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Kafka y el amanecer de Gregorio Samsa

02/03/2015

franz-kafka

Todo individuo que guarde unas inquietudes fantasea con la idea de hacer algo que perdure en el tiempo y en la memoria de otros. El arte es un legado. La palabra escrita, cuando ha conseguido cambiar o alterar mínimamente la existencia del lector (de miles de lectores a lo largo de décadas y décadas), pasa a ser historia. Con el céntésimo aniversario tan reciente de esa obra maestra literaria que es La metamorfosis de Franz Kafka, célebre e importante a todos los niveles como pocas, podemos hablar de perdurabilidad con propiedad. Una perdurabilidad que traspasa lo físico, que se esconde en nuestras ediciones ajadas, en las estanterías de todas las librerías del mundo con olor a papel nuevo, en el imprescindible reservado de todas las bibliotecas, pero, sobre todo, en el espacio que muchos hemos reservado en nuestro hemisferio derecho para las obras que nos ayudaron a despertar como un día despertó Gregorio Samsa.

Kafka es mucho más que uno de los autores estandarte del siglo XX, mucho más que una influencia para toda la literatura existencialista posterior. Kafka ha llegado a convertirse en un concepto. Hablamos de situaciones kafkianas cuando los acontecimientos se complican y retuercen en exceso, cuando no vemos final a una pesadilla cotidiana e incluso cuando la vulgaridad de la burocracia nos saca de nuestras casillas. Lo kafkiano resulta más mundano que surrealista, con frecuencia.

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‘Red Army': ¡Que vienen los rusos!

26/02/2015

Red Army

Si la firma del alemán Werner Herzog es ya toda una garantía en la ficción (no olvidemos títulos míticos como ‘Aguirre o la cólera de Dios’ o ‘Fitzcarraldo’), lo es más aún en los últimos años en el terreno del documental. Seguramente desanimado por los problemas financieros que le implica a un autor como él realizar una película en los tiempos actuales, seguramente también por razones meramente artísticas, Herzog ha dedicado la mayor parte de sus esfuerzos en retratar la realidad y poco tiempo le bastó para ser uno de los grandes referentes del género. Obras tan redondas como ‘Grizzly Man’ o ‘Encuentros en el fin del mundo’ le permitían seguir explorando sus temas de siempre: los visionarios, los excéntricos, aquellos que necesitan apartarse de una vida convencional y vivir sus sueños hasta en los modos más extremos e incluso ridículos, todo ello filmado desde la admiración pero sin perder el necesario distanciamiento, no dudando en remarcar las contradicciones e ironizar sobre los aspectos cómicos de su ‘héroe’. No es hombre Herzog de elogio fácil ni de bajas miras. Por ello, cuando un servidor comprobó que estampaba su firma como productor y ‘padrino’ del debutante Gabe Polsky en ‘Red Army’, un documental sobre la legendaria selección soviética de hockey hielo que desde finales de los años 70 a finales de los 80 embelesó al mundo, no dudó en que era una obra a paladear, aunque la experiencia que tiene uno sobre este deporte no vaya más allá de unas cuantas partidas a algún videojuego.

La mayoría de grandes documentales deportivos de la historia (ahora me viene a la cabeza el fastuoso ‘Olimpia’ de Leni Riefenstahl) lo son porque no se quedan en las hazañas en los terrenos de juego, sino que extrapolan su visión al contexto político y social del acontecimiento retratado. Y ‘Red Army’ se inscribe precisamente en esa confluencia. En unos años 70 en los que aún la URSS está en fase expansionista y compite de tú a tú con EE.UU por el ser el país más influyente del mundo, partido en dos por la Guerra Fría, el aparato comunista centra en el deporte gran parte de su esfuerzo propagandístico, Y entre numerosas disciplinas, el hockey sobre hielo es la que sale más beneficiada de entre los juegos en equipo. Tras castings tan gigantescos como la propia extensión del país, un buen número de prometedores chicos son sometidos a duros entrenamientos y a los revolucionarios métodos de Anatoli Tarasov, que incidía en el aspecto más estético y bello de este deporte (vamos, un Guardiola de otro tiempo) para convertirse en fantásticos jugadores que formarán una selección que marcará época. Leer más…

Oscar 2015: Redoble de batería para ‘Birdman’ y ‘Whiplash’ en el Hotel Budapest

23/02/2015

Oscar Birdman

Y al final fue ‘Birdman’. La gala de entrega de los Oscar 2015 se presentaba para la Academia como la oportunidad de consolidar definitivamente el rumbo emprendido en los últimos años, el de aupar y popularizar películas de prestigio frente al de agradecer los réditos obtenidos en taquilla. No había duda de que en una edición en la que ‘Birdman’ y ‘Boyhood’ se presentaban como las dos grandes contendientes, con ‘El gran hotel Budapest’ como inesperada pero agradecida invitada, poco margen existía para los dislates a los que la vetusta institución nos había acostumbrado en otras épocas. Las estatuillas iban a ir a parar, fuera cual fuera el resultado final, a una excelente película, absolutamente personal e inclasificable y facturada por un cineasta ambicioso y que quiere ir más allá de esa convencionalidad con la que nos abruma cada temporada la producción media de Hollywood.

Y ‘Birdman’ lo es. Pocas dudas podía haber que la virguería de rodar ese fantástico y simulado plano secuencia pleno de nervio y ritmo le debía reportar a Alejandro González Iñárritu la estatuilla que relance una carrera que promete seguir siendo fulgurante. Mientras, los premios a la espectacular fotografía de ese virtuoso que es Emmanuel Lubezki y al guión original (esos afiladísimos diálogos lo merecían) ya daban pistas de que, finalmente, las especulaciones existentes sobre un reparto salomónico de galardones con ‘Boyhood’ iban a ser desacertadas. Los académicos prefirieron barrer para un único lado y dejar a ‘Boyhood’ seguramente demasiado huérfana para sus méritos, con el único botín del Oscar a Mejor Actriz Secundaria a una Patricia Arquette, a la que esperamos que el premio le sirva para volver a brillar en la gran pantalla como siempre ha merecido y no había sucedido durante ya demasiados años. Leer más…

Quiniela Oscars: vuestros favoritos

21/02/2015

Cabecera_Oscars

 

GRACIAS a todos vosotros por haber sobrepasado nuestras expectativas en esta primera propuesta para colaborar en El Cadillac Negro. Estamos encantados con el recibimiento que nos habéis mostrado ante esta experiencia piloto.

Sin duda, buscaremos la oportunidad de volver a contar con vuestras opiniones para establecer una nueva actividad conjunta lo antes posible… y, sí, con premios. ;-)

Y, ahora ya, vuestros favoritos:

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“El Francotirador”: Eastwood en tierra hostil

19/02/2015

American Sniper_poster

A sus 84 años de edad y más de cuatro décadas como director plagadas de películas memorables Clint Eastwood ya no nos debe nada a nadie; muy al contrario, deberíamos estar agradecidos de que el viejo maestro siga encontrando motivos para ponerse detrás de una cámara y contarnos las historias que le apetezcan. Eastwood es la clase de tipo que morirá con las botas puestas, como Woody Allen o Martin Scorsese, pero eso no significa que no viniéramos percibiendo en sus últimos filmes un evidente acomodo en una corrección tan impecable como rutinaria. “Invictus” (2009), “Más allá de la vida” (2010), “J. Edgar” (2011) o la muy reciente “Jersey Boys” (2014) eran, en mayor o menor medida, ejercicios aceptables y técnicamente irreprochables pero desprovistos de la chispa, el vigor, la complejidad y el genio de sus grandes obras maestras. Nada demasiado grave para alguien con la carrera hecha y sin nada más que demostrar, pero sí decepcionante para un tipo que entre 2003 y 2008 se había mostrado casi en permanente estado de gracia encadenando títulos excelentes. En ese sentido, muchos confiábamos en que “El Francotirador (American Sniper)” supusiera la recuperación del mejor Eastwood, aquel que no veíamos desde “Gran Torino” (2008). Las inesperadas seis nominaciones al Oscar, incluyendo mejor película y mejor actor, no hicieron sino aumentar el hype, y las inverosímiles cifras de recaudación en EE.UU –ya más de 300 millones de dólares, números al alcance de muy pocos blockbusters-, si bien no eran ninguna garantía de calidad contribuían a que la aguardáramos con más ganas de las habituales. Pues bien, tendremos que seguir esperando al Eastwood más añorado porque el de “El Francotirador” sigue en las mismas.

Más allá de la polémica ideológica que ha levantado, y de la que hablaremos más abajo, “El Francotirador” no es una gran película, posiblemente ni siquiera una buena película, porque Eastwood se aferra a una historia plana y convencional a la que le sobran tópicos y le faltan riesgo e intensidad emocional a raudales. El director de “Sin Perdón” casi siempre ha partido de planteamientos clásicos y genéricos, pero en sus mejores obras acertaba a pulsar las teclas adecuadas para trascender el cliché y alumbrar los rincones más oscuros del alma. Recuerden cómo “Mystic River” o “Million Dollar Baby” utilizaban los sobados códigos del thriller policiaco y del género pugilístico respectivamente para extraer lirismo, emoción, hondura y verdad de unos personajes golpeados por la vida. Poco o nada hay de eso en “El Francotirador”, cinta de factura brillante y rodada con oficio, sobre todo en sus escenas bélicas, pero construida a base de brochazos gordos y situaciones manidas que se han visto en una pantalla de cine una y mil veces sin añadirles ningún mínimo atisbo de originalidad. Solo en contados momentos (el inicio en lo alto de un edificio previo a la elipsis para contar el pasado del protagonista, la secuencia del niño y el bazooka o el duelo con aroma a western entre francotiradores separados por 2 kilómetros de distancia) la cinta se despereza de su asepsia para entrar en ebullición, pero son solo instantes, fogonazos de energía perdidos en su rígida estructura. Leer más…

