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“El Despertar de la Fuerza”: “Star Wars” era ESTO

22/12/2015

Star Wars The Force Awakens - Poster

(AVISO SPOILER: No acostumbramos a poner este tipo de avisos en los posts de cine, dando por hecho que quien quiera ir ‘virgen’ a ver una película debe saber que es conveniente leer lo mínimo posible antes de pagar su entrada. Pero dada la extrema sensibilidad con la que debe tratarse todo lo relacionado con “El Despertar de la Fuerza”, vemos conveniente avisaros de que, si pincháis en ‘Leer más’, os encontraréis con un análisis en profundidad de la cinta y su argumento. Por eso, si ya la habéis visto os invitamos a continuar. Si no es el caso, id corriendo al cine.)

“Star Wars: El Despertar de la Fuerza” no es una película cualquiera. Ya es, sin discusiones, el acontecimiento cinematográfico del año, y probablemente lo sea de la década cuando, allá por 2019, se haya dado cierre a esta tercera trilogía galáctica que, quién sabe, podría no ser la última. Así, y como anticipo a su estreno, en El Cadillac Negro le dedicamos un amplio especial a toda la saga: seis películas, seis posts, a través de la visión de distintos autores, que esperamos que os sirviesen entonces como un jugoso aperitivo con el que matar la espera, o a los que podréis volver ahora o siempre para revisitar algunos de los films que marcaron a fuego nuestra infancia o juventud.

Precisamente porque “El Despertar de la Fuerza” tiene más de acontecimiento que de película, en esta ocasión hemos querido salirnos de lo habitual y os ofrecemos, en un solo post, las primerísimas impresiones de los tres conductores de este Cadillac que se lanzaron al cine el mismo día del estreno. Tres visiones distintas, en ocasiones coincidentes, esperamos que también complementarias, y puede ser que en algunos puntos discrepantes. En todo caso, os animamos también a que os suméis aportando las vuestras. Una gran conmoción en la Fuerza está sacudiendo estos días la red, y es que la pasión que despierta “Star Wars” sólo es comparable a la irremediable necesidad de compartirla con los demás. Y ya hemos visto que al Episodio VII se le ama o se le odia, pero a nadie ha dejado indiferente. Pero éstas son, en definitiva, nuestras opiniones, y si no os gustan… no tenemos otras.

 

Star Wars The Force Awakens - Han & Chewie

“Estamos en casa”, por RODRIGO MARTÍN

Cuando yo nací, “Star Wars” ya existía. Al menos la primera película, “La Guerra de las Galaxias” (como siempre nos referiremos a ella por aquí) se había estrenado dos años antes. “El Imperio Contraataca” llegó cuando yo tenía un año y “El Retorno del Jedi” cuatro. Así que yo crecí con “Star Wars”. Siempre estuvo ahí y forma una parte esencial y maravillosa de mi infancia. De todo eso ya hablamos ampliamente, pues más o menos todos los conductores de este Cadillac coincidimos en nuestras experiencias, en nuestro especial. “La Amenaza Fantasma” me llegó, en cambio, unos meses antes de entrar en la veintena. Al estreno acudí con un grupo de amigos (los mismos con los que un par de años antes había visto la trilogía original en su reestreno en cines) y mi hermano, el mayor fan de la saga que conozco. El hype que llevábamos encima, aunque entonces aún no lo llamásemos así, debía ser monumental. Yo llevaba una camiseta, nuevecita, de Darth Maul. Cuando salimos de la sala, fuimos a cenar. Y recuerdo que apenas hablamos de la película. Tal era nuestra decepción, estábamos todos tan asombrados de que aquello no nos hubiese gustado, o no demasiado, cuando necesariamente tenía que haber sido una de las mejores experiencias de nuestras vidas, que ignoramos como se suele decir el gigantesco elefante en la habitación. Sí habíamos notado, durante la proyección, cómo todos nos revolvíamos incómodos en los asientos o maldecíamos por lo bajo cuando escuchábamos aquella mierda de los ‘midiclorianos’, lo de la Inmaculada Concepción de Anakin, o cada estúpida puta broma de Jar Jar Binks. Así que no necesitábamos verbalizar todo aquello, bastaba con ver nuestros rostros. Después llegaría “El Ataque de los Clones”, “La Venganza de los Sith”… pero ya todo había cambiado. No lo recuerdo, en ningún caso, como algo memorable, aunque la última sí nos dejase un buen sabor de boca. Además, para entonces ya habíamos disfrutado de otra trilogía que sí, esa sí nos había alucinado y se había consolidado, con todos los honores, como la “Star Wars” de los años 2000: “El Señor de los Anillos”.

Ahora, tras la desilusión final que supuso “El Hobbit” (lo sentimos, pero ni siquiera llegamos a reseñar por aquí su última y lamentable entrega) vuelve “Star Wars”, y sentimos que podrían cambiarse las tornas. Aunque con 36 años, casado, dos hijos mellizos (los dos niños, así que nunca hubo ‘opción’ de llamarles Luke y Leia), uno se siente en muchos momentos muy lejos de ese infante que creció con la primera trilogía, incluso del jovenzuelo que se fue desencantando con la segunda, y ha experimentado ya suficientes decepciones cinematográficas como para ser, como mínimo, más cauto. Pero no hay remedio. Llega por fin el 18 de diciembre de 2015, fecha marcada en rojo en el calendario desde hace meses, y uno acude al cine con su mujer (los niños con los abuelos, ya les llegará su hora de acompañarnos) y con el, probablemente, mayor hype de su vida a cuestas. Los maravillosos avances, la buena acogida que parece haber teniendo en los pases previos… Además, el J.J. Abrams de “Star Trek” y “Super 8” ha demostrado que no hay nadie mejor que él, hoy por hoy, para recoger el testigo de Steven Spielberg y George Lucas (el de finales de los 70 y primeros 80). Y sea como sea, volveremos a reencontrarnos con Luke, Leia, Han, Chewie y compañía…

Tras demasiados e interminables anuncios y trailers, aparece súbitamente el logo de Lucasfilm Ltd. (adiós a la fanfarria de la 20th Century Fox), seguido de ese «A long time ago in a galaxy far, far away», irrumpen gloriosos el logo de “Star Wars” y la mítica música de John Williams, y la sala estalla en aplausos. Fue mi mujer la que los inició, de hecho. Y según vamos viendo el nuevo ‘opening crawl’, uno siente un feroz escalofrío recorriéndole de arriba a abajo y casi llegan a empañársele los ojos… ¿Sintió algo parecido 16 años antes, con el estreno de “La Amenaza Fantasma”? Es posible, pero no lo recuerda. Quizás todo lo que vino después sepultó en su memoria ese momento. Pero es que, incluso desde aquí la diferencia ya es notable. ¿Qué nos encontramos entonces? «La República Galáctica está sumida en el caos. Los impuestos de las rutas comerciales a los sistemas estelares exteriores están en disputa, bla, bla, bla, la codiciosa Federación de Comercio ha detenido todos los envíos, bla, bla, bla, el Congreso de la República debate interminablemente, bla, bla, bla y más bla, bla, bla…». Aquí, sin embargo, leemos «Luke Skywalker ha desaparecido»… y ya te han ganado.

Episode VII
THE FORCE AWAKENS
 
Luke Skywalker has vanished.
In his absence, the sinister
FIRST ORDER has risen from
the ashes of the Empire
and will not rest until
Skywalker, the last Jedi,
has been destroyed.
 
With the support of the
REPUBLIC, General Leia Organa
leads a brave RESISTANCE.
She is desperate to find her
brother Luke and gain his
help in restoring peace
and justice to the galaxy.
 
Leia has sent her most daring
pilot on a secret mission
to Jakku, where an old ally
has discovered a clue to
Luke’s whereabouts….
 

Dos horas y cuarto después, al salir del cine, ya no toca eso de irse a cenar con los colegas. Ahora tenemos que irnos veloces a recoger a los niños, que es hora de darles la cena y acostarles. Les quitaremos los bodys de Darth Vader y R2-D2 que han estrenado ese mismo día y les pondremos sus nuevos pijamas de Vader y Yoda… Pero por el camino es imposible dejar de hablar de la película, la alegría y la euforia casi se nos salen del pecho y lo único en lo que pensamos es en cuándo podremos volver a escaparnos al cine para verla de nuevo.

Chewie, we’re home.

Sí, esa ya legendaria frase de Han Solo, que ya nos hizo temblar de emoción en el trailer hace muchísimos meses (aunque no tanto como al bueno de Matthew), es la que mejor resume la experiencia que, al menos para mi generación, supone “El Despertar de la Fuerza”. Estamos en casa. Y aquí vuelvo a robarle otra frase a mis compañeros, con los que he intercambiado muchas (y exaltadas) impresiones durante la confección de este post: estamos en casa… tras muchos años en el exilio. Abrams nos ha devuelto al universo que una vez llegó a usurparnos el viejo Lucas. Y sí, este Episodio VII llega incluso a tener mucho de remake de la trilogía original, sobre todo de “La Guerra de las Galaxias”. Habrá quienes la critiquen por ello, y no les faltará razón. Pero, al menos un servidor, es lo que quería. Lo que necesitaba. Lo que soñaba.

