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“Bone Tomahawk”: cuatro hombres y un destino

11/03/2016

Bone Tomahawk 1

Hollywood es caprichoso. Y acostumbra también a ser injusto. Lo es también el público. Las estrellas de hoy pueden ser los grandes olvidados del mañana. Gran parte de culpa la tiene la industria, que se mueve por modas, tendencias, y a buen seguro oscuros intereses y tejemanejes que a los mundanos se nos escapan. Además, es especialmente inmisericorde con aquellos intérpretes que, y esto es aún más sangrante con ellas, tienen la mala costumbre de hacerse mayores. Los espectadores, pero al fin y al cabo éstos son soberanos, también tienen mucho que decir. Puedes mantenerte en la cima del mundo durante años, o décadas, pero si encadenas tres o cuatro fiascos en taquilla te conviertes casi de la noche a la mañana en el hazmerreír de tu profesión. Si no, que se lo digan a Kevin Costner, Tom Cruise, Will Smith… Otro de los casos más evidentes sería el de Kurt Russell. Quizás muchos ahora no lo recuerden, pero este tipo era muy grande en los 80. Omnipresente e intocable. Durante el arranque de la siguiente década logró mantenerse razonablemente bien, con éxitos como “Llamaradas” (1991), “Tombstone: la leyenda de Wyatt Earp” (1993), “Stargate, puerta a las estrellas” (1994)… Y a partir de ahí, su estrella se fue apagando hasta caer prácticamente en el olvido. Ni siquiera logró rescatarle Quentin Tarantino con “Death Proof” (2007), pese a que el tío lo clavó con un papel hecho a su medida. Pero claro, sabemos que esta película jamás logrará quitarse el sambenito de ser un título menor dentro de la filmografía de su director.

Y hete aquí que estamos en 2016 y, de nuevo Tarantino mediante, nos encontramos con la feliz sorpresa de ver cómo, en apenas un par de meses, el viejo Kurt desembarca en las carteleras españolas con dos títulos muy potentes: “Los odiosos ocho” y “Bone Tomahawk”. Dos westerns, en los que Russell luce idéntico aspecto (eso es amortizar un look), aunque dé vida a personajes prácticamente antagónicos. La magnitud de ambos films también es muy distinta. La primera se concibió, como no podía ser menos, con el objetivo (y la necesidad) de ser una de las pelis del año para los medios y el público, mientras que la cinta que llega este viernes a nuestras pantallas tiene unas intenciones mucho más modestas. Aunque su exitoso paso por el Festival de Sitges, en donde se llevó los premios de la crítica y a la mejor dirección para S. Craig Zahler, las magníficas reseñas que nos han ido llegando y su particular naturaleza, idónea para fascinar a un tipo muy concreto de audiencias, nos hace presagiar que estamos, ya, ante un inmediato título de culto. Leer más…

R.E.M.: el sueño eterno

10/03/2016

REM_Automatic Era

En 2016 se cumplen cinco años de la disolución de R.E.M., la banda más importante del rock alternativo estadounidense (en mi opinión, por encima de Sonic Youth, Pixies o Nirvana); 20 años de la publicación de “New Adventures in Hi-Fi”, su último disco con la alineación original completa y también el último verdaderamente relevante en el sentir de muchos aficionados; y 25 años del advenimiento de “Out of Time”, el álbum que les arrastró a las ventas multimillonarias y les concedió el estatus de superestrellas globales. Muchos aniversarios que en El Cadillac Negro queremos aprovechar para rendir tributo a un grupo que, a mi parecer, nunca es lo suficientemente reivindicado. Quizás sea porque desde su desaparición sus miembros apenas han dado motivos para ello, pero lo cierto es que tengo la sensación de que se recuerda muy poco a R.E.M. Muchos creíamos que Michael Stipe, el carismático líder de la formación, aprovecharía la libertad que le concedía estar fuera de una banda que siempre fue muy democrática para dar rienda suelta a sus instintos creativos con una carrera en solitario en la que hacer y deshacer a su antojo. No ha sido el caso, porque Stipe parece haber dedicado los últimos años a visitar exposiciones de arte, dejarse caer por algún sarao, ejercer un par de veces de telonero de su admirada Patti Smith y envejecer a marchas forzadas sin ningún rubor. Se dice que compuso la banda sonora de la película “The Cold Lands” de Tom Gilroy pero trasteando en la red solo he llegado a encontrar esto. Por su parte, el multi-instrumentista Mike Mills únicamente ha prestado colaboraciones esporádicas a gente como Patterson Hood (Drive-By Truckers) o Joseph Arthur, mientras que el guitarrista Peter Buck ha sido el más activo y, colaboraciones aparte, ya acumula tres álbumes en solitario, publicados solo en vinilo y con una difusión muy limitada, cuya música tosca y primitiva corrobora lo que siempre supimos, que era el más rock’n’roll del grupo.

