Nuestras películas de 2019
Arrecian las prestigiosas voces que advierten sobre el próximo Apocalipsis del Séptimo Arte -y no les falta razón en algunos aspectos- pero, una vez que hemos analizado el saldo cinematográfico de 2019, nosotros decimos que… ¡bendito Apocalipsis! Porque pocos, muy pocos años, recordamos del presente siglo en que hayamos podido acumular una recopilación tal de grandes películas, de futuros clásicos que sabemos que quedarán para la historia y que revisionaremos en multitud de ocasiones. A la hora de realizar nuestro tradicional repaso de la cosecha anual nos hemos encontrado un consenso inédito y casi unánime a la hora de destacar los seis títulos que más nos han gustado. Seis títulos que quedarán como grandes representantes de un 2019 espectacular. Y a partir de ahí… la variedad más absoluta de obras apuntadas por cada uno de nuestros redactores. Una variedad que habla a las claras del gran número de títulos interesantes que nos han dejado estos últimos doce meses. Y es que un año en el que quedan fuera de nuestra lista obras tan estimables como «Puñales por la espalda», «Los hermanos Sisters» o «Green Book» es mucho año.
Dos grandes corrientes, aparentemente contradictorias pero finalmente complementarias, han marcado nuestro ‘top’ de 2019: el definitivo asentamiento de las plataformas de ‘streaming’ entre las grandes proveedoras del cine de calidad y la excelente forma que han mostrado los grandes cineastas clásicos que han visitado la cartelera este año. Hasta cuatro títulos han logrado meter en nuestra lista los gigantes del ‘streaming’ (tres Netflix y uno HBO), entre ellos nuestro número uno, en una tendencia que no dudamos que crecerá exponencialmente en los próximos años. Mientras, mitos como Martin Scorsese, Quentin Tarantino y Pedro Almodóvar han sido tres de los grandes protagonistas de 2019 con los triunfos de sus respectivos estrenos, tres obras que pueden colocarse sin sonrojo alguno entre lo más granado de sus dilatadas y exuberantes filmografías. Aunque lo mejor es que el relevo está más que asegurado: nombres ya reputados como Todd Phillips, Bong Joon-ho, los hermanos Russo o Noah Baumbach se han confirmado entre la élite con las mejores obras de su carrera, en tanto que promesas como Ari Aster, Josh Cooley, Chad Stahelski y el español Carlos Marqués-Marcet ya se han colocado en la mejor posición del gran trampolín. Así que no dudéis en celebrar con nosotros tan magno año cinematográfico, descubrir nuestros filmes favoritos y, sobre todo, compartir vuestras impresiones en la lista con la que ya os dejamos, no sin desear antes un 2020 al menos tan bueno como este 2019 que termina. ¡Disfruten! Leer más…

(AVISO SPOILER: No acostumbramos a poner este tipo de avisos en los posts de cine, dando por hecho que quien quiera ir ‘virgen’ a ver una película debe saber que es conveniente leer lo mínimo posible antes de pagar su entrada. Pero dada la extrema sensibilidad con la que debe tratarse todo lo relacionado con “El Ascenso de Skywalker”, vemos conveniente avisaros de que, si pincháis en ‘Leer más’, os encontraréis con un análisis en profundidad de la cinta y su argumento. Por eso, si ya la habéis visto os invitamos a continuar. Si no es el caso, id a la velocidad de la luz al cine.)
Quizás no fuese en una galaxia muy, muy lejana… pero sí que ya hace mucho tiempo; concretamente, 42 años. En el verano de 1977, George Lucas redefinía para siempre la industria del cine, junto a la forma de rodar, ver y explotar comercialmente las películas. Y lo hizo con un título que le costó sangre, sudor y muchas lágrimas sacar adelante. Pero desde el 25 de mayo de 1977, la financiación de un título de la saga Star Wars nunca más sería un problema. Desde aquel día hasta hoy, esta saga (técnicamente la más grande de todos los tiempos, hasta que Marvel también quiso probar suerte en esto de redefinir por completo un género y una industria) alcanzó un estatus mundialmente conocido, en el que cada nueva entrega se convertía en un evento que eclipsaba a cualquier otro estreno, a cualquier otra noticia e incluso a cualquier otra religión. Tras una primera trilogía que trascendió su propia naturaleza cinematográfica, el anuncio 16 años después del inicio de una nueva trilogía bajo la batuta del propio George Lucas y centrada en el origen de la figura más carismática de la saga (Darth Vader), supuso una inmensa explosión de expectativas en las que cada espectador tenía en su cabeza la historia ideal. Nadie (salvo George Lucas) vio plasmado completamente en pantalla la trilogía que cada uno nos imaginamos que sería. Nadie.
Desde entonces, la saga Star Wars se ha ido convirtiendo en una suerte de test de Rorschach, en el que todos vemos figuras y todos vemos sombras; pero ninguno coincidimos, ni en unas, ni en otras. Con la compra de Lucasfilm por parte de Disney y el inicio del rodaje de una nueva trilogía alejada de George Lucas, este efecto se ha ido incrementando hasta tal punto que, actualmente, casi resulta más interesante estudiar nuestra propia respuesta a cada nuevo estreno, que analizar el título en si mismo. Tras un primer título dirigido por J.J. Abrams y marcado por una profundo sentimiento de nostalgia hacia los títulos clásicos de la saga, llegó un segundo título (dirigido esta vez por Rian Johnson) que prometía expandir la historia y asombrar al espectador. Aquí se inició lo que para unos es un cisma en el férreo canon de la saga y, para otros, una oportunidad de expandir la historia mucho más allá de sus límites autoimpuestos. Bajo estas complicadas circunstancias, Disney toma la decisión de volver a confiar en J. J. Abrams para intentar traer la paz a ambos universos (galáctico y cinéfilo). A partir de aquí comienza la aventura de cerrar con éxito una trilogía herida, poner el punto final a nueve películas que son un todo en su genero y unificar tanto a los defensores del canon, como a los que defienden nuevas ideas. En definitiva, un viaje a lo imposible.
Nuestras series de 2019
La burbuja seriéfila, lejos de estallar, ha mantenido en 2019 su hegemonía como uno de los bastiones más sólidos de la industria del ocio y el entretenimiento. El ritmo de producción sigue siendo frenético y el espectador continúa dedicando ingentes cantidades de horas de su tiempo libre a su consumo. Y en esta época de abundancia ha quedado patente la capacidad de esta industria para autorregenerarse y seguir alimentando la maquinaria. Poco importa que una era, la de los dragones, haya llegado a su fin este año, porque siempre hay una “next big thing” a la vuelta de la esquina, algo que conviene no perderse para seguir en la conversación seriéfila. Sí, en esta época hay una clara saturación de series, pero también sigue habiendo calidad y opciones para todo tipo de públicos. Y entre ese público estamos los miembros de este blog, que un año más hemos encontrado suficientes motivos de celebración en la parrilla televisiva, suficientes al menos para presentaros una lista de favoritas tan lustrosa como las de cosechas precedentes, aunque, como es lógico, no hayamos teniendo tiempo para ver todo lo que quisiéramos o deberíamos. Por eso, como siempre, os pedimos comprensión, porque al fin y al cabo esto sólo es una lista, una visión parcial de un panorama sencillamente inabarcable.
Decíamos que éste ha sido el año de la despedida de “Juego de tronos”, una de las series más importantes de la década (¿la más importante?), y sin embargo, por primera vez, no aparece en nuestro top anual, fruto del desencanto generalizado que generó su última temporada y que también caló entre la mayoría de nuestros redactores. Tampoco veréis aquí el otro puntal mainstream de los últimos años, “Stranger Things”, cuya antaño fresca fórmula se nos antoja ya un tanto agotada, pero a cambio tenemos siete flamantes estrenos de 2019 y ocho viejas conocidas. Tras una época de cierta zozobra, HBO ha hecho valer en 2019 su jerarquía metiendo hasta cinco productos originales en nuestro top, mientras que Netflix ha afianzado el estatus conquistado en los últimos tiempos con otros cinco títulos. Sorprende para bien la pujanza de Amazon Prime Video, que ha logrado abrir brecha en el dominio absolutista de los dos gigantes del streaming, y que nos ha colado hasta tres series de su oferta. Y pierde relevancia con respecto al año anterior Movistar, aunque “Justo antes de Cristo” y “El embarcadero” hayan sido contempladas por algún redactor. Para 2020 queda pendiente ver cómo afecta al tablero de juego el esperado advenimiento de Disney+ y la progresión de la recién llegada Apple TV+ . Pero esa será otra historia. Nuestro 2019 seriéfilo es el que os presentamos aquí, y queremos subrayar que, aunque internamente podamos tener nuestras discrepancias sobre algunas elecciones, nunca ha habido un consenso tan sorprendentemente generalizado respecto a un número uno en toda la historia del Cadillac Negro. Sin más dilación, nuestras 15 series favoritas de 2019: Leer más…
Nuestros discos de 2019
Los componentes del Cadillac, viejos lobos casi todos, ya sabéis, tratamos de adaptarnos como podemos a los nuevos tiempos que corren en esto de la música. No siempre lo conseguimos y no siempre comprendemos muchas de las modas actuales, pero a veces lo intentamos, como se podrá comprobar en ciertos discos que se han colado este año en el ranking de nuestros álbumes preferidos de los últimos 12 meses. Pero si hay algo que no va a cambiar, por mucho que se encuentre casi en peligro de extinción, es nuestro gusto por los discos, por el disco como concepto. En un momento de música instantánea, en el que el single amenaza con exiliar al álbum a rincones casi anecdóticos, nosotros seguimos disfrutando del conjunto de canciones como concepto, y esto ha quedado representado perfectamente en algunos de los títulos con los que más hemos disfrutado últimamente.
De esta forma, en los siguientes 15 títulos vais a encontrar álbumes que tienen toda su fuerza en la escucha continuada de todas sus canciones, que poseen su grandeza en su conjunto. Como ya hemos dicho, se ha colado incluso entre ellos alguno de los últimos fenómenos que ha provocado un terremoto en la escena musical; e incluso entre nuestros artistas predilectos y de vitola clásica se han introducido sonoridades actuales y vanguardistas. Por supuesto que de nuevo están presentes estilos más clásicos, con importante presencia del rock y de referencias con influencias evidentes de los años 60 y 70. Con todo esto, es posible que, dentro de nuestra importante eclecticidad, este año nos haya quedado una lista algo más homogénea estilísticamente, manteniendo por supuesto un abanico importante de estilos e intenciones. Esto se podrá comprobar en la playlist que dejamos debajo del todo con temas de los discos finalmente escogidos y del resto que se han quedado a las puertas, y esto se podrá incluso discutir después de comprobar cuáles han sido los 15 discos favoritos de El Cadillac Negro este 2019.
Nuestras 25 canciones de la década
Todo es cíclico. Y esta máxima se cumple con creces en el mundo de la música. Cuando ya rozamos la tercera década del siglo XXI, hemos vuelto al modelo que imperaba en los 50 y primeros 60: el reinado de las canciones. Siempre hemos defendido y defenderemos el valor del disco escuchado en su integridad, como una obra unitaria que ofrece una completa panorámica sobre un momento concreto en la trayectoria de un artista. Pero tampoco somos ajenos a la revolución ya definitivamente consolidada que se ha venido produciendo en el mercado discográfico con el advenimiento de plataformas de ‘streaming’ como Spotify o YouTube como principal método de escuchar música. En un mundo dominado por ‘playlists’ y encadenamiento de vídeos, el mínimo común denominador de la música, es decir, la canción, se ha erigido en gobernante totalitaria en una sociedad invadida por la prisa y el ansia de satisfacción inmediata. Es por todo ello que hemos decidido centrar en ella nuestro repaso musical a la década que ya dejamos atrás y hacer un esfuerzo ímprobo de memoria y recopilación para ofreceros nuestros temas favoritos publicados entre 2010 y 2019.
Desde el hard rock hasta el flamenco más renovado, desde el rock clásico americano hasta los sonidos electrónicos y el pop más comercial, todo está incluido en las 25 canciones que hemos elegido como nuestras favoritas (e insistimos por enésima vez: no tienen por qué coincidir necesariamente con las «mejores»). En este amplio catálogo conviven armoniosamente grandes clásicos que siguen demostrando su vigencia década tras década con un sinfín de nuevos valores que nos han generado esperanzas renovadas para seguir en nuestro sempiterno empeño de escuchar la mayor cantidad posible de música y apostar por la variedad y la amplitud de miras. Entre estadounidenses, ingleses, norirlandeses, suecos, canadienses y australianos, nos enorgullece también contar en nuestra lista con cinco representantes de esa música española que en estos diez años ha demostrado -con más ahínco si cabe- que tiene un sitio justamente ganado entre la élite musical del planeta. Sin más preámbulos, os invitamos a reservar una porción de vuestro valioso tiempo para descubrir las canciones que más y mejor nos han acompañado durante este periodo. Y para que podáis contrastar opiniones, hemos confeccionado dos ‘playlists’: la que encontraréis debajo de nuestro listado, con los 25 temas elegidos en orden de preferencia, y otra más extensa que podréis encontrar en nuestro perfil de Spotify, que añade todas las elecciones preliminares de los redactores que no pudieron entrar en la lista definitiva. ¡Que las disfruten! Leer más…

Apenas ya hay primavera u otoño, cada vez son menos las colecciones de fascículos que salen en septiembre, poco a poco desaparecen nuestras certezas vitales a medida que el tiempo pasa y el mundo evoluciona, pero aún tenemos a directores como Woody Allen, Clint Eastwood o Ken Loach -veteranos que no pueden pasar su jubilación sin una cámara al lado- que ya sea anual o bianualmente nos siguen proporcionado una cita periódica con los cines que nos ayuda a seguir manteniendo unas agradecidas rutinas sobre las que aposentar nuestros pasos. Somos conscientes de que todos ellos ya filmaron sus mejores obras hace bastantes años, pero en cada una de sus entregas aún seguimos reconociendo unas constantes que nos hacen rememorar glorias pretéritas y seguir dando por bueno nuestra cita con ellos.
Si extrapolamos estos casos al cine francés, el paralelismo más evidente se da con Robert Guédiguian, el director marsellés que lleva casi cuarenta años enfrentando la humanidad de las clases trabajadoras contra el todopoderoso e insaciable sistema capitalista, acostumbrado a dejarnos con esa sonrisa agridulce con la que se asiste a reiteradas derrotas honrosas. Sus películas ya no consiguen el alcance emocional de clásicos como «Marius y Jeannette» o «La ciudad está tranquila», pero títulos recientes como «Las nieves del Kilimanjaro» o «La casa junto al mar» supieron proporcionaron agradables recuerdos de su mejor cine. Incluso una excursión fuera de su ruta habitual como «Una historia de locos» (que aquí analizamos en su día) supuso una agradecida bocanada de aire fresco.
Leer más…Nuestras 25 series de la década
Las estadísticas son demoledoras: en 2010 fueron emitidas 216 series originales en EE.UU., sólo 6 más, por cierto, que en el año anterior; en 2018, y tras años y años de continuo crecimiento, la cifra ascendió hasta las 495 series, un récord absoluto que es posible que veamos superado cuando tengamos los números definitivos de este 2019. Imaginaos si tuviéramos datos a nivel mundial. La conclusión más lógica, o la única posible, es que si ahora se producen más series que nunca es porque se ven más series que nunca. Tantas que no sería descabellado afirmar, con los números en la mano, que esta década, la transcurrida entre 2010 y 2019, quedará para la posteridad como la más importante y trascendental en la historia de la industria seriéfila, al menos en lo que concierne al crecimiento y la evolución del mercado, las audiencias y las formas de consumo. Las series se han convertido en una de las principales, si no la principal, modalidad de ocio en varias franjas de edad en casi todos los rincones del planeta, y parece que de momento seguirá siendo así. Aunque en un mundo tan cambiante como éste sea muy difícil hacer predicciones. ¿Cuánto tiempo llevamos oyendo eso de la “burbuja de las series”, y de cómo inevitablemente habrá de pincharse más pronto que tarde? Pues lo único cierto es que, al igual que sucede con la “burbuja de los superhéroes”, el presunto enfermo, al que tantos parecen querer enterrar ya, de momento parece gozar de una salud de hierro.
No sabemos qué pasará en los próximos diez años, no, pero sí podemos analizar la historia reciente. La década pasada (2000-2009) se saldó globalmente con una goleada de la HBO (“Los Soprano”, “The Wire”, “A dos metros bajo tierra”, “Deadwood”, “Sexo en Nueva York”…) sobre la competencia, pero se cerró ya con sus mayores rivales (AMC, Showtime o FX) rearmándose y decididos a comerle el terreno. Y así fue en el arranque de la presente década, con las fuerzas ya muy igualadas… hasta que llegó Netflix, que a su vez le abrió la puerta a Amazon y compañía, y todo saltó por los aires. De las 216 series producidas en 2010, 113 fueron emitidas en abierto, 74 por cable básico, 25 por cable de pago y sólo 4 por servicios de streaming. 495 series en 2019: 146 en abierto, 144 por cable básico, 45 por cable de pago y 160 por streaming. ¿Y los espectadores? Pues no tardamos en amoldarnos al nuevo panorama, lanzándonos con fervor en los brazos del binge-watching y asumiendo, por fin, que era imposible verlo todo y debíamos ser más selectivos que nunca. En este blog, nacido en 2012, hemos vivido muy de cerca esa transformación, pues las series siempre han sido nuestro ojito derecho, aunque ahora, que es cuando quizás más cosas estamos viendo, sea cuando menos estemos escribiendo sobre ellas. Por eso esta lista es tan especial, y la hemos elaborado siendo lo más honestos y justos que hemos podido. Como sucediera con nuestro top de cine (en realidad, como sucede siempre), ha habido que conciliar internamente distintos gustos y sensibilidades. Pero recordad: 495 series sólo en EE.UU. en 2018. ¿Cuántas se habrán emitido en estos diez años, en todo el planeta? Así que si echáis en falta alguna, pensad que igual es que se nos quedó en el puesto 26… o quizás ni siquiera hemos podido llegar a verla. Muchas de las que no están merecerían haber entrado en este top, sí, pero sentimos que ninguna de las que están merecería haberse quedado fuera. Os presentamos ya, orgullosos, nuestras 25 series favoritas de la década:
«Joker»: risas y lágrimas

Escribía Chris Colfer en su saga «La tierra de las historias» que ‘un villano es una víctima cuya historia no ha sido contada’. Quizás esta frase sea la que mejor puede definir al personaje del Joker pues, a pesar de sus ochenta años de existencia, nunca quedaron claros de forma oficial los orígenes del personaje; llegando estos a ser parte del encanto del mismo. Un personaje nacido de las manos de Jerry Robinson y Bob Kane, al amparo de DC Comics y que (en su versión cinematográfica) ha tenido los rostros de Jack Nicholson, Heath Ledger, Jared Leto y el protagonista de nuestra crítica de hoy, Joaquin Phoenix.
A diferencia de Marvel/Disney, cuya hoja de ruta tuvieron clara desde el inicio de su universo cinemático diez años atrás, en el binomio DC/Warner no parecieron tener un rumbo concreto; a pesar de contar con personajes tanto o más atractivos que los de la casa de las ideas. Así, tras el referente que supuso la trilogía del caballero oscuro de Christopher Nolan, los personajes de DC fueron pasando uno tras otro por una suerte de travesía por el desierto mediante infructuosos intentos por emular un universo parejo al de la compañía del ratón. Muy de vez en cuando, de ese océano de aguas negras emergía un proyecto en el que DC decidía arriesgar, salirse de las férreas vías puramente comerciales y presentar un título basado en el talento y no tanto en la taquilla. Es en estos contados títulos, (teniendo a la estupenda «Wonder woman» de Patty Jenkins como su más claro exponente), donde DC ha sabido diferenciarse de la competencia y ganarse sobradamente el respaldo de crítica y público. Y es precisamente esta división «etiqueta negra» (como la propia DC denomina en sus comics) la que nos trae a nuestras salas «Joker«. Nueva adaptación dirigida por Todd Phillips (al amparo de Martin Scorsese) que literalmente ha barrido por cuantos certámenes ha pasado. Analicemos a continuación la carta de presentación de esta rara avis del panorama actual, sus argumentos, sus luces y sombras, junto con el lugar que ocupa dentro del cine de superhéroes.




