Star Wars The Force Awakens - Star Destroyer

No disimulan Abrams, el felizmente repescado Lawrence Kasdan y Michael Arndt, responsable del primer tratamiento de guión, a la hora de intentar emular todos y cada uno de los elementos de la saga primigenia. Así, la Primera Orden es el Imperio. Los Rebeldes ahora se llaman Resistencia. Tenemos nuevos planetas y escenarios, sí, pero Jakku es Tatooine, Takodana es Endor (−¡Y Naboo! ¡También es Na…! −¡Oh, cállate George!), allí nos encontramos con el Castillo de Maz Kanata (una remedo de Yoda), que es la Cantina de Mos Eisley, la Base de la Resistencia en D’Qar recuerda mucho a la Base Rebelde en Yavin 4, y la Base Starkiller (quizás lo más confuso del film) es algo así como una mezcla de Hoth y la(s) Estrella(s) de la Muerte, pero a lo grande… e igual de vulnerable.

La trama también sigue casi punto por punto la del film fundacional. Una información vital para los buenos termina en las tripas de un androide, un BB-8 con tanto carisma que podría acabar rivalizando en nuestros corazones con el mismísimo R2-D2. Y el androide se topará, en ese planeta desértico, con el gran héroe de la historia, en este caso heroína y llamada Rey. Que es casi un calco del Luke de 1977. De hecho, a no ser que las próximas entregas descarten lo que ahora tengo clarísimo, es su hija. Aunque ella aún no lo sabe. ¿Y Han Solo? ¿Tenemos un nuevo Han Solo? Pues algo de eso debería recaer en Finn, como compañero fortuito pero ya inseparable de la heroína, aunque a lo mejor el Stormtrooper renegado acaba ejerciendo más las tareas de Leia, ya que el nuevo Solo parece que será Poe Dameron (al que yo también veo como un Wedge venido a más, pero eso ya es una cosa muy friki). Kylo Ren es un ‘Darth Vader in the making’, y quizás por eso pueda ser una decepción para muchos espectadores, que descubren que el malo malísimo de la función no es más que un niñato mucho menos poderoso de lo que quiere aparentar. Para mí, en cambio, es un grandísimo acierto, pues nos permitirá precisamente contemplar el crecimiento y fortalecimiento de un nuevo villano, al que ya hemos empezado a odiar y acabaremos, espero, temiendo. Un apunte inteligentísimo es que los nuevos personajes, en un juego de identificación total con el espectador, sean muy fans de la ‘vieja’ “Star Wars”: Rey y Finn se emocionan sólo con oír hablar de Luke Skywalker y Han Solo, Kylo Ren idolatra (e intenta imitar) a Darth Vader…

Star Wars The Force Awakens - Millennium Falcon

¿Puede haber este año un momento más gozosamente festivo, en una sala de cine, que aquél en el que Rey y Finn se ven obligados a huir en un «montón de chatarra», que no es otro que el Halcón Milenario? Volvemos a ver la nave más icónica de la Historia del cine surcar los cielos (y enfrentarse a cazas TIE del Imperio, perdón, de la Primera Orden) y es difícil no levantarse de la butaca a soltar vítores. Y con el Halcón Milenario ‘back in the game’, sabemos que no tardaremos mucho tiempo en cruzarnos de nuevo con Solo. Y Chewbacca. Una de las mayores pegas que yo le achaco a Lucas con su segunda trilogía fue tanto su incapacidad para hacernos comulgar con lo nuevo como lo difícil que nos resultó identificarnos con lo viejo. Ni Obi Wan ni Yoda llegaron a rozar el esplendor de antaño, por mucho más jóvenes y vigorosos que fueran, ni R2-D2 y C-3PO deberían haber tenido, por coherencia narrativa, un solo minuto en pantalla… Abrams, en este caso, juega con las cartas marcadas y además tiene, de salida, una mano ganadora. Imagino que Lucas en su momento se devanó los sesos buscando la forma de meter con calzador a Solo y su Halcón Milenario en sus últimas películas, y no lo consiguió. Pero ésa es, sin embargo, la mejor baza con la que cuenta “El Despertar de la Fuerza”. Han Solo y Chewie reaparecen pero, además, siguen siendo Han Solo y Chewie. Son perfectamente reconocibles. Para mayor deleite nuestro, cerrando el círculo, el viejo héroe de la Resistencia ha regresado a sus labores como contrabandista (otro puntazo es que Finn y Rey le admiren, respectivamente, por esas dos diferentes facetas), a sus trapicheos y golferías, a su irremediable tendencia a acumular deudas con capos y matones nada recomendables… Además, rápidamente asumirá también, en cierto modo, el rol de Obi Wan para los nuevos protagonistas de la historia.

¿Puede haber este año un momento más jodidamente doloroso, en una sala de cine, que aquél en el que Kylo Ren, antaño conocido como Ben Solo Skywalker, atraviesa con su sable láser a su propio padre? Por mucho que veamos, cuando llega la hora, que va a suceder, y el propio Solo nos lo haya adelantado con su enésimo «Tengo un mal presentimiento sobre esto»… No. Duele. Duele muchísimo. La escena es en parte un calco al sacrificio de Obi Wan a manos de Vader en “La Guerra de las Galaxias”, la escenografía es muy similar al momento «Yo soy tu padre» de “El Imperio Contraataca”, pero ésta es ya una secuencia única que nunca, jamás, podremos olvidar. Y tristísima, con ese último gesto de Solo hacia su vástago. Coño, es la muerte del mayor héroe de nuestra infancia. No, es la muerte del mayor héroe de la Historia del cine (sólo igualado por… Indiana Jones). Un momento antes de ese último cara a cara entre Solo y su hijo, estaba yo pensando que Harrison Ford se había adueñado totalmente de la película. Tiene, aquí, algunos de sus momentos más álgidos en los cuatro títulos galácticos en los que aparece. Eso es, también, “El Despertar de la Fuerza”: el Canto del Cisne de Han Solo. El actor ya quiso que el personaje muriese en “El Retorno del Jedi”, y ha tenido que esperar 32 años, pero se marcha en lo más alto.

Star Wars The Force Awakens - Han & Leia

Los de Solo, un Chewbacca igualmente en estado de gracia y el Halcón Milenario son los regresos más espléndidos de la cinta, pero también es emocionante el reencuentro con la ahora General Leia Organa, así como C-3PO y R2-D2. Casi podríamos hablar de cameos, pero ya les llegará de nuevo su momento más adelante. Leia al menos tiene tiempo de regalarnos una última y preciosa escena junto a Solo, y presumimos que su papel volverá a ser de vital importancia en el futuro, tras los tristes acontecimientos en la Base Starkiller. Y a nuestros queridos androides, que tan sobrados de minutos estuvieron en la anterior trilogía (literalmente, porque sobraron todos), les basta muy poquito metraje para que su presencia, ahora ya sí justificada, vuelva a dibujarnos una sonrisa. ¡Pero si también andan por ahí, detallazo para los die-hard fans, el Almirante Ackbar y Nien Nunb!

“El Despertar de la Fuerza” se empeña asimismo en devolverle todo el misterio y el misticismo a una mitología que, inexplicablemente, su creador llegó a pisotear en su día. Esa Maz Kanata que, como decíamos, a Yoda poderosamente recuerda, vuelve a hablarnos de la Fuerza casi con las mismas palabras que usaron Obi Wan («La Fuerza es lo que le da al Jedi su poder. Es un campo de energía creado por todas las cosas vivientes. Nos rodea, penetra en nosotros y mantiene unida la Galaxia.») y el mismo Yoda («Mi aliada es la Fuerza y una poderosa aliada es, de la vida es la creadora, crecer la hace, su energía nos rodea a todos y nos une, luminosos seres somos, no esta cruda materia.»). Sólo si Rey le hubiera espetado en ese momento «¿Y entonces, lo de los midiclorianos…?», y Kanata le hubiera soltado una hostia, quedaría más claro que estamos presenciando una patada en la espinilla al propio Lucas. Y recuperamos un objeto tan mítico como el sable láser de Luke. El bueno, el azul, ese que pertenecía a su padre y cayó perdido, junto con su mano, en su duelo con Vader en la Ciudad de las Nubes de Bespin. ¿Soy el único que lleva décadas preguntándose qué narices habría pasado con él, en dónde habría terminado? Aún no podemos rellenar los huecos de la historia, pero aquí lo tenemos de nuevo.

Star Wars The Force Awakens - Luke's Lightsaber

Y es que tampoco podríamos hablar de una película de “Star Wars” sin una buena pelea de sables. Dejando a un lado que esperábamos algo más de vigor y destreza por parte de Kylo Ren (que no deja de estar herido, e intuimos que también abrumado por los acontecimientos), sus duelos consecutivos con Finn (¿un Stormtrooper empuñando un arma Jedi?) y Rey vuelven a ser físicos y creíbles, olvidándonos así de piruetas, cabriolas imposibles y Legoladas varias. Y mientras las espadas chocan y saltan chispas, es obligado que un puñado de pilotos rebeldes, perdón, de la Resistencia, estén atacando otra casi indestructible (salvo por uuuuuun pequeñito detalle) Estrella de la Muerte, perdón, Base Starkiller. Con el mismo resultado de siempre, claro. ¿Que aquí a Abrams y cía se les ha visto ya demasiado el plumero? Qué importa, cuando volvemos a tener un montaje en el tramo final, paralelo entre las distintas tramas, tan trepidante como los de antaño. Llegados a este punto, los fans estamos ya sumidos en una brutal orgía de guiños y homenajes (a la trilogía clásica, se entiende, pues el único que encontré a la segunda fue un comentario sobre los clones que sonó más a un chiste que a otra cosa). Y estamos tan embelesados por la música de Williams, por ese ritmo vertiginoso, esas transiciones entre escenas tan características, esos golpes de sentido del humor tan ajustados, oportunos y en ningún momento excesivos… Sí, estamos en casa, y estamos tan a gusto que casi se nos ha olvidado que nos prometieron a Luke Skywalker, la película se está acabando y aún no le hemos visto el pelo. Así que no, no es cierto, Abrams no nos ha dado a los fans TODO lo que pedíamos. En este caso concreto, nos ha enseñado muy poquito, pero ha sido tan hábil que nos ha colado la madre de todos los cliffhangers. Con ese último y espectacular plano, nos termina dando un vuelco al corazón. Y empezamos a contar los días, y a engordar otro hype monumental… hasta la llegada del Episodio VIII. Que la Fuerza nos acompañe.