Tampoco parece que los tres, Stipe, Mills y Buck, y el batería Bill Berry (que abandonó el barco en 1997), coincidan mucho juntos por ahí, ni queden para tomar cañas, rememorar viejos tiempos y hablar del tiempo o del gobierno. En lo único que parecen estar de acuerdo cuando les preguntan es en que R.E.M. nunca, jamás volverá. Ni lo echan de menos ni le ven ningún sentido a un hipotético regreso. Y a pesar de que la historia nos dice que tarde o temprano todo dios termina regresando a por su parte del pastel de la nostalgia, me gusta pensar que con ellos no sucederá así. La suya fue una de las carreras más largas, apasionantes y coherentes de la historia del pop y el rock. Fueron auténticos cuando en los 80 se les consideraba la punta de lanza del NRA (Nuevo Rock Americano) surgido al calor de las emisoras universitarias, mantuvieron su autonomía cuando pasaron del pequeño sello IRS a la multinacional Warner sin ceder un ápice en su independencia creativa, fueron congruentes a la hora de lidiar con el éxito masivo y no ceder a las presiones comerciales para repetir una y otra vez una fórmula de eficacia probada, siguieron siéndolo cuando su popularidad comenzó a menguar a finales de los 90 y lo fueron a la hora de despedirse, cuando se dieron cuenta de que no les quedaba nada más por decir. No hubo ninguna interminable gira de despedida de esas tan en boga en estos tiempos, ni veladas promesas de un futuro retorno, ni siquiera una gran bronca a modo de catarsis final; simplemente un comunicado y un apretón de manos. Así se van los grandes, sin aspavientos ni tomaduras de pelo al fan. No, no creo que R.E.M. vayan a dejar de ser coherentes después de su defunción artística, así que lo que nos queda es volver a sumergirnos una y otra vez en las inmensas aguas de un legado inabarcable, de un sueño eterno inducido a través de decenas de enigmáticas píldoras pop, y a eso venimos aquí, a repasar su trayectoria de la mano de algunas de sus maravillosas y mágicas canciones. Leer más…

«Bloodline»: la gran tapada de Netflix

08/03/2016

Bloodline

Habiendo pasado ya un tiempo razonable, ya se pueden hacer los primeros balances sobre la llegada a España de Netflix. En un primer momento, aquellos que esperaban el desembarco de la plataforma estadounidense como el maná caído del cielo, quedaron algo decepcionados. La oferta de cine era bastante reducida y la imposibilidad de contar con sus buques insignia en el terreno de las series -Movistar sigue teniendo los derechos de «House of Cards» y «Orange is the New Black»– la dejó sin grandes alicientes en este terreno. Una producción en principio mediana como «Narcos» fue la que tuvo que salir al rescate con inesperado éxito y, posteriormente, el tirón de Marvel en forma de «Daredevil» y «Jessica Jones» ha hecho que Netflix, amén de la mejora del catálogo fílmico y su muy notable oferta en documentales y comedia, haya remontado el vuelo en España y pueda mirar al futuro con esperanza.

Antes de meternos de pleno en la segunda tanda de aldabonazos de la plataforma, que ha comenzado la «Love» de Judd Apatow y que continuará la segunda temporada de «Daredevil», es hora de zambullirse en un catálogo que promete grandes descubrimientos, siendo sin duda el mayor de ellos «Bloodline», una producción poco conocida en España -se vio afectada por tener un lanzamiento primaveral anterior al de Netflix en nuestro país y por coincidir con series muy populares- pero que no sólo está en el ‘top 5’ de mejores producciones de la plataforma sino que se bate a codazos en la élite de la actual ficción televisiva. En este debut de la obra en el Cadillac no desvelaremos elementos clave de una apasionante trama, con la convicción de que aún muchos de vosotros aún la tenéis en el debe y con la confianza de que, de cara a la futura segunda temporada, esteis convenientemente preparados. Recibida triunfalmente en su estreno en el Festival de Cannes y despachando su debut estadounidense con un sonoro triunfo crítico, la obra de los hermanos Todd y Glenn Kessler y Daniel Zelman -factotums de un exitazo como «Damages»- tuvo seguramente un nacimiento demasiado temprano para entrar en la temporada de los premios gordos, quedándose demasiado relegada a nominaciones no fructificadas tanto en los Emmy como en los Globos de Oro. Leer más…

