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‘Blue Jasmine’: Pobre niña rica

22/11/2013

Blue Jasmine Cate Blanchett

No es que sea ahora momento de ponernos quisquillosos con una figura que tan buenos momentos nos ha hecho pasar, pero es verdad que los fans de Woody Allen respiramos aliviados cada vez que el neoyorquino anuncia que va a rodar en EE.UU. Pese a que el periplo europeo de Allen nos ha dejado obras tan notables como, por este orden, ‘Match Point’ y ‘Midnight in Paris’, no se puede negar que en este periodo ha sido el más irregular de su filmografía, incluyendo sus dos mayores tachones -‘Vicky Cristina Barcelona’ y ‘A Roma con amor’– y completándose con tres obras  correctas pero que no pasan de la parte media-baja de su producción: la intrascendente pero muy divertida ‘Scoop’, la correcta ‘Conocerás al hombre de tus sueños’ y la fallida ‘Cassandra’s Dream’. Por eso disfrutamos tanto cuando recuperó un antiguo guión para ‘Si la cosa funciona’, porque, pese a no estar entre lo mejor de su legado, ofrecía un fresco regreso al Allen de siempre, aquel del que nos quedamos prendados. Pues bien, ‘Blue Jasmine’, su segunda producción rodada en EE.UU  en los últimos nueve años, supone de nuevo la recuperación de la esperanza tras su olvidable aventura italiana, supone su vuelta a la zona Champions, aunque esta vez no lo hace en forma de regreso a las esencias sino en la de una de sus películas más singulares.

Pocas veces había dirigido Allen una película tan grave, inscribamos pues a ‘Blue Jasmine’ en la órbita de filmes como ‘Cassandra’s Dream’, ‘Interiores’ o Delitos y faltas’; pero, sobre todo, nunca había filmado una película tan social. Dejen de arquear las cejas, esto no es Ken Loach, no se trata de poner en el primer plano un determinado conflicto para analizarlo en profundidad, aquí todo es mucho más sutil. Pero es extraño (y excitante) ver al neoyorquino, mucho más interesado habitualmente en analizar los rasgos eternos del comportamiento humano que los de un determinado contexto histórico, tan apegado a la realidad del momento.

Los efectos de la galopante crisis financiera que seguimos sufriendo, y especialmente el celebérrimo fraude de Bernie Madoff, se hacen sentir en todo el metraje, aunque no se citen explícitamente. Jasmine es una mujer psicológicamente destruida después de que su enmoquetado suelo se abriera súbitamente bajo sus pies cuando su acaudalado marido inversor es detenido por sus múltiples fraudes y se ve desposeída de su acomodado estilo de vida en Nueva York para verse obligada a cruzar el país hasta San Francisco para pedir alojamiento a su desdeñada y humilde hermana y poder reconstruir allí sus pedazos.

bluejasmine Cate Blanchett y Alec Baldwin

No falta en el muy pesimista nuevo discurso de Allen la eterna dicotomía entre ricos y pobres, mostrando el mucho mayor poder de adaptación a las crisis de los más humildes, más que nada por estar más acostumbrados, respecto a los más pudientes, que, entumecidos, tienen mucho más difícil tirar hacia adelante. Sin embargo, no esperen esquematismos del autor de ‘Manhattan’, es demasiado inteligente. Así, tanto ricos como pobres anhelan por igual mejorar su situación y aborrecen su vida actual y ambas clases no durarán en hacer uso para ello del amor, elemento que en ‘Blue Jasmine’ se ve despojado de cualquier sentimentalismo y es, sobre todo, una mera herramienta para escalar socialmente o para evitar la temida soledad.

Tampoco era habitual en las corales últimas películas del neoyorquino la presencia de un personaje tan preponderante como Jasmine, que, en una de las mejores elecciones de casting de los últimos tiempos, está interpretada por una Cate Blanchett que, directamente, nació para asumir este rol. Imposible encontrar una actriz que sea capaz de dar el porte aristocrático de la Jasmine más afortunada y, a la vez, ser igualmente idónea para conseguir la sensación de fragilidad y pasividad de sus peores momentos.

blue-jasmine Cate Blanchett y Martini

Jasmine (y la excelente interpretación de la australiana, que la debería llevar directa a la inminente temporada de premios) prácticamente monopoliza, con su conseguida evolución y sus múltiples contrastes, los mejores momentos del filme, a la vez que vertebra una brillante estructura narrativa, dando paso sus momentos de mayor histeria, en los que comienza a declamar sola sobre su pasado, a los ‘flashbacks’ con los que vamos conociendo, paulatinamente, su anterior vida.