“You’re the worst”: Intentando reinventar la comedia romántica

18/02/2015

you're the worst

Llegados a una época en la que la saturación de series puede considerarse casi una amenaza, la decisión de por cuál decidirse, o qué título programar en el caso de las cadenas de televisión, puede basarse a veces en la novedad, en intentar descubrir algo diferente, algo que nos sorprenda. Si nos vamos a las comedias románticas la tarea se antoja más complicada aún dada la infinita lista de sitcoms que han poblado las parrillas desde hace ya muchos años. En el caso que nos ocupa, “You’re the worst”, una serie del exguionista de “Weeds” Stephen Falk que se emitió el pasado verano en Estados Unidos a través de FX y que ni ha llegado a España ni se la espera (si bien ya se ha confirmado una segunda temporada, aun sin fecha de estreno), la pretendida transgresión es el punto diferencial. Nos encontramos ante la historia de una pareja de desalmados… bueno, maticemos, son una pareja de jóvenes poco dados a las relaciones emocionales, alérgicos a los sentimientos, que se conocen en la boda de la exnovia de él y que comienzan una serie de encuentros basados exclusivamente en el sexo… al principio… porque a pesar de ellos… bueno, la trama finalmente no es muy sorprendente.

La primera escena de la serie, mostrando la boda aparentemente feliz e idílica de una preciosa y afortunada rubia, que desemboca en un tipo fotografiándose con las cámaras de fotos de las mesas de los invitados sus partes menos románticas, da idea del tono que pretende la serie: un giro de tuerca a las típicas historias de “chico conoce chica”. ¿Lo consigue? Sí pero no. Ciertamente, y especialmente en los primeros capítulos, la curiosa y atípica relación entre estos dos personajes sí hace que la serie se aleje en parte de los arquetipos. El hecho de que ambos sean conscientes y consientan que se va a tratar de algo meramente físico, hace que no tengan que ocultar sus debilidades, sus taras, lo que da lugar a situaciones muy divertidas por inhabituales. Es de agradecer que los guionistas no se corten al dar además a los protagonistas otros vicios, debilidades y defectos, haciendo de ellos todo un ejemplo a no seguir para la sociedad biempensante. De todas formas, más que este pseudoradicalismo, que no epata demasiado, el punto fuerte de la comedia está más en sus diálogos, realmente divertidos e ingeniosos muchas veces, aunque también hay que denunciar que sus “escribientes” parecen ser conscientes de ello y se gustan demasiado, yéndose a veces de tono hasta intuir un sonrojante “joder qué divertido e ingenioso soy”.  Leer más…

“Better Call Saul”: It’s showtime, folks!

13/02/2015

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(ALERTA SPOILER: Revela detalles importantes de los dos primeros episodios de la serie, “Uno” y “Mijo”. También contiene algún spoiler de “Breaking Bad”, pero es que todos hemos visto “Breaking Bad”… ¿NO?)