«Honestidad brutal» + «El salmón»: 140 canciones de sangre y polvo blanco

04/03/2016

calamaro (bn)

Pero aquellas maratones sin parar de escupir canciones fueron buena pesca y tal vez el dolor desaparezca. Así cantaba Andrés Calamaro en «Son las nueve», una de las 37 canciones de «Honestidad brutal», una de las numerosas letras que hacían referencia al propio proceso compositivo en el que se encontraba inmerso el cantante, un proceso no solo de creación sino también de lucha consigo mismo, con sus demonios, una especie de combate al amanecer entre creación y autodestrucción, superando día a día la apuesta, doblando (o más) la jugada poco después con el descomunal «El salmón», 104 temas de exceso, incontinencia y genialidad, quedando además varios centenares más en la recámara, algunos de ellos colgados en la red con posterioridad, haciendo de aquellos días casi un suicidio profesional y personal que sin embargo dejó para la posteridad dos discos gloriosos.

Y es que tanto a «Honestidad brutal» como (sobre todo) a «El salmón» no se puede pretender acceder como a la mayoría de los álbumes. Estos discos no son únicamente un conjunto de canciones y estos discos piden para su disfrute algo más que oídos, piden sangre. Para comprender su grandeza hay que sumergirse en ellos, aceptar todo lo que sobra, todo lo que indudablemente no está a la altura de los mejores pasajes, y dejarse arrastrar por un torbellino de sentimientos, de sinceridad, de vicios y de descaros. Solo así se pueden llegar a disfrutar, y a sufrir, en su plenitud dos discos que lógicamente no están al alcance de todo el mundo. No se trata de tener mayor o menor gusto musical o sensibilidad, es únicamente cuestión de empatizar con lo que se nos ofrece, de entrar en el juego o de no entrar. Por lo tanto, a estas alturas no voy a intentar descubrir a nadie esta etapa de Calamaro ni a pretender que nadie que no la comparta cambie de opinión. Únicamente quiero con estas líneas brindar por una forma de componer, un streaptease emocional a los ojos de todo el mundo. Y qué coño, ya no es solo la forma, también es el fondo, ya que «Honestidad brutal» y «El salmón» contienen decenas de canciones absolutamente geniales. Si me acompañáis…  Leer más…

“Watchmen”: el mejor cómic de la historia

02/03/2016

Watchmen 1

El pasado 14 de febrero, El Cadillac Negro cumplió cuatro años. Cuatro años en los que no hemos dejado de crecer, tanto a nivel individual como colectivo. Cuatro años en los que hemos intentado ir mejorando, llegar a donde antes no llegábamos, ofreceros siempre, dentro de nuestras posibilidades, cosas nuevas y cada vez más interesantes. Por eso, cuatro años, 552 posts y más de 1.100.000 visitas recibidas (de las que nos encanta presumir, y por las que os estamos eternamente agradecidos) después, emprendemos una nueva aventura con la que esperamos dar otro paso adelante. Con «Viajeros ocasionales» abrimos las puertas del Cadillac a amig@s y compañer@s que se irán pasando de vez en cuando por aquí, ayudándonos en la tarea de mantener el motor en marcha y llegar así un poquito más lejos. Confiamos plenamente en que disfrutaréis viajando con ellos. Tienen libertad absoluta de llevaros a donde quieran, aunque ya sabéis cómo son estas cosas: no nos hacemos responsables de sus opiniones, bla bla bla, bla bla bla… Sin más demora, en esta ocasión le cedemos las llaves muy gustosamente a Miguel Negrillo, periodista y experto en cine, televisión, música, cómics y videojuegos, sobre los que escribe en su blog Negrillismo. Os animamos a que, después de leer esta entrada, le hagáis una visita.