Inevitablemente por debajo quedan los devaneos sentimentales de la hermana, encarnada por una luminosa Sally Hawkins, personaje que concentra a su alrededor gran parte del escaso humor (para los parámetros de Allen) presente en la cinta, algo que extraña cuando el cineasta ha querido homenajear, al introducirlos en su reparto, a dos de los grandes maestros de la comicidad estadounidense más corrosiva e incorrecta: un héroe del pasado, como Andrew Dice Clay, que cuenta con un personaje bastante más jugoso que el héroe del presente, un Louis C.K. bastante desaprovechado.

blue-jasmine Sally Hawkins y Andrew Dice Clay

‘Blue Jasmine’ es tan sólida y efectiva como carente de la magia de las grandes obras de nuestro Premio Príncipe de Asturias favorito; no entrará en un presumible ‘top ten’ del septuagenario cineasta pero sí será recordada como una de sus más interesantes alejamientos de su ‘zona de confort’.

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11 comentarios leave one →
  1. 22/11/2013 14:51

    Gran crítica de una obra altamente interesante de Allen, por todo lo que comentáis. Vuestro blog es muy interesante. Un saludo.

    • Alberto Loriente permalink*
      22/11/2013 22:31

      Muchas gracias Ydelaburraatrigo (por cierto, gran nick!).

      Espero que sigamos siendo día tras día interesante para tí.

  2. El Olonés permalink
    24/11/2013 1:29

    Saludos Mr. Albert

    Vaya por delante mi enhorabuena por vuestro blog.

    Personalmente y desde la pantalla de mi viejo barco debo decir que la película me ha dejado más frío que un jodido día de invierno sin calefacción (a qué me suena?).

    Todo es correcto en el desarrollo de la historia y desde luego Cate Blanchett está realmente brillante.

    Pero creo que soy de los que necesito de un modo u otro participar en la historia que me están contando, sentir cierta empatía. Y aquí, los personajes me importan muy poco, no me interesan, me siento demasiado lejos de ellos.

    Debo decirte además que discrepo con el adjetivo ‘social’ aplicado a esta película. Pido algo más a una historia para darle ese adjetivo (tampoco estoy hablando de Loach). Creo más bien que es el decorado, que es una película que se inserta en el contexto que vivimos, y eso produce ciertos reflejos. Pero hasta ahí.

    Lo más interesante, Blanchett aparte, me parece esa mirada ácida y a la vez cariñosa que Allen dedica a sus personajes, con sus miserias, con sus fracasos, con sus traumas. Digamos que se ríe de ellos desde un sincero cariño.

    Al final piensas: son todos unos desgraciados, unos pobres hombres (o pobres mujeres).

    Aunque seguramente si a todos nos miran con lupa, también lo seremos.

    Un noctámbulo saludo, Mr. Albert

    El Olonés

    • Alberto Loriente permalink*
      24/11/2013 11:43

      Hola, El Olones, y gracias por comentar.

      Siento que no hayas conectado con la película, a mi la verdad es que me ha gustado, aunque no con tanta intensidad como parece que lo ha hecho con el resto de críticos.

      Comprendo que no es fácil empatizar con los personajes, especialmente con esa pasiva Jasmine, es cierto que esta vez Allen los mira desde arriba (muy posiblemente riéndose de ellos o, por lo menos, no tieniendo piedad a la hora de mostrar sus debilidades). Sin embargo, me gusta esa variante inclemente de Allen.

      Y respecto a lo de ser una película ‘social’, lo digo en el contexto de la carrera de Allen, un director muy atemporal, incluso evasivo, que nunca ha estado especialmente interesado en los problemas sociales del presente. Por eso, me sorprende que se deje sentir en un filme suyo tan claramente un acontecimiento contemporáneo como la crisis económica. Está claro que, fuera del microcosmos Allen, el filme no podría ser denominado como ‘social’, sino como un drama, o tragicomedia si se quiere..

      Un placer hablar contigo.

      Un matutino saludo

  3. ALICIA EISENBERG KOSTINKOSKY permalink
    29/12/2013 9:48

    soy fan incondicional de Woody y ya el film de París me resultó algo engorroso, en Blue Jasmine- magna Kate Blanchett- recuerdo tanto a Un tranvía llamao Deseo que únicamente echo demenos a Brando mi ídolo
    Alicia, una cinéfila más

    • Alberto Loriente permalink*
      29/12/2013 23:22

      Hola, Alicia,

      Es cierto que Woody se ha ‘inspirado’ notablemente en ‘Un tranvía…’, pero, en mi modesta opinión, creo que ha logrado que ‘Blue Jasmine’ funcione con autonomía y, como coincidimos, haya logrado que veamos a una magna Cate Blanchett.
      Un saludo

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