 

Star Wars The Force Awakens – Rey

“Otra nueva esperanza”, por JOSÉ MANUEL LOSCERTALES

Cuando el 30 de octubre de 2012 Disney anuncia a bombo y platillo la compra de Lucasfilm por 4.000 millones de dólares, muchos comprendimos que lo que hasta entonces había hecho con Marvel era poner en práctica lo que pensaba hacer con la saga “Star Wars”: expandir el enorme universo que George Lucas había creado y controlado durante casi cuarenta años. Al igual que la inversión en la compra de Marvel ha sido uno de los mejores y más lucrativos movimientos en toda la historia de la factoría creada por Walt Disney, la de Lucasfilm se nos antoja aún más ambiciosa y calculada. En ese mismo anuncio ya se ponía en conocimiento de todos que una nueva trilogía tenía luz verde. La maquinaria se ponía en marcha, con cierta precaución de la comunidad de fans por saber qué supondría la entrada de Disney en la saga.

En una inteligente decisión, se prescinde de utilizar los ordinales para identificar a cada nueva entrega de “Star Wars”. El comúnmente conocido como “Episodio VII” se llamará “El Despertar de la Fuerza”; evitando así que la elevada numeración acabe por quitar sensación de calidad a cada entrega y transmita síntomas de saturación (como sí puede pasar con la saga “Fast & Furious”).

A partir de ese momento, el nombre de Kathleen Kennedy (productora de todos los títulos de Steven Spielberg desde los tiempos de “E.T.”), de J.J. Abrams, de John Williams, del propio George Lucas (quien trazó las líneas maestras de la nueva trilogía… líneas que fueron rechazadas por contar con personajes protagonistas de muy poca edad. Os suena, ¿verdad?), de Harrison Ford, de Carrie Fisher, de Mark Hamill (estos dos últimos, sometidos por contrato a un régimen y una planificación de ejercicios para perder peso)… todos volvían al hogar. Los fans no salían de su asombro al comprobar el buen rumbo que empezaba a marcar esta nueva andadura.

Star Wars The Force Awakens – Hyperspace

Y así, con multitud de teorías, con constantes guiños a la película más destacada de la competencia, con unos trailers que rompían todos los records de visitas y con unas medidas de seguridad sin precedentes para asegurar la sorpresa del espectador, llegó “El Despertar de la Fuerza” este 18 de diciembre de 2015. Y llegó con 50 millones de dólares en la preventa de tickets sólo en Estados Unidos, a los que sumaría otros 238 millones el día del estreno, hasta llegar a los 517 millones en todo el mundo (con China aún pendiente del estreno). Una sola película, un solo día. Teniendo en cuenta que el plan maestro de Disney es entregar una película de la saga principal (todo lo relacionado con la familia Skywalker) cada dos años, con otras películas que expandan las tramas entre cada estreno, financieramente, la operación ya es un éxito.

Pero, dejando aparte todas estas frías cifras, la primera cuestión que a todos nos invade mientras avanzamos hacia la sala de proyección es: ¿merecerá la pena?, ¿estará a la altura de las enormes expectativas generadas? La respuesta más breve, directa y subjetiva que podemos dar desde aquí es “sí, indudablemente”. Todo el que aún no la haya visto estará deseando saber que “El Despertar de la Fuerza” es superior a todas las precuelas que Lucas dirigió de “La Guerra de las Galaxias”. Aunque también debemos avisar: quizás la forma que ha elegido J.J. Abrams para responder a esas expectativas no sea de nuestro pleno agrado.

Abrams, junto con los guionistas Lawrence Kasdan y Michael Arndt tuvieron permanentemente en el rabillo del ojo todo lo acontecido en la primera trilogía (1977-1983) a la hora de abordar con garantías esta nueva visita al universo “Star Wars” (y me atrevería a decir que sin perder de vista tampoco a la última trilogía de Lucas, para evitar caer en los mismos errores). Teniendo como máximo nexo de unión con el pasado a Lawrence Kasdan, autor de los mejores guiones de la saga y, ahora, elegido por la productora Kathleen Kennedy como la persona responsable de mantener la integridad narrativa de esta nueva trilogía. Otra significativa señal del ya famoso “todo cambia, pero nada cambia” que revelaba el propio Mark Hamill, es el regreso a la película analógica (en contra del abuso digital de la trilogía de los 90), a la restauración y uso de las mismas lentes que se usaron para rodar los primeros títulos de la saga galáctica y a la limitación en la medida de lo posible de todo efecto visual digital. De esas prácticas también resulta el hecho de que “El Despertar de la Fuerza” casi sea un remake de la trilogía primigenia, tomando numerosas referencias de ella; pero sin convertirse en una copia del estilo de Lucas. Aún así, esta entrega consigue marcar territorio propio desde el mismo título elegido.

Star Wars The Force Awakens – Rey 2
¿Necesitaba un despertar la Fuerza? Como bien demuestra esta nueva entrega, Lucas erraba de pleno al considerar que “modernizar” la saga consistía en actualizar los efectos visuales y añadir alguna que otra criatura más al metraje de la primera trilogía. Modernizar es adaptar algo creado en el pasado a los tiempos actuales y eso precisamente podríamos decir que ha sido el objetivo de esta primera entrega. Al igual que hiciera Peter Jackson con el anillo de poder de Tolkien (con el que Lucas siempre relacionó a la Fuerza), la Fuerza necesitaba despertar de nuevo para una nueva generación que no había nacido cuando Luke, Solo y Leia cruzaban la galaxia… e incluso puede que ni fueran testigos de la relación entre Padme y Anakin que se relataría 15 años después.

Esta puesta al día se centra principalmente en el personaje femenino de Rey, en su independencia, en su insistencia en no ir de la mano de nadie, en tomar el protagonismo de una historia centrada durante seis entregas en la lucha entre hombres, en señalar lo que quiere y rechazar cualquier otra opción (como la escena con la cinta adhesiva para reparar una avería del Halcón Milenario), en no necesitar nunca más que las mujeres sean rescatadas y sí en ser ellas las que rescaten, en ser la primera mujer que protagoniza un duelo con sables láser (y ganarlo). Con simples gestos, se consigue inspirar a una joven generación de futuras mujeres. No es casualidad que la próxima entrega espacial (“Rogue One. A Star Wars Story”) también sea protagonizada por una mujer (Felicity Jones); dejando claro qué horquilla de la sociedad se ha marcado Disney como objetivo.

Centrándonos en la trama de la historia, el despertar hace referencia al descubrimiento del poder de la Fuerza que Rey experimentará durante la trama. Pero, ¿quién es Rey para que su vivencia durante el film sea tan importante como para determinar el título de la película más esperada en los últimos 15 años? Aquí se abren distintas posibilidades, pero si analizamos cuidadosamente lo que J.J. Abrams nos muestra en pantalla, sólo una de ellas resulta coherente.

Star Wars The Force Awakens – Stormtroopers

A muchos nos extrañó en un primer momento lo acelerado que resulta el entrenamiento de Rey en el uso de la Fuerza, quien en apenas cinco minutos puede hacer frente a un prometedor Sith como es Kylo Ren (herido previamente por Chewbacca, para ser justos). Y creo que aquí está la clave de la igualdad en el enfrentamiento entre ambos. Kylo no es capaz de alcanzar todo su potencial en el lado oscuro porque ha heredado parte de la luz de sus progenitores y en su corazón convive un magnífico dilema que tendremos que ver en las siguientes secuelas cómo evoluciona. La persona que él quiere ser va directamente en contra de quien él actualmente es. Sin embargo, con Rey ocurre lo contrario, es pura luz y no hay maldad en ella. Por eso nos postulamos a pensar que Rey y Kylo podrían ser primos (y no hermanos, como se ha podido leer en algunos medios). La saga nos ha dejado claras dos cosas respecto a los Skywalker: que son la última dinastía que usa la Fuerza y que nunca han hecho lo que se suponía que tenían que hacer. Luke es hijo de Anakin, quien tuvo una relación casi secreta con Padme (pues un Jedi debe renunciar a ese tipo de relación) y, parte de su legado, podría ser haber tenido él también una hija de una relación secreta. Esto explicaría el enorme desarrollo que tiene Rey en el uso de la Fuerza y el hecho de que haya crecido en un entorno pacífico y seguro (el planeta Jakku). Sola, pero sin arrastrar estigmas con ella. La escena en la que ella toca por primera vez el sable láser de Luke es clave. Ella siente la conexión inmediatamente y no hay nadie mejor que ella para devolverle el poder a su padre, en clara contraposición con el destino que tuvo Luke con respecto a su padre Anakin (quitárselo). Si finalmente Kylo y Rey son primos, se confirmaría que “Star Wars” es la saga de una familia…. la familia más disfuncional que ha existido en el cine. Hermanos abandonados por separado, con amago de romance entre ellos nada más conocerse (nivel 1 comparado con “Juego de Tronos” y Cersei Lannister), con un padre que lidera el bando contrario y un hijo que le va a la zaga.

Otras pistas que Abrams nos va dejando a modo de miguitas de pan es que R2-D2 se encuentra en estado de ahorro de energía hasta que la presencia de Luke sea próxima. Sin embargo, el droide sale de su letargo cuando Rey se acerca a él. También obtenemos más pistas cuando el sable de Luke le es entregado a Rey por Maz Kanata. Si hacemos memoria, ese mismo sable (originariamente de Anakin Skywalker) le fue entregado a Luke por Obi-Wan. Cuando Maz dice que Rey es la persona que debe tenerlo, quizás también esté diciendo que dicho sable láser debe continuar en posesión del linaje de los Skywalker. Otro hecho destacado es que, durante toda la película, Rey ha estado usando la Fuerza. Cuando domina mentalmente a un soldado imperial (posiblemente con Daniel Craig bajo el casco, aprovechando que estaba rodando “Spectre” en el estudio vecino) para que la libere, cuando se hace con el sable láser, luchando contra Kylo Ren y cuando se presenta ante Luke Skywalker (y ante todo nosotros) dejando atrás su soledad, llegando a casa, postulándose como la nueva esperanza de los Jedi. Sin embargo, a pesar de no tener ninguna línea de diálogo en el film, la mayor revelación al respecto la formula el propio Luke Skywalker. Recuperando y alterando en el trailer 2 de “El Despertar de la Fuerza” el diálogo que tenía con Leia cuando anunciaba (en “El Retorno del Jedi”) que eran hermanos. Dejando claro que alguien más de su familia domina la Fuerza:

The Force is strong in my family.
My father has it.
I have it.
My sister has it.
You have that power, too.

No podría haber mejores palabras para el reencuentro entre un padre y su hija.

Star Wars The Force Awakens – Knights of Ren

Y, para mantener el eterno equilibrio de la Fuerza, si una relación se recupera… otra debe destruirse.
Tras saber que Kylo Ren es realmente Ben Solo (ese nombre sí que es una declaración de intenciones y de expectativas), hijo de Han y Leia, empezamos a preguntarnos qué ha ocurrido para que el hijo en común de los dos principales héroes de la Resistencia en la primera saga se haya convertido en un Sith (vuelve la disfuncionalidad familiar). De hecho, ni siquiera es un Sith; un joven como él no ha llegado a ese conocimiento y poder aún. Es, básicamente, un idólatra de su abuelo Darth Vader, de la visión que aquél tuvo, destruida por su tío Luke. Por algún motivo, Ben Solo tiene como único ideal conseguir hacer realidad el objetivo inalcanzado por su abuelo.

¿Qué ocasionó que Ben cayera en la atracción del Lado Oscuro y que surgiera la figura de Kylo Ren? Ante una pregunta tan sugerente, nosotros no íbamos a renunciar a la oportunidad de aportar una teoría: el exilio de Luke Skywalker se debe a la tragedia ocurrida en la escuela de Jedis que él mismo fundó; tragedia que fue motivada por uno de sus alumnos. Posiblemente, además de su sobrino, Ben Solo sería también un padawan de Luke. Por desgracia, mucho nos tememos que el destino de Ben Solo en esa escuela podría correr paralelo al que el personaje de Buddy tenía en “Los Increíbles”. Un joven entregadísimo e ilusionado por ser el mejor alumno (recordad, Incrediboy), rechazado por su maestro debido a la falta de aptitudes del menor y reconvertido en el peor enemigo de su tutor (Síndrome). Lo que hiciera Ben como venganza en esa escuela derivaría en su caída al reverso tenebroso y en el exilio (voluntario de cara a los demás; forzado si, como responsable último, guarda en secreto los verdaderos motivos de esa tragedia) de su tío Luke Skywalker.

Llama la atención las diferencias que se marcan desde el primer momento entre Darth Vader y Kylo Ren. Entre un veterano Jedi seducido por el Lado Oscuro y un joven impetuoso, esclavo de sus emociones, que nunca llegó a ser ni un Jedi, ni un Sith. Mientras que Vader sabía perfectamente ganarse el respeto de toda la flota (larga es la lista de almirantes que conocieron las temibles consecuencias de fallarle); Kylo Ren no está por encima de ninguno de ellos, se mueve en paralelo a sus directrices. Pagando sus fracasos con la primera consola de mandos que pilla porque los soldados bajo su cargo saben eludirlo en esos momentos de desesperación. Posiblemente, en este momento, la valía de Kylo sea mayor por ser hijo de quien es, que por su aportación real a la causa del líder supremo Snoke… al menos (spoiler alert al máximo) hasta que mata a su padre. Sin duda, Snoke tiene en el impetuoso Kylo la mejor baza para acceder a la princesa Leia (ahora, general del ejército denominado Resistencia, con la misión de acabar en nombre de la República con la Primera Orden). También es significativo que, al contrario que en la primera trilogía, donde se guardaba celosamente el rostro de Darth Vader; en “El Despertar de la Fuerza” tenemos visible su rostro desde la primera oportunidad que surge.

Star Wars The Force Awakens – Poe in X-Wing

El personaje de FN-2178 alias “Finn” (John Boyega), desleal soldado del Imperio desde el momento en el que éste presencia la brutalidad de los actos de su mando superior, nos permitirá por primera vez en la saga saber qué tipo de personas están bajo la armadura de los Stormtrooper; pues no sólo hay clones como los que se usaban en “El Ataque de los Clones”, también hay niños que fueron capturados y formados desde muy tierna infancia. Rey y Finn establecerán una relación (con muy buena química) de la que ambos saldrán ganando; pues Rey ayuda a Finn a sentir como un ser humano normal, mientras Finn ayuda a Rey a romper su soledad.

A los veteranos que pudieran echar en falta a un personaje como Yoda, J.J. Abrams nos presenta a Maz Kanata; de quien intuimos que también tiene un pasado importante. Guarda celosamente el sable láser de Luke, conoce a Han Solo, parece saber algunas cosas del pasado de Rey (“veo los mismos ojos en distintas personas”). Muchas cuestiones se ciernen sobre un personaje que sabemos que tendrá más importancia de la aparente en la saga: ¿su similitud con Yoda podría suponer que participó con Luke en aquella escuela Jedi? ¿El que se encuentre regentando una cantina (rememorando la cantina de Mos Eisley donde conocimos a Solo en “Star Wars”) es también una penitencia (como el exilio de Luke) por lo allí acontecido?

Un elemento más en común con antaños aciertos de George Lucas es BB-8. Si Lucas se refirió a R2-D2 hace años como el verdadero narrador de la saga “Star Wars”, en “El despertar de la Fuerza” cambia definitivamente la figura del narrador (el original se encuentra en “modo avión”) y pasa el testigo a un droide que nos gana el corazón desde el primer momento. Al igual que el mensaje secreto que guardaba R2 en “La Guerra de las Galaxias”, BB-8 también guarda un valioso secreto consigo: el paradero de Luke Skywalker. Si R2 desveló su secreto al que estaba predestinado a provocar una perturbación definitiva en la Fuerza, BB-8 hace lo mismo en “El Despertar de la Fuerza”. Perfecta combinación entre R2-D2, Wall-E y un balón de playa. Nacido para provocar las risas del espectador, vender todo lo imaginable y el más destacado ejemplo de la máxima que concierne a los efectos especiales: realidad e ilusión por encima de píxeles.

Pero, no todo el juego de nostalgia le iba a funcionar a la perfección a J.J. Ahí tenemos a la Starkiller (por cierto, apellido que originariamente iba a tener Luke Skywalker). Nuevamente, tenemos a una Estrella de la Muerte (esta vez jugando con el concepto de “Esfera de Dyson”) amenazando con destruir planetas enteros (ahora, de cuatro en cuatro). Más grande, más nueva, más poderosa… igual de endeble que las anteriores.

Además, se nota enormemente lo poco aprovechados que están los personajes de Poe Dameron (Oscar Isaac), personaje llamado a ser el heredero natural de Han Solo y la capitana Phasma, interpretada por Gwendoline Christie. Actriz que tiene el honor de ser la única mujer que ha liderado a la Guardia Imperial y, al mismo tiempo, ser Brienne de Tarth, la única mujer guerrera heredera de la casa Tarth en “Juego de Tronos”.

Star Wars The Force Awakens – Kylo Ren

¿Y qué decir de Han Solo? Verle ilusionado como un niño cuando vuelve a pilotar SU Halcón Milenario y, minutos después, tras reencontrarse con su eterno amor (en un perfecto “ni contigo, ni sin ti”), comprobar que finalmente le dan el descanso que Harrison Ford llevaba pidiendo para él desde hacía décadas. Nadie en la sala se cree realmente lo que acaba de pasar. Todos anhelan que Abrams también recuperase de la primera trilogía una vieja antena de comunicaciones abandonada donde pudiera aferrase el bueno de Han y esperar la ayuda médica; pero Abrams se la olvida. Los segundos se hacen eternos y todos acabamos por darnos de bruces con la cruda realidad: Kylo Ren ha finalizado su entrenamiento (o eso pretende) de la misma forma que lo hizo su tío Luke, acabando con su padre. Y es en ese preciso instante en el que lo único que uno desea es quitarse de encima el cubo de palomitas, lanzar lo más lejos posible su refresco azucarado y salir corriendo de la sala; desesperado, con los brazos en cruz, los ojos arrojando lágrimas por doquier y, liberando al Pancho que todos llevamos dentro, gritar a los cuatro vientos: ¡¡HAN SOLO HA MUERTOOOOOOO!!

Pero, ante la incompatibilidad de realizar semejante proeza y, al mismo tiempo, portar una pancarta con un “Compro oro” tachado y sustituido por un “Spoiler alert” en respeto a las masas de espectadores (inocentes ellos) que esperan su turno para entrar a la sala; uno decide soltar una lagrimita, acompañada de un inaudible lamento estilo Chewbacca y seguir dando cuenta de las (ya no tan sabrosas) palomitas y del (mucho más frío de lo que recordaba) refresco. Quien siempre se había anticipado a los movimientos de los cazarrecompensas, quien se recomponía sin despeinarse de los constantes rechazos de Leia, quien (siempre que surgía la ocasión) defendía el honor de esa chatarra volante a la que él llevaba muy dentro de su corazón, ese Don Quijote interestelar (acompañado de su fiel y peludo Sancho) que se sabía todos los trucos para salir airoso de cualquier situación… y que tenga que ser su propio hijo el primer y único tipo que consiga vencerlo.

Ineludiblemente, nos viene a la memoria la imagen del desaparecido Lando Calrissian, eterno compañero de juergas. Bebiendo solo en el rincón más oscuro de Mos Eisley. Levantando la última y más amarga copa en honor de su buen amigo (“Aquí, al final de tantas cosas…”). En el lado opuesto de la taberna, una cantante de piernas zancudas, ojos saltones, boca de trompetilla (y tres pechos) rompe el respetuoso silencio con un doloroso “As time goes by”. Ay, si al menos hubiera conseguido activar por última vez la velocidad del hiperespacio… a la primera. Muy amargamente, con “El despertar de la Fuerza” a muchos (muchísimos) se nos desvanece el último Bing Bong que nos quedaba de nuestra infancia. Que la Fuerza te acompañe, querido Han.

A diferencia de la anterior trilogía, todo en “El Despertar de la Fuerza” sienta muy real. Salimos de la sala convencidos de haber experimentado la misma fuerza que se presentó ante nosotros en 1977, de estar pilotando nuevamente aquellas mismas naves espaciales de la Resistencia mientras luchamos (una vez más) contra las fuerzas de un nuevo y emergente Reverso Tenebroso… sentimos, tras décadas de letargo, un despertar en nosotros.

 

Star Wars The Force Awakens – Vader

“Historias sobre lo que pasó”, por JORGE LUIS GARCÍA

“Remake encubierto”. Esas son las palabras más repetidas en un rápido vistazo a los foros de opinión que echan humo tras el primer contacto con “El Despertar de la Fuerza”. Pero resulta que lo que debiera haber sido una bendición para todo fan de la trilogía original de George Lucas sediento de nuevas aventuras, para muchos está siendo motivo de decepción y desencanto. Escribí hace unos días a propósito de “La Amenaza Fantasma” que las expectativas que había ante su estreno en 1999 eran tan desmesuradas que iba a ser imposible contentar a todo el mundo, aunque hubiera terminado siendo una mejor película de lo que fue. La acogida a “El Despertar de la Fuerza” en 2015 no hace más que confirmar la sospecha de que no importa lo que se haga con “Star Wars”, siempre va a haber gente que creerá que debería haberse hecho de otra forma, y el hecho de que no se haya hecho de esa otra forma es todo un drama. Hay un determinado tipo de seguidor de la saga galáctica que parece permanente incapacitado para disfrutar de ella más allá de las intocables películas clásicas que disfrutaron en su infancia. “Star Wars” tiene que convivir con la pesada losa que suponen sus ruidosos fans, pero también es verdad que sin ellos, sin nosotros, no seguiría existiendo, y por eso este Episodio VII está especialmente dirigido a todos los que quedaron frustrados y consternados con los Episodios I, II y III. Sí es un “remake encubierto”, de “Una Nueva Esperanza”. Fuck yeah! Claro que sí. Es la jugada lógica. Es lo que tocaba. Era necesario, casi obligatorio, volver al espíritu del “Star Wars” original y plegarse reverencialmente a la vieja fórmula, actualizándola para los nuevos tiempos. Este no era el momento de arriesgar o reinventar nada después de todos los palos que se llevó Lucas precisamente por intentar ampliar, con mayor, menor o nulo acierto, los límites del universo galáctico. Y J.J. Abrams, experto en el reciclaje sensible de la nostalgia como ya demostró en “Super 8” o su refundación de “Star Trek”, ha dado con la tecla. Ha escrito una radiante carta de amor a “Star Wars” y la ha compartido con todos nosotros. Me atrevería a decir que hay que ser muy cínico, o sencillamente estar ya muy mayor para según qué trotes, para no dejarse llevar por el aroma, la ilusión, el placer de la aventura mítica de “El Despertar de la Fuerza” si uno alguna vez ha amado “La Guerra de las Galaxias”. Sí, es un “remake encubierto”. Pero, ¿es un problema tan grave, o es tan siquiera un problema? ¿No es también una revisión “Mad Max: Fury Road”, quizás la película más ensalzada de 2015, y ahí a nadie le importa?

Ahora bien, que uno haya disfrutado como un enano de la película no significa que no se puedan detectar sus flaquezas o sus puntos débiles, porque sí, los tiene, pero como cualquier otro blockbuster, incluidos los mejores. Y a mí me toca hablar de ellos. No considero que el despliegue de ecos, referencias, guiños y resonancias a la trilogía original sea uno de ellos. Todos esos elementos que ya han mencionado antes mis compañeros y que funcionan como espejos de las películas clásicas son esenciales para volver a sentir que de verdad regresamos al hogar. Y el hogar siempre es un espacio confortable y acogedor en el que, aunque se cambie algún mueble de sitio o se cuelgue un cuadro nuevo, todo está donde debe y no hay espacio para el sobresalto ni la inquietud. Si alguien se siente incómodo aquí quizá es que no pertenece a este lugar, o que todavía no está preparado para volver a él. Tampoco pasa nada. Es cuestión de abrazar la propuesta de Abrams o no hacerlo, o hacerlo con reservas. Pero sí es verdad que la calidez y la seguridad que experimentamos en este retorno a casa elimina en gran parte el riesgo de lo imprevisible, de lo inaudito, del territorio inexplorado. Y en algún momento es cierto que el homenaje se convierte en déjà vu algo incómodo. Por ejemplo, no necesitábamos una tercera Estrella de la Muerte, por mucho que la nueva arma de destrucción masiva sea tropecientas veces más grande, su poder mortífero se haya multiplicado por cinco y ahora se llame Starkiller. No lo necesitamos porque su inclusión en esta película, y el consecuente ataque de los X-Wing sobre su punto débil y posterior destrucción, previa desactivación de los escudos protectores, es quizás el único fragmento realmente cuestionable de “El Despertar de la Fuerza”, el único en el que los guionistas dan innegables muestras de pereza creativa, el único en el que la apelación al pasado nos parece excesiva y redundante, y el que provoca que el clímax de la película sea, por ese flanco, menos redondo que los dos primeros actos de la misma.

Star Wars The Force Awakens – Starkiller

También es un tanto confusa la situación política de la galaxia en el inicio y durante el desarrollo de la cinta. Los filmes clásicos nunca invirtieron mucho tiempo en estas cuestiones porque tampoco era necesario: había un Imperio maligno y unos rebeldes que luchaban por la libertad, el fin de la opresión y la reinstauración de la República. Punto. Pero 30 años han pasado desde los acontecimientos de “El Retorno del Jedi” y habría sido deseable más información sobre cómo surge ese sucesor del Imperio que es la Primera Orden. No llegamos a saber si nace antes o después de la desaparición de Luke Skywalker, hasta dónde se extiende su influencia en la Galaxia o si la confrontación con la República es de guerra abierta o más bien soterrada. ¿Cómo ha llegado esta Nueva República a permitir el alzamiento de esta renovada amenaza oscura? ¿Por qué la Resistencia parece un grupo clandestino si tienen el apoyo de la República? ¿Por qué se llaman la Resistencia (una denominación que se le suele otorgar a los disidentes de un régimen totalitario) si todavía no había llegado el momento de dominio absoluto de la Primera Orden? De hecho, ni siquiera nos queda claro si la aniquilación del sistema Hosnian y el planeta Hosnian Prime –capital de esta república– con el megarrayo de la Starkiller supone el inicio de la confrontación total o el final de la misma y la rotunda caída de la República. Entendemos que la ausencia de respuestas a estas preguntas responde al plan de Abrams de recrear el (en este aspecto) trazo grueso de la trilogía clásica reproduciendo una situación muy parecida a la de entonces, apartándose descaradamente de todos los tejemanejes políticos del Senado y los sibilinos juegos de alianzas y traiciones que Lucas nos explicó tan pacientemente durante la segunda trilogía, aunque desde luego no habría estado de más tan solo un poquito más de profundidad en este aspecto.

Star Wars The Force Awakens – First Order

Quizás sería conveniente que estas cuestiones quedaran más clarificadas en el Episodio VIII, porque no debemos olvidar que esto es el inicio de una nueva trilogía y algunos asuntos no quedarán esclarecidos hasta que veamos el cuadro entero. Por ejemplo, la inusitada rapidez con la que la maravillosa Rey aprende a usar la Fuerza sin ayuda podrá parecerles a algunos fans un insulto a las enseñanzas Jedi tal y como han sido mostradas siempre en la saga. Incluso Luke, el aprendiz de Jedi más “viejo” de la historia, tuvo que pasar un fin de semana pateándose los pantanos con Yoda para llegar a hacer levitar un par de piedras. Pero el misterio de Rey tiene toda la pinta de ser uno de los elementos clave sobre los que gravitará esta nueva trilogía y si, como casi todos tendemos a creer, es la hija de Skywalker podría estar justificado que la Fuerza fuese en ella más intensa que en ningún otro personaje que hayamos visto hasta ahora y por tanto pudiera llegar a dominarla con mayor presteza que cualquier otro. Y, en cualquier caso, Rey ya era capaz de sacarse las castañas del fuego ella solita antes de que la Fuerza despertara en ella.

Kylo Ren, el villano de la función, es otro elemento que ha dividido a la parroquia. Para algunos es un heredero indigno de Darth Vader; otros estamos convencidos de que precisamente por tratarse de un niñato, poderoso sí, pero todavía inmaduro, inseguro de sí mismo, sin control anímico y apesadumbrado por un hondo conflicto emocional, estamos ante uno de los personajes más sugerentes de la película. Supone una afortunadísima vuelta de tuerca al personaje de Anakin y le otorga un peso trágico que tendrá recorrido en los futuros episodios. No deja de ser curioso que esta humanización del villano que en primera instancia parece definitivo sea uno de los aspectos en que Abrams, Kasdan y Arndt más se desvían del estereotipo del film fundacional y, sin embargo, justamente por ello hayan sido criticados. ¿Lo repetimos? Imposible contentar a todo el mundo, se haga lo que se haga. Otra cosa es que en el apogeo del filme un ex stormtrooper de rango inferior sea capaz de darle batalla en una lucha de espadas láser, aunque sea brevemente, a un aprendiz de Sith entrenado en los vericuetos del Lado Oscuro. Ahí sí podemos arquear una ceja, aunque admitamos que Ren está herido (muy herido) y acaba de dar un paso que por fuerza debe haberle dejado bastante aturdido.

Star Wars The Force Awakens – Kylo Ren 2

Algunas voces lamentan que la muerte de Solo, uno de los héroes más idolatrados de nuestra infancia y por ello una muerte especialmente desgarradora, carece del impacto emocional necesario porque lo vemos venir desde el momento en el que Han decide ir al encuentro de Ren en el puente (o incluso antes), cuando precisamente es esa inevitabilidad, esa sensación de que no podemos hacer nada para impedir el destino aciago de nuestro contrabandista favorito, lo que posibilita que la secuencia sea más acongojante de lo que ya es gracias a su sensacional puesta en escena. Otros simplemente lamentan la muerte de Solo en sí misma, porque eso significa que ya nunca, jamás, volveremos a verle en la saga, y eso con los personajes de “Juego de Tronos” o “The Walking Dead” lo podemos aceptar, incluso llegar a desear, pero con Solo nos jode mucho, demasiado. Aunque reconozcamos que caer intentando salvar a tu hijo es una muerte noble y heroica, a la altura de las más memorables que hayamos visto en “Star Wars”, y además es consecuente con la lógica interna de la película. En realidad tenía que pasar así.

No, ni el personaje de Kylo Ren ni el óbito de Solo son, en nuestra opinión, debilidades de “El Despertar de la Fuerza” , pero quizás sí lo sea la escasa relevancia en esta historia de Leia Organa, personaje al que a mí sí me cuesta reconocer en una Carrie Fisher acartonada cuyo regreso al cine parece más una obligación para conectar sagas que otra cosa. No deja de ser curioso que le hayan exigido (a ella y a Mark Hamill) perder algún kilito de más teniendo en cuenta la función que ambos terminan desempeñando en la cinta, aunque también se espera que (ambos) cobren más protagonismo en el siguiente episodio. Igualmente puede quedar en el debe de los guionistas el desaprovechamiento del piloto de la Resistencia Poe Dameron al desaparecer de escena después de haber soportado sobre sus hombros (con éxito) el peso de la historia en sus primeros compases y reaparecer mucho tiempo después para ser reubicado en el repetitivo ataque de los X-Wings mencionado más arriba. Dameron está llamado a tomar el testigo de Han Solo en esta nueva trilogía, y por ello es razonable que su ausencia coincida con la entrada del Solo original, aunque eso signifique que de los personajes nuevos él termine siendo el más perjudicado pese a las buenas sensaciones que nos deja de cara al futuro. La escasa presencia del Capitán Phasma a mí particularmente no me decepciona porque nada esperaba de ella. Sí es verdad que podría haber tenido alguna escena más, pero las expectativas creadas a su alrededor son producto del marketing, la promoción y del hecho de estar interpretada por una actriz relativamente conocida, porque, en realidad, un espectador ajeno a todas esas circunstancias externas tampoco es que eche en falta más desarrollo de ese personaje en la película. Probablemente en ese sentido sea menos satisfactorio el Líder Supremo Snoke, claramente diseñado para suplir al Emperador y cuya presencia en las sombras en forma de holograma recuerda mucho a la de Palpatine en “El Imperio Contraataca”. Su diseño CGI no especialmente original quizás le convierta en otro de los aspectos menos brillantes de “El Despertar de la Fuerza”, por mucho Andy Serkis que esté detrás de la criatura. Pero, de nuevo, queda mucha tela que cortar con un personaje que se intuye será decisivo más adelante.

Star Wars The Force Awakens – Rey, Finn & BB-8

Podríamos seguir hablando de casualidades, coincidencias y deus ex machina, pero es que de eso ha habido siempre en “Star Wars” y detenerse en tales detalles me temo que significa no entender de qué van estas películas. Hay quien critica que parece que al final todo queda en familia y que da la sensación de que el linaje Skywalker es el único en posesión de la Fuerza en toda la Galaxia, pero al fin y al cabo esta saga siempre ha tratado de lazos de sangre, de complejos de Edipo, de sacrificios paterno-filiales. En unas declaraciones recientes George Lucas justificaba su alejamiento de “Star Wars” una vez que esta quedó en manos de Disney asegurando que “la gente no se da cuenta de que en realidad es un culebrón y todo gira en torno a los problemas de la familia, no se trata de naves espaciales”. Por una vez Lucas tenía razón, pero el caso es que “El Despertar de la Fuerza” no sugiere en modo alguno que sus responsables no hayan entendido eso, porque el “culebrón” sigue ahí, en primer plano, más vivo que nunca.

Para mirar al futuro de la nueva trilogía hay que volver al principio de este texto, a lo del dichoso “remake encubierto”. Sí, Abrams nos ha traído de vuelta a casa y aquí, en El Cadillac Negro, lo hemos celebrado descorchando el champán. Ahora le toca a Rian Johnson la tarea de acometer reformas en el edificio, de innovar pero siempre bajo la máxima de Lampedusa de “cambiar las cosas para que nada cambie”. Uno de los factores que hicieron de “El Imperio Contraataca” la SECUELA por excelencia fue su capacidad de expandir el universo del film fundacional hasta límites insospechados, de alimentar el mito con nuevos retos y dilemas para sus personajes pero conservando su esencia. Ese es el ejemplo a seguir. Obviamente no se trata de hacer ahora un “remake” de “El Imperio Contraataca” pero sí de tomar su inspiración como guía para ensanchar todo lo visto en “El Despertar de la Fuerza”. Esa última y poderosísima secuencia deja todas las puertas abiertas para que dentro de apenas un año y medio (no desesperemos, se pasa más rápido de lo que ahora creemos) volvamos a sentir el pálpito, la agitación, la conmoción de la Fuerza llamándonos por nuestro nombre.

Star Wars The Force Awakens – Family Portrait

 

 

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27 comentarios leave one →
  1. 22/12/2015 9:07

    fabulosa entrada, enhorabuena a todos…

    como decían Hitchcock y Truffaut (y por cierto, buen macguffin el mapa escondido en el droide y que conduce a Luke), una forma de medir la grandeza de una pelicula es por la complejidad del retrato del villano; aquí se me antoja floja, cierto es que Star Wars ya creó el mejor villano de la historia del cine, y en comparación nadie saldrá indemne.

    lo mejor, casi todo lo demás… gran minuto final, todo un desperar de la fuerza

  2. Anónimo permalink
    22/12/2015 13:51

    El despertar de la fuerza es el mayor timo de la historia del cine…..pura basura cinematográfica. Un auténtico insulto a cualquier fan que se precie conocedor de la única saga original y del cine en general. Ha sido una de las películas mas deseadas por mi y que mayor desilusión me ha generado…lo siento por la Disney pero no pienso ir a ver ninguna Star Wars más al cine.

    • Anónimo permalink
      24/12/2015 21:07

      ¿eres tu el que da carnets de fans de star wars?
      yo soy fan de star wars y me ha hecho sentir lo de la primera trilogia.

      • Anónimo permalink
        28/12/2015 13:57

        Me ha encantado esta respuesta

    • carlos permalink
      19/01/2016 15:40

      Pues no vayas al cine a ver ninguna mas, ni falta que me hace… A mi la pelicula me ha parecido sensacional!! Y no por lo que podría haber sido, sino por lo que es. Posiblemente sea un remake de la guerra de las galaxias, pero menudo remake… Y lo mejor de todo, es un remake de una de mis peliculas favoritas de toda la historia. Por tanto, solo son buenas noticias. Lo que ocurre es que algunos teniais el Hype por las orejas!! Y al final pasa lo que pasa.. Todo de esta pelicula, Star Wars Episodio VII El despertar de la fuerza, me gusta, absolutamente todo. Sus efectos, sus personajes y la manera en que se mezclan los viejos y los nuevos de una forma armoniosa!! Su Banda sonora!! Su acción trepidante. Todo en esta pelicula es sublime. Gracias a Dios que los derechos los compro Disney, pues con la ultima Trilogía de George Lucas, ya tube bastante… Gracias a dios, que star wars ha vuelto como siempre fue.. Tiene toda la esencia de Star wars..

    • Patty Diphusa permalink
      20/01/2016 2:05

      Desafortunadamante tiene usted razón, lástima que el gran público se haya conformado con tan poca originalidad, tan poca creatividad y tanto cliché repetido… Disney me ha decepcionado tanto que ni una segunda y tercera entregas superiores me podrán quitar el mal sabor de boca de tamaño refrito. Muy mal que las críticas de esta página y los comentarios sean tan indulgentes con la película, lo que explica el éxito universal de la misma historia contada “más grande, más fuerte y más rápida”, pero ni mucho menos mejor.

  3. 22/12/2015 17:51

    Es cierto que la película hace que te sientas como si estuvieses viendo las primeras, sabe explotar la nostalgia a la perfección.
    http://ponunapeli.com/2015/12/21/star-wars-el-despertar-de-los-fans-sin-spoilers/
    Pero también es cierto que a veces se pasa y parece que ya la habíamos visto. Me gustó, pero espero bastante más de las siguientes.

  4. 24/12/2015 10:28

    Hola

    Se acusa a Lucas de destruir el “nuevo Hollywood” desde dentro, de inaugurar la época del blockbuster. De que su lenguaje visual es mas pirotécnico que narrativo. Sería cruel y creo que equivocado aceptar esto sin matices; “La guerra de las Galaxias” es Hamlet en un parque de atracciones, si, pero Hamlet. Y engordado con la mitología comparada de Joseph Campbell. Incluso en los episodios primeros se molestó en dotarle de una buena historia: la conversión al lado oscuro de Anakin, intentar construir todo un universo, toda la trama política… Claro, que alguien el rodaje tendría que haber advertido al bueno de George que eso de dirigir sentado tomando café ante unos monitores mientras daba instrucciones a unos actores que intentaban hacer lo suyo rodeados de fondos azules y verdes no presagiaba nada bueno.

    Abrams, sin h, director del “aún-no-hemos-inventado-una-etiqueta Hollywood”, sin llegar a los excesos de los Michael –Bay-director’s (si, acabo de inventarme una categoría de directores), es visualmente pirotécnico, pero se ha preocupado por darle una historia a la película. Claro que ésta un remedo de “una nueva esperanza”, siendo mas un performance que un guión. Por eso opino que la película gana enteros cuando se atreve a ser original, incluso audaz: No hay jedis ni espada laser hasta casi la mitad de la película, el malote es un niñato que parece mas rebotado por el bulling sufrido por su narizota (imagino) que por el lado oscuro, ¿quién es Reina?, toda la trama de Han Solo, la fisicidad …. Sí, la película funciona, emociona y hace querer comprar ya la entrada para la siguiente, pero….

    Pero como digo, y concluyo, me falta Lucas, me falta la política, los bichos, las aburridas escenas de situación, el montaje con tramas paralelas…… Ahora que la saga tiene un buen director quizás, como en la última escena de la película, habría que hacer una expedición –financiada por Zoetrope- al valle de Napa a encontrar a Lucas….

    p.s.: ¿alguién mas ha visto el guiño a Apocalipsis Now?

    • carlos permalink
      19/01/2016 15:48

      Yo solo os dire una cosa.. Apartir de del 2016 vamos a revivir otra vez el explendor de la guerra de las galaxias.. George Lucas, tuvo un golpe de suerte en la ejecución de la trilogía antigua.. Pero ya con la trilogía nueva empezando con el Episodio I, se le vio a la legua, que ya la suerte se le había terminado. Gracias a dios, se puede decir que en 40 años Star wars es la primera vez que tiene un buen director.. Un director que mezcla en su primer episodio perfectamente lo viejo con lo nuevo, y te deja los dientes largos con lo que esta por venir.. Un director que da importancia a lo digital, pero sin olvidar en absoluto lo fisico!! Lo palpable… Algunos os meteis con ciertas cosas del Episodio VII pero son justamente esas cosas, las que van a hacer que la nueva trilogía triunfe y sea posiblemente la mejor de todas.. Dark VAder va a ser un osito amoroso al lado del futuro Kylo Ren, y si no al tiempo… Pero logicamente eso no lo vimos en el Episodio VII pero en el futuro si podremos verlo, porque ademas otro acierto de que la compañia la haya comprado Disney, es que para Disney Star wars, son ingresos.. Y probablemente vayamos a ver una gran expansión del universo star wars, quizas esta trilogía tan solo sea el comienzo de una nueva y larga historia espacial!!

  5. 25/12/2015 11:57

    El que no se contenta es porque no quiere. Así de simple. Es la única forma en la que puedo entender que, pese a tener delante de la cara una mala película en cuanto a guión y trama y ciertos elementos de Star Wars que deberían haberse tenido muy en cuenta, se siga diciendo que esta película recupera el espíritu de esta galaxia muy, muy lejana.

    A mí me pasó como a uno de vosotros y sus amigos al salir del cine en “La Amenaza Fantasma”, solo que en este episodio VII. Salí sintiendo que se habían reído de mí a la cara, me habían tomado el pelo y, encima, me habían matado a Han Solo. ¿Y todo por qué? Porque había que hacer un producto ganador. Y lo hicieron, de la peor manera posible.Esto es Star Wars, no hace falta repetir ingredientes para que funcione. Escribir una historia llena de acción, naves espaciales, sables láser y personajes nuevos pero con una trama bien hilada, densa, que explique qué ha sido de la Nueva República, de dónde surgen los nuevos malos y porqué Ben Solo se pasa al Lado Oscuro— no es un Sith, es un Jedi Tenebroso o un Acólito del Lado Oscuro si lo preferís— no era mucho pedir. La Starkiller sobra descaradamente, pero también sobra que una herida de bláster te haga sangrar. Es algo que no entiendo, se han pasado por el arco del triunfo el hecho de que tal disparo cauteriza la herida. Quizá, tal y como mi cuñado me apuntó anoche tan bien, la herida provenga de la rotura de la armadura que Ren lleva debajo de la ropa y que, tras clavársele en la piel le hiciera una herida al margen del impacto. Ahora bien, el disparo se lo metió un muy cabreado Wookie. Un Wookie que no saltó en pos de Ren para arrancarle los brazos de par en par al fallar en su misión de honor de proteger la vida de Solo. Un Wookie deshonrado por tal suceso, cuya solución, tal y como denotan las leyes wookies, solo pasa por la muerte bajo sus garras del asesino de su protegido. Así que, no solo le daría un disparo, si no varios y si no lo mata con esas, saltaría tras él, persiguiéndolo, agarrándolo y destrozándolo. Porque Ren es un inútil, un patético niñato rompe consolas que hasta Poe Dameron le trolea. Por no mencionar, que JJ y Disney únicamente han hecho una cosa: Reiniciar la saga.

    Y no ver esto, es tener una venda delante de los ojos.

    Los planetas destruidos son los centrales del sistema Sesswenna: Coruscant y sus lunas. No sé de dónde sacáis que es el sistema Hosnian, y es más, ¿por qué la Nueva República estaría en ese sistema cuando el gobierno central de la galaxia siempre ha estado en Coruscant? Porque si ese nombre lo dicen en la película antes del disparo, yo no lo recuerdo. Pero es que además, hay que ver la cara dura que tienen al permitir que este niñato imberbe e inútil, patético feo llorón que ni da miedo ni leches, no solo acaba con la Academia de Luke Skywalker si no que, también, obliga a retirarse a Luke Skywalker. ¡Sencillamente no te lo explican! Como tampoco explican, como es posible que tenga seguidores, esos “Caballeros de Ren”. Tampoco quienes son. Digo esto, porque Luke, por muy sobrino que fuese, le habría partido la boca con una mano a la espalda y mientras juega al dejarik con R2. Si al menos, cuando se quitara la máscara, viéramos a Kylo con una mandíbula metálica o algo que sugiriera el porqué de la máscara y que nos dejara ver que Luke sí le dio para el pelo (casi lo gana Finn y Rey le pone a vivir), entonces podría haber tenido un pase. Y digo “podría” porque tampoco te explican porqué Luke se autoexilió— eso sí, al menos a un lugar mejor que un planeta pantanoso—, por mucho que Han dijese eso de “se dice que fue en busca del primer Templo Jedi”. Vale, si lo desarrollan en algún sitio o en el Episodio VIII podría aceptarse. Podría, más por necesidad que otra cosa, pues es algo que habría que haber explicado en ESTE episodio VII. Lo mismo pasa con su mano mecánica. En el Episodio V la mano está recubierta de sintopiel, eso significa que no se ve el metal y parece una mano real. Otro ejemplo de inutilidad por parte de los guionistas de esta cinta.

    No penséis que esto es bilis porque sí. Si prestáis atención a lo que he escrito veréis que hay claros motivos para que piense así.

    Lo positivo de la película: Han y Chewie (aunque a Han medio se lo cargan antes de cargárselo del todo: quitándole su honor —podía deber dinero a alguien, pero siempre intentaba pagarlo como pudiera, y no se dedicaba a timar—), Finn, Rey, Leia y Luke Skywalker aunque solo sea un minuto al final, BB-8 (pero me sigo quedando con R2) y Poe Dameron que me cayó genial. Y, por supuesto, que la película no aburre en ningún momento. Es entretenida hasta el final, eso sí, para mí, la muerte de Han me hizo imposible disfrutar de la película desde ese momento hasta los títulos de crédito. Solo ver a Luke me medio animó. Y digo medio, porque no hay una triste escena dónde se haga un funeral por Solo, ni una nota de despedida hacia el personaje. Una poco afligida Leia, un muy afligido Chewbacca y el abrazo entre Rey y Leia que queda muy forzado pues se habían conocido dos segundos. Espero que esto se solucione con la edición extendida en doméstico.

    Fui sin pretensiones y me dieron un remake y un reboot. Y eso, para mí, fue un error. Al menos Lucas, aun equivocándose en algunos aspectos, ampliaba el universo de Star Wars. Yo no pedía mucha política, pero sí una historia y aquí no la hay, porque lo que hay, ya me lo habían contado.

    Feliz Navidad a todos.

    • Arzu permalink
      27/12/2015 9:10

      De acuerdo estoy.

    • Anónimo permalink
      27/12/2015 23:40

      Sí señor. Eso es un comentario ante esta ¨crítica¨ , por llamarlo de alguna manera. Estoy convencido de que ya sabia que le iba a gustar , saliera lo que saliera. Menudo criterio el del autor.

      • 28/12/2015 0:41

        Bueno, gracias a ambos. El caso es que a la película la están poniendo por las nubes y, a veces, me pregunto si es una opinión real o está obligada por contrato.
        Aún así, si a alguien le gustó de verdad y le perdona todos los fallos y demás, pues mejor para esa persona. Es muy respetable. Mucha gente quería otro episodio cuatro y se la han dado.
        Sarna con gusto no pica, que se suele decir.

    • Rodrigo Martín permalink*
      28/12/2015 1:29

      Es muy respetable tu opinión, como creo que también lo son las nuestras (que no están obligadas por contrato de ningún tipo, ojo). Yo, por mi parte, no tengo nada más que decir.

    • carlos permalink
      19/01/2016 15:56

      Fer, lo que hay que intentar es no ser hipocrita.. Lo que no puede hacerse es ensalzar el Episodio IV y decir que el Episodio VII no vale ni para tacos de escopeta!! En primer lugar, es porque en el Episodio VII, se terminan y empiezan a la vez diversos temas… Unas historias toman forma, otras que ya estaban moldeadas empiezan a ver su luz final y demas. El Episodio VII es la continuación y al mismo tiempo es el comienzo de algo nuevo. Su guión en parte es diferente al del IV, pero con muchisimas similitudes!! Por tanto, es imposible que el IV fuese una obra maestra para algunos y el VII sea una obra malisima.. Porque sencillamente son muy muy parecidos, con la diferencia que el VII tiene unos efectos especiales, sublimes!!

    • Patty Diphusa permalink
      20/01/2016 2:16

      Ni remake https://es.wikipedia.org/wiki/Adaptaci%C3%B3n_(artes_audiovisuales) ni reboot https://es.wikipedia.org/wiki/Reinicio_(ficci%C3%B3n) , descarada copia de situaciones, trasuntos de personajes y tramas del episodio IV. Un remake o un reboot no continuarían la secuencia después del episodio VI. Asistí incrédula primero y decepcionada después a un engaño del que esperaba más, bastante más originalidad y creatividad. Un remake o un reboot, al menos, hubieran podido dar giros diferentes a la fórmula conocida, aquí no se aportan más que nuevos juguetes para agrandar el merchandising de la franquicia y no se arriesga nada. Espero que fallen mejor en las siguientes secuelas y precuelas.

  6. Anónimo permalink
    28/12/2015 14:04

    Muy de acuerdo con las tres “críticas”. Enhorabuena a sus autores.
    En todo caso, creo que hasta que no veamos el conjunto de las tres películas no se podrá hacer una valoración definitiva, porque puede que esta VII parte gane enteros o los pierda dependiendo de la perspectiva global con la que se vea el “todo”.
    Yo valoro los nuevos personajes, creo que son todo un acierto y los actores están muy bien elegidos (salvo el general Hux de la primera orden y con serias dudas sobre Smoke)
    En el debe, la repetición de la estrella de la muerte, aún menos creíble, y la falta de contexto de algunas cuestiones, como apunta uno de los blogeros.
    Un saludo

    • carlos permalink
      19/01/2016 16:03

      Tu tienes toda la razón!! La realidad es que hasta que no veamos la trilogía al completo no podremos tener la potestad para valorarla al 100 %. Yo solo recojo unas palabras de J.J.Abrams… Ante tanta critica al malo malisimo de la nueva trilogía!!. Dark Vader sera un buen chico, cuando lo comparemos con el futuro Kylo Ren!! Ahi lo dejo…Algunos quizas fuisteis al cine esperando que os contasen una historia completamente diferente, que nada tuviese que ver con la guerra de las galaxias… es lo que saco en claro leyendo algunos comentarios.. Pero salta a la vista, que al ser la primera pelicula de la nueva saga y al tener que unir los hechos ocurridos del retorno del jedi con los del despertar de la fuerza, es muy facil de comprender, que el universo que vosotros pedis que fuese tan tan desigual, raro y diferente, es imposible que fuese tan diferente… Porque tiene mucho que ver lo que ocurre en el Episodio VII con lo que ocurrio en el Episodio VI, por tanto el cambio a lo que vosotros pedis, tiene que venir gradual y paulatinamente.. Como asi estoy seguro que lo hara el buen J.J.Abrams.

  7. Julián permalink
    29/12/2015 10:51

    Pues qué narices, a mí me ha encantado la peli, salí del cine como pocas veces antes, eufórico y con ganas de volver a verla en cuanto pueda. Y me ha encantado la entrada a tres voces, la he disfrutado el triple.

    Los fans de Star Wars (alguno por aquí que ha asomado) son como los plastas de Game of Thrones que han leído los libros y claman al cielo porque les cambian cosas de sus páginas millones de veces leídas y aprendidas. Llegan al punto de exigir respuestas aun a riesgo de atentar contra las leyes de la narrativa, que ante una saga no puede mostrar todas sus cartas.

    En fin, muchas gracias por las entradas a Star Wars, chicos.

  8. Anónimo permalink
    07/04/2016 5:19

    dfsdfsdfsdfsdfdsfdsfdsfsdfsdfsdfdsfdsf

  9. Anónimo permalink
    07/04/2016 5:43

    Esta pelicula es la peor basura que he visto,murio star wars,porque George Lucas vendio su gran historia y la tuvo que dirigir un mediocre director que solo ha hecho estupideces como lost y un par de peliculas mas que no sobresalen en nada,y la gente le encanta esta basura llena de errores y estupideces sin sentido sin importar que sea una copia de las anteriores peliculas igual esta llena de errores empesando por los actores los 2 protagonistas,que afan de meter a las mujeres de las guerreras que le ganan a los hombres ya llevamos como 30 años en el cine y sobre todo de terror siempre sobrevive una mujer,no se han dado cuenta? ,la misma mediocridad todo el tiempo,cuando van a sorprender y dejan que un hombre sobreviva? y asi en esta de el despertar de la fuerza,tenian que meter a la mujer que es la heroina que no sabe pelear y le gano al super jedi sith lo que sea,ya no necesita entrenar es una ridicules y todo el mundo acepta esta basura,justificando que es la hija de un jedi y que tiene la fuerza y demas tonterias y acaso el entrenamiento desde niño no vale? y acaso el malo no esta entrenado desde niño para que venga una niñita a ganarle,pero si casi el clon con cara de idiota lo vence y nunca habia cojido una espada,me imagino que la mayoria son niñitos de 15 o 20 años que nacieron hace 3 dias y no saben lo que es bueno y aceptan cualquier basura solo porque salen rayos y peleas con espadas laser,el imbecil soldado ese que se quita el casco y ya se vuelve bueno y porque algunos no lo hicieron tambien u otros en el pasado y porque es de raza negra si los clones eran de otro tipo de raza,cosas que no explican y simplemente pasan y la gente las tiene que aceptar y claro estan miles de estupidos sin razon y criterio diciendo queremos esta basura esta buenisima quiero mas,en fin tantas y tantas cosas que podria seguir escribiendo y que no vale la pena porque las voces de la razon son pocas ante tanta ignorancia y mediocridad de este mundo que no tiene sentido y buen gusto.

  10. Arely permalink
    14/11/2016 16:04

    Hay que decir que es distinta a lo hecho anteriormente pero JJ Abrams y el resto del equipo lo hicieron de forma fantástica le hicieron justicia a tantos años de espera. Pienso que aún falta que esta historia tome fuerza pero esta nueva etapa parece prometedora. Por cierto, la van a pasar en tv por HBO, estas películas son tan buenas que nunca nos cansamos de verlas una y otra vez. No es nuevo decir que la guerra de las galaxias es de lo mejor en la historia del cine, se agradece que las personas involucradas hicieran posible una nueva entrega.

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