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Al volante: MIGUEL NEGRILLO

«¿Son los cómics cosa de niños?». Posiblemente no haya una pregunta que más irrite al mayor genio que ha existido en el Noveno Arte. Alan Moore, un peculiar británico de inconfundible aspecto e indumentaria, escribió en la década de los 80 el cómic de superhéroes más maduro y complejo que se había hecho hasta la época. Incluso en la actualidad, costaría encontrar un título más avanzado y redondo que “Watchmen”.

La primera entrega (de doce) de “Watchmen” salió a la venta en Estados Unidos en septiembre de 1986. Ya por aquel entonces se estaban empezando a dejar atrás las coloridas historias de los años 70. Los héroes, empijamados en llamativos uniformes, derrotaban a los villanos (que solían vestir con trajes mucho más chillones todavía) en historias facilonas y optimistas. Aunque bien es cierto que en la era pre-Watchmen ya se empezaban a tocar ciertos temas más ‘adultos’ como la violencia de género o las drogas, la publicación de los ‘Vigilantes’ de Alan Moore y Dave Gibbons fue un antes y un después para el género. Leer más…

Oscar 2016: por fin DiCaprio, de nuevo Iñárritu y, sin embargo… «Spotlight»

29/02/2016

Oscar 2016 Spotlight

Relativamente sorprendente, muy reivindicativa -las elecciones estadounidenses están a la vuelta de la esquina- y con un asombroso equilibrio en el reparto de galardones, la de los Oscar 2016 ha resultado ser una de las galas más entretenidas y emocionantes de los últimos años, en los que la previsibilidad y el aburrimiento habían hecho una aparición demasiado predominante.

Cuando quien más quien menos esperaba al final de la noche el Oscar a la Mejor Película que coronara a «El renacido» como gran triunfadora, llegó «Spotlight», la alternativa más factible, y se lo birló en el último momento, dejando así el balance sin grandes beneficiados ni damnificados… si exceptuamos a la demasiado ninguneada «Carol», que revivió el ‘síndrome «Brokeback Mountain».  Algo se barruntaba desde que se había modificado el orden tradicional de entrega para alejar, entre otras cosas, el premio a Mejor Director del de película y al final sucedió. El máximo galardón del filme de Tom McCarthy confirma la querencia de la Academia por los productos relativamente pequeños, bien armados desde su aparente modestia, actuales sin dejar de ser clasicistas. Baste recordar los triunfos pretéritos de «Argo», «El discurso del Rey» o «The Artist» -incluso «Birdman» y «Doce años de esclavitud» podrían entrar tangencialmente en ese saco-. Mientras, «El renacido», suficientemente reconocida con sus tres galardones, se inscribe con gusto entre las ‘castigadas’ por los académicos por su ‘exceso’ de ambiciones, un club de ‘peliculas totales’ que también integran «Boyhood», «El lobo de Wall Street», «La red social», «Avatar» o «Malditos bastardos». En un agradecido homenaje al periodismo más reivindicable, la decisión de los Oscar premia al cine verborreico, basado en la palabra, en el guión (el único otro reconocimiento de «Spotlight», una de las ganadoras más modestas de la historia) por encima de dos filmes que han reivindicado con maestría la esencia más primigenia del cine, la del poder sugestivo de la imagen, quedando incluso fuera sus respectivos libretos de la nominación: el de Alejandro González Iñárritu y «Mad Max: Furia en la carretera», que acaba como obra más galardonada de la noche arrollando en el apartado técnico con seis estatuillas y compensando así su ausencia en las categorías principales. Leer más…

“La habitación” y “Brooklyn”: las Cenicientas de los Oscar

26/02/2016

Room & Brooklyn

Desde que los Oscar ampliaran en 2009 la categoría de candidatas a mejor película a diez films, aunque un par de años más tarde añadiesen más flexibilidad, dejándolo en entre cinco y diez, hemos visto como en esta selectísima lista han ido apareciendo muchos trabajos que, en ediciones anteriores, hubiesen tenido imposible lograr tal reconocimiento. Películas de géneros habitualmente poco premiables como “District 9” (2009), delicatessen provenientes de ultramar como “Amour” (2009), cintas de bajo presupuesto que en otros tiempos hubieran quedado confinadas al nicho de lo ‘indie’ como “Precious” (2009), “Winter’s Bone”, “The Kids Are Alright” (ambas de 2010), “Bestias del sur salvaje” (2012), “Whiplash” (2014)… Puede que ninguna rompiese récords de taquilla, ni levantaran un excesivo revuelo entre la comunidad cinéfila, ni en definitiva estuvieran a priori en las apuestas de mucha gente, pero lograron colarse en la gran fiesta de Hollywood, aunque fuese más bien como convidados de piedra, sin verdaderas posibilidades de rascar apenas nada. Vale, puede que “Precious” se llevase dos Oscar (actriz de reparto y guión adaptado), “Amour” uno (película de habla no inglesa) y, sobre todo, “Whiplash” diese la campanada con tres (actor de reparto, montaje y sonido), pero ni éstas ni ninguna de las anteriores tuvieron la más remotísima opción de aspirar al premio gordo. El premio para ellas, en realidad, ya era simplemente estar ahí. ¿Qué sentido tiene entonces, cabe preguntarse, que la categoría más importante de los galardones esté tan concurrida, que no disputada? Bueno, al final sigue siendo lo de siempre: tendremos dos, o tres, con suerte, grandes favoritas de la noche, y el resto quedan como simples testigos de excepción, al margen de poder rascar poco o mucho por otro lado. Lo único que, ahora, la lista es más larga.

En realidad, no puede haber mejor publicidad que ésta para una película, sobre todo si no juega en la liga de aquéllas que pueden permitirse descomunales campañas promocionales. De lo contrario, ¿cuántos de estos films no hubiesen pasado desapercibidos para la gran mayoría? ¿Cuántos de nosotros nos acercamos a ellos, por mucho que nos las demos de entendidísimos, precisamente porque estaban nominados? En este sentido, en muchos casos tenemos que estarle agradecidos a la Academia. Puede que algunos, en realidad, no mereciesen demasiado la pena o no fueran para tanto, pero esto también nos permitió descubrir alguna joyita en la que, de otra forma, quizás no hubiéramos reparado. La 88ª ceremonia de entrega de los premios Oscar está a la vuelta de la esquina, y no seré yo ahora quien se atreva a hacer una predicción, pero sí puedo decir con rotundidad cuáles son las dos cintas que menos opciones tienen (o sea, ninguna) en la categoría de mejor película: “La habitación” y “Brooklyn”. Dos cintas con forma y fondo diametralmente opuestos pero que, aparte del ya mencionado, tienen algún otro punto en común: ambas compiten también por las estatuillas a la actriz principal y el guión adaptado, ambas son curiosamente irlandesas con participación canadiense, y ambas se estrenan este fin de semana en nuestro país, dos días antes del gran evento. Leer más…

«The X-Files»: seis paradas en la ruta de la memoria

25/02/2016

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(ALERTA SPOILERS: Este post analiza con detalle la décima temporada de «The X-Files». Si aún no has visto «My Struggle II», el último episodio, ponle remedio y vuelve para comentar con nosotros.)

Hace ya casi un año desde que nos despertamos con la noticia de que «The X-Files» iba a volver a la televisión. Recuerdo perfectamente que aquella tarde del 24 de marzo coincidí con una amiga (otra fanática sin remedio ni posibilidad de rehabilitación) en el transporte público y que nuestros comentarios y sensaciones eran los mismos que se habían extendido por las redes: una especie de letargo ante algo esperadísimo, una duda enorme sobre la veracidad de dicha vuelta, un no saber qué esperar ni a qué atenernos, un miedo evidente a que la ilusión acumulada durante más de ocho años (desde que se estrenara «I Want to Believe«) nos llevara al gran batacazo. La noticia se vió pronto confirmada y entonces comenzó una nueva ronda de interrogantes: ¿cómo van a hacerlo?, ¿sólo seis episodios?, ¿sabrán adaptarse al siglo XXI?, ¿se parecerá esto al fiasco de la segunda película?

Todas esas preguntas han sido contestadas ya porque el tiempo ha transcurrido a la velocidad de la luz desde entonces. Ya hemos visto esos seis episodios que nos han sabido a poquísimo, ya los estamos extrañando otra vez, ya sabemos que han sabido cómo hacerlo y que lo de adaptarse a este tiempo no les ha supuesto ningún problema. Pero de todas estas cosas hablaremos más despacio. Han sido meses de espera, de un revisionado colectivo de la serie que no hizo más que acrecentar las ganas y la ilusión de tener a Mulder y Scully de vuelta. Sí, todo ha ocurrido demasiado rápido y esta nueva aventura ha volado delante de nuestros ojos en un mes. Leer más…