Dos series, estrenadas en 1960 con apenas unos días de diferencia, presumen de ser los primeros spin-offs de la historia de la televisión: “Pete and Gladys”, surgida a raíz de “December Bride”, y “The Andy Griffith Show”, derivada de “The Danny Thomas Show”. Sabíamos que el fenómeno no era reciente, pero quizás no tanto que su origen se remonta más allá de cinco décadas atrás. Desde entonces, cientos de producciones de este tipo han poblado el panorama televisivo a lo ancho del planeta, y lo cierto es que no carece de cierta lógica: siempre que haya algo, ya sea un personaje o una trama concreta, con potencial para ser explotado en su propia ficción, bien porque la original haya concluido o porque no tenga espacio suficiente para desarrollarse plenamente dentro de ésta, surge la posibilidad de lanzar un spin-off. Así que sí, desde el punto de vista artístico, muchas veces es entendible e incluso defendible. Otra cosa es cuando responde más bien a las ansias por exprimir y rentabilizar al máximo, sea como sea, un buen producto de partida o una franquicia prometedora. Ahí es cuando, a veces, el truco canta demasiado y se fuerza la máquina más de la cuenta. En cualquier caso, hay spin-offs que, tanto por calidad como por acogida de la audiencia, igualan o pueden llegar a superar a la serie madre, incluso tenemos algunas series de éxito que desconocemos que son en realidad spin-offs, porque su material de partida cayó largo tiempo atrás en el olvido. Otros, simplemente, tienen una andadura decente, mientras que todos conocemos muchos casos en los que la jugada no dio los réditos previstos, cuando no fue un absoluto desastre. Aquí, siempre hay dos ejemplos, relativamente recientes y muy populares, que todos rescatamos para hablar de un rotundo éxito (“Frasier”) y un monumental fracaso (“Joey”). Ambas partían de dos fenómenos televisivos aparentemente insuperables, “Cheers” y “Friends”, y ya vimos cómo los resultados fueron bien distintos. Y es que, cuando de lo que se trata es de revivir, perpetuar o como poco evocar la gloria de una de esas series que todos hemos encumbrado a lo más alto del Olimpo Televisivo, la apuesta se antoja más arriesgada que nunca y es lógico que salten todas las alarmas. Que es, al fin y al cabo, lo que nos sucede (¿sucedía?) con esta “Better Call Saul” nacida a la sombra de la inmensa, inconmensurable “Breaking Bad”.

Reconozcámoslo: todos los amantes de la serie de Vince Gilligan, y acabamos siendo millones, acogimos con un canguelo de mil pares la noticia de un spin-off, además inminente, casi diríamos que con el cadáver aún caliente, protagonizado por Saul Goodman, por mucho que el personaje acabase siendo uno de nuestros favoritos y viésemos que sí, ahí había suficientes espacios en blanco que podían ser rellenados de alguna forma. Porque da igual que sepamos que, pase lo que pase, nada empañará ni mancillará el brillo de una de nuestras series más amadas. Sigue siendo el mismo universo en el que pasamos, algunos, varios años de nuestras vidas disfrutando, y sufriendo, como pocas veces con muy pocas cosas. Un patinazo, o una cagada en toda regla, resultará inevitablemente dolorosísimo. Siempre tendremos la esperanza de que el genio Gilligan y su mano derecha, Peter Gould, nos estén reservando algo realmente grande pero… ¿y si también ellos han sucumbido a la peligrosa tentación actual de que hay que explotar, todo lo que se pueda, todo lo que funciona? La fiebre de Hollywood por los ‘remakes’, ‘reboots’, secuelas, precuelas, ‘crossovers’ y sagas interminables parece haber llegado al mundo de la televisión. Ya no hablamos sólo de spin-offs, sino también de regresos y ‘revivals’ que hace años nos parecían imposibles (cuando no descabellados), hasta el momento con resultados dispares: “Beverly Hills 90210”, “Dallas”, “Arrested Development”, “24”… y “Twin Peaks”, en 2016. Ya se da casi por hecho el retorno de “Expediente X” y, asumámoslo, en algún momento le llegará la hora a “Perdidos”. En serio, ¿algunas cosas no son mejor dejarlas como están? Sabemos que “Breaking Bad” nunca volverá (como, por suerte, tampoco lo harán “Los Soprano”, “The Wire”, “A dos metros bajo tierra”…) pero, ¿es realmente necesaria “Better Call Saul”? O planteado de otro modo: ¿va a merecer la pena? Leer más…

Participa en la quiniela de los Oscars de El Cadillac Negro

10/02/2015

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¿Qué título de los estrenados durante el 2014 será finalmente el que consiga el Óscar a mejor película?, ¿quién será elegido mejor director?, ¿qué actores y actrices serán encumbrados por sus destacadas interpretaciones?… estas y otras muchas preguntas serán desveladas durante la madrugada del domingo 22 de febrero, en la ceremonia que se realizará en el ‘Dolby Theater’ (anteriormente, ‘Kodak Theater’) de Los Ángeles. Sin embargo, en El Cadillac Negro nos hemos propuesto este año conocer con anterioridad vuestras predicciones para la gala y preguntaros abiertamente por vuestros favoritos en las principales candidaturas. De esta forma, hemos realizado una quiniela en la que, paso a paso, podéis ir seleccionando vuestros candidatos a llevarse la dorada estatuilla, para las que consideramos principales candidaturas.

Para ello, mediante el siguiente formulario, se irá recogiendo vuestras respuestas (de forma anónima) y antes de la entrega de premios publicaremos una entrada con vuestros candidatos favoritos. Abrimos de par en par las puertas del Cadillac, para invitaros a participar y formar (aún más) parte de vuestro blog.

Gracias por vuestra participación.

El equipo de El Cadillac Negro. Leer más…