglés, para ver si mejoraba un poco la cosa… Los que tuvieron la desgracia suerte de ver alguna función sabrán que ésta comenzaba con los músicos (cojonudos, al César lo que es del César) interpretando en directo “Innuendo”, con la voz de Freddie grabada, resonando brillante y majestuosa, envolviendo cada rincón del teatro. No importaba que hubiese escuchado la canción centenares de veces, en ambas ocasiones sentí como se me erizaba hasta el último pelo de mi cuerpo. Y tengo bastantes. A partir de ahí, en el musical, digo, ya todo iba a peor. A muchísimo peor.

·Queen Logo

Bijou

“I’m Going Slightly Mad”, “Headlong”, “I Can’t Live With You”, “These Are The Days Of Our Lives”… ¡por dios, “Don’t Try So Hard”! A lo largo de “Innuendo” Freddie va exhibiendo una variedad de recursos, una capacidad para emocionarnos hasta el tuétano, un derroche y un nivel vocal tan apabullante que casi roza lo milagroso. Pero una de mis mayores debilidades, no sólo de este álbum sino de toda su discografía, es la bellísima “Bijou”. Durante muchos años la única “Bijou” que yo conocí fue la de 1:19 minutos de la versión en vinilo, en la que cobraba mucha más presencia la parte vocal de Mercury frente a la completa de 3:37 incluida en el CD. En ésta, Freddie canta durante apenas 40 segundos mediada la canción, dejando el resto para el lucimiento de Brian May, en un tema de estructura invertida. ¡Pero qué 40 segundos! “Bijou” tiene un aura casi sobrenatural y los versos entonados por Freddie, puede que los más bonitos de su carrera («You and me / We are destined / You’ll agree / To spend the rest of our lives with each other / The rest of our days like two lovers / Forever, yeah, forever / My bijou…») parecen casi cantados desde el Más Allá… En todo caso, nos dejan ya un agridulce sabor a despedida, porque a continuación vendría…

·Queen Logo

The Show Must Go On

Si Freddie canta mejor que nunca en “Innuendo”, creo que además lo mejor se lo guarda para el cierre, por lo que hablar de “The Show Must Go On” sería hacerlo de la mejor interpretación de su vida. Ahí es nada. Y cuando digo cierre no me refiero solamente a la última canción del disco, sino a la última canción de su carrera. Sí, ya sé que después vendría “Made In Heaven”, etc, etc, y que tampoco fue lo último que grabó (ese triste honor le correspondería a “Mother Love”), pero para mí “The Show Must Go On” marca un punto final insuperable, es el último gran himno del siglo XX, su canción más épica y a la vez el más sincero y descarnado de los adioses. Porque “The Show Must Go On” sería ese ser querido que, sabiendo que va a dejarnos, se despide de nosotros cogiéndonos de la mano y mirándonos a los ojos. Lo que vendría después sería más bien como ver una foto o un vídeo que no habías visto antes, o leer una carta que no habías leído, de esa persona una vez que ya se ha marchado. El tema no lleva la autoría de Mercury, como muchos podrían pensar, sino que fue escrito por May, que le hizo así a su amigo aún en vida, y a nosotros los fans, el mejor regalo de despedida posible.

·Queen Logo

I Was Made To Love You (Vocal & Piano Version)

No, a mí “Made In Heaven” no me enamora. Lo veo como una desigual compilación hecha de retales y rescates, un obligado aunque pertinente homenaje a Freddie Mercury en el que, sencillamente, los miembros supervivientes de Queen tuvieron que tirar de lo que había, que no era mucho. Sí creo que está hecho con amor por parte de May, Taylor y Deacon, a diferencia por ejemplo del reciente “Queen Forever”, que me parece una engañifa sacacuartos. “Made In Heaven” por supuesto que tiene cosas muy valiosas y disfrutables, pero no es comparable a sus predecesores o a lo que hubiese sido un decimoquinto disco ‘de verdad’ de Queen, si Freddie no nos hubiese dejado cuando nos dejó. Es más, yo incluso disfruto más con “Hot Space” –que salvo dos o tres genialidades, es un claro traspiés en su carrera– y hasta con “Flash Gordon” –que ni siquiera puede ser considerado un disco de estudio en condiciones– porque, con sus aciertos o errores, son discos de Queen en vida. En “Made In Heaven” Queen ya ha muerto (se pongan como se pongan ahora May y Taylor), así que es otra cosa. Pero, como buen die-hard fan de la banda y a pesar de tener toda su discografía en CD y un par de LPs en vinilo, en 2011 me hice de nuevo con todos sus discos, incluido “Made In Heaven”, remasterizados en doble CD con material extra. Que quedan preciosos en su cajita… ¡Y yo hablaba antes de sacacuartos! Entre ese material extra hay alguna cosa jugosilla pero en general no merece tanto la pena, y además ya lo habíamos conseguido casi todo por nuestros propios ‘medios’. Aunque una joya sobresale sobre todas las demás: una versión de esa “I Was Made To Love You” rescatada del “Mr. Bad Guy” en solitario de Mercury, que ya era lo mejor de “Made In Heaven”, únicamente con las pistas de voz y piano de Freddie. Y es maravilloso, casi escalofriante, poder escucharle con tanta potencia, nitidez y cercanía. Y uno piensa: ¿no sería estupendo un disco con remezclas de las mejores canciones de Freddie acompañado sólo con su piano, o con la menor orquestación posible, con su voz en primerísimo plano como protagonista absoluta? Ahora que parece que ya se ha publicado todo de todas las formas posibles, ahí va otra ideaca para Brian y Roger. De nada.

·Queen Logo

Qué espléndida selección de temas, aunque quede feo que yo lo diga, y qué de cuantísimas cosas se han quedado fuera… Sé que muchos habréis echado en falta “Somebody To Love”, “We Are The Champions”, “Don’t Stop Me Now”, “Who Wants To Live Forever” y un larguísimo etcétera. Y es que dos décadas de carrera del mejor cantante de todos los tiempos, dentro de la mejor banda que haya pisado jamás este planeta, dan no para 16 temas, sino para 16 posts. Intentamos solventarlo de alguna manera con una playlist en la que subimos nuestra apuesta a 50 canciones, pero volvemos a animaros a que nos digáis cuáles son vuestras favoritas y, sobre todo, por qué. Farrokh Bulsara, más conocido como Freddie Mercury, no sólo escribió un buen puñado de obras maestras, supo aprovecharse también del talento compositivo y el virtuosismo de sus compañeros, y lo cantó todo mejor que nadie, sino que logró tocarle el alma a sus fans, que nos contamos por millones, como sólo unos pocos elegidos son capaces de hacer. Las canciones de un artista pueden vivir eternamente en sus discos, en las radios y ahora en la red, o cuando son rescatadas en películas, series de TV, obras de teatro o grandes eventos deportivos, o cada vez que son citadas en libros, artículos de prensa o blogs, pero cuando se asientan, echan raíces y crecen en la memoria, los corazones y las historias de la gente… entonces es cuando ese artista nunca, jamás, morirá.

Larga vida a Freddie Mercury.

Mercury

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Anuncios
8 comentarios leave one →
  1. Núria permalink
    24/11/2016 12:31

    Soy una fan de Queen me declaro ferviente admiradora de este grupo, és la música de mi juventud y me apasiona aún cada una de sus canciones, para mi la mejor con diferencia “Somebody to love” y “Love of my life”, me encantó tu post, hoy cómo muchos dias de mi vida volveré a escuchar QUEEN.. allà on siguis Freddy!!!

  2. Anónimo permalink
    24/11/2016 13:16

    Yo también tenia 12 años, y también fue un golpe, formaba parte de mi mitología, desde pequeñin mame la música, mi abuelo tocaba la guitarra, la bandurria el laud , el acordeon , piano y violin, tenia un oído, era un autentico monstruo, y yo con 4 añitos ya la liaba si cuando habían videos musicales, cambiaban el canal, mi primer himno fue “IN THE ARMY NOW” de los Inefables Status Quo……..y por supuesto “WE WILL ROCK YOU”, fui creciendo con Ram Jam , the Nack, Eagles, Led Zeppelin, Aerosthmit, Boston, mientras aporreaba a modo de batería con baquetas por bolis bic el sofa de mi casa, mas tarde Aha, Pretenders Duran Duran, Crowded House, para mi 1991, es el año en que descubri el Heavy, el Metal, “painkiller”,” I want Out” me iniciaba a la Guitarra, por primera vez probe una bateria , pero siempre lo recordare por ese sabado 24 de noviembre, por esa noticia, en la radio, esa tarde, ese coche …….. ese Informe Semanal, algo cambio , algo que me hizo crecer de golpe, y cerceno mi inocencia, tomar consciencia de la vida es lo que es, me hizo pensar, hoy sigo siendo ese niño con 25 años mas, pero sigo añorando al mejor

  3. Anónimo permalink
    24/11/2016 14:17

    Felicidades por tu post. Mi canción favorita del mes, porque siempre tengo una de Queen como mi grupo de cabecera que es, y al hilo de tus consideraciones, es “The March of the Black Queen”. Pienso que es el germen de un estilo, el estilo de Freddie que tanto me ha enamorado.

  4. 24/11/2016 15:07

    Gran post. Grande Breakthru. Grande Freddie.

  5. 24/11/2016 19:28

    Un gran post y mejor homenaje. Totalmente de acuerdo con los temas elegidos, pero es que yo peco de un fallo muy grande en lo que a QUEEN se refiere: no soy capaz de dejar un tema fuera, me gustan TODOS.
    Pero si tuviese que decir uno que no hayas comentado ya, seria un tema posiblemente muy desconocido para los que nos son fanaticos de la banda (como nosotros) y que en mi humilde opinion, es una JOYA de 8 minutos de duracion sin desperdicio en una sola nota: THE PROPHET SONG.

  6. 26/11/2016 18:57

    Muchas gracias por tu artículo. Fantático trabajo y fantástica recopilación de temas! Como cada uno tiene sus temas, yo añado los míos (a mis 49 años puedo hasta presumir de haberles visto en el campo del Rayo con mi hermano: Temas favoritos: One Vision, A Kind of Magic, Who wants to live forever, Hammer to fall, Radio Ga Ga):
    Keep yourself alive
    Great King Rat
    March of the Black Queen
    You’re my best friend
    ’39
    Long away
    Drowse
    Somebody to love
    We are the champions
    Spread your wings
    Mustapha
    Don’t stop me now
    Flash
    Tod el Hot Space (mi primer disco tras el Greatest Hits!)
    It’s a hard life
    Love kills
    I was born to love you (mi canción de Selectividad!)
    How can I go on

    Long live Freddie!

  7. Anónimo permalink
    27/11/2016 18:59

    Grandísimo artículo digno del mejor. Enhorabuena. Long live Freddie!

Trackbacks

  1. ¿Dónde estabas tú en el 87? | El Cadillac Negro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: