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Nuestros discos de 2014

30/12/2014

MÚSICA 2014

Retomamos la manida metáfora de “ajustarnos el espejo retrovisor” para echar la vista atrás y recordar lo que nos ha deparado este 2014 a nivel musical. Y para ello os brindamos otra de las innumerables listas que plagan estos días los medios musicales, una más, ni más ni menos acertada ni lúcida que el resto, un compendio de los gustos de los conductores de este blog, pero en la que siempre faltarán y sobrarán nombres (incluso para cada uno de nosotros).

En un primer vistazo, en ella volvemos a apreciar, como ya sucediera otros años, una importante presencia de artistas más que veteranos, clásicos históricos de la talla de Tom Petty, AC/DC, U2, Leonard Cohen, Roger Daltrey o Marianne Faithful, ahí es nada. Junto a ellos, nombres más que asentados como Jack White, Beck o The Black Keys. En resumen, poco nuevo bajo el sol, ninguna irrupción que pueda hacer temblar los cimientos de la escena musical. Tras un ajustado recuento (el algoritmo en el que se ha basado la confección de la lista poco tiene que envidiar al de Google), finalmente el segundo disco de Jack White en solitario se ha llevado el primer puesto frente al mejor trabajo de Tom Petty en muchos años. Pero pasen y lean, estos han sido nuestros 15 discos favoritos este año. 

 

Jack_White_-_Lazaretto

1. LAZARETTO – Jack White

Jack White se ha convertido desde hace años en uno de los artistas que más expectación levanta con cada nuevo lanzamiento, ya sea en cualquiera de sus numerosos proyectos o en solitario. En este 2014 el de Detroit nos brindó su segundo álbum al margen de cualquier banda, tras su debut en 2012 con “Blunderbuss”, y pese a que la expectación era máxima, y con ella cierta frustración al tratarse de un trabajo continuista en un nombre llamado a revolucionar los cimientos de la industria musical, el tiempo ha jugado a favor de una irresistible colección de canciones que plasma a la perfección el nuevo traje de White: rabiosas canciones impregnadas de eléctricos riffs mezcladas con suaves caricias que beben de la más auténtica tradición folk y country norteamericana. “Three women” o “Lazaretto” son claros ejemplos de esos temas 100%  Jack White, mientras que “Temporary ground” o “Alone in my home” muestran la otra cara de la moneda, las otras piezas del puzzle. Si bien posiblemente sea “Would you fight for my love?” la joya de la corona. (Lee nuestra crítica aquí).

 

Tom Petty-Hypnotic eye2. HYPNOTIC EYE – Tom Petty & the Heartbreakers

Pocas bandas veteranas del rock clásico americano pueden presumir de un estado de forma tan lustroso como el que Tom Petty & the Hearbreakers demuestran en “Hypnotic Eye”, su decimotercer disco de estudio y el mejor que han firmado en muchísimo tiempo. Los de Florida tiran de la experiencia acumulada en cuatro décadas de trayectoria para sonar intensos y vitales en una compacta colección de canciones sencillas y directas que recuperan de alguna forma el sabor de sus primeros discos de mediados de los 70. “Hypnotic Eye” exhibe el estilo más característico de la banda en gloriosos torpedos como “ American Dream Plan B”, “Red River” o “U Get Me High”, pero no renuncia a picotear en otros géneros menos transitados en su carrera como el jazz en “Full Grown Boy”, los aromas latinos en “Fault Lines” o la bossanova en “Sins of my Youth”, sin olvidarse del blues rock ensayado en su anterior largo, “Mojo”, pero más conciso en cortes como “Burn Out Town” o “Power Drunk”. Simplemente eternos. (Lee nuestra crítica aquí).

 

The Afghan Whigs - Do to the beast

3. DO TO THE BEAST – The Afghan Whigs

En una época en la que son muchos, quizás demasiados, los grupos del pasado que vuelven al ruedo con mayor o menor fortuna, pocos retornos habrá habido más impetuosos y demoledores que el de The Afghan Whigs con “Do to the Beast”, dieciséis años después de su último trabajo de estudio, el glorioso “1965”. Es cierto que Greg Dulli no se había estado quieto durante este tiempo, ya fuera con The Twilight Singers o The Gutter Twins, pero tampoco había vuelto a facturar un disco con la tensión y el drama que atiborran estas diez canciones que retoman la historia de una de las grandes formaciones de culto de los 90 allá donde se quedó, quizás con menos dosis de soul calenturiento pero con similar vehemencia y energía, y por supuesto el mismo catálogo de obsesiones procedentes del lado oscuro. Deseo, traición, celos, culpa y venganza se dan cita en una obra que equilibra visceralidad y elegancia y que suena como una producción de Phil Spector en el siglo XXI. Definitivamente, a la altura del mito. (Lee nuestra crítica aquí).

 

AC/DC - Rock or Bust

4. ROCK OR BUST – AC/DC

2014 marcará un punto de inflexión para AC/DC. Después de 40 años de incansable e infalible rock n’ roll, los australianos debieron hacer frente a la ausencia de Malcolm Young, el alma musical de la banda y artífice de su legendario sonido, y sin él acometer su primer trabajo desde el “Black Ice” de 2008. Y sin descubrir nada nuevo, sin inventar fórmulas ni dar sorprendentes giros de tuerca, los artífices de “Highway to hell” no defraudaron al firmar un contundente, fresco y enérgico nuevo álbum, un álbum de AC/DC, con todo lo que ello conlleva, riffs a mansalva, letras directas y casi livianas, y mucho, mucho rock n’ roll.  Ecos de Led Zeppelin en alguno de los temas (“Rock the house”) y una base rítmica casi funk en el cierre con “Emission control” son casi las únicas aristas que destacan y se salen de lo que es poco más de media hora de auténtico sonido AC/DC, indiscutiblemente más que una excusa para lo que será una de las giras más importantes de 2015. (Lee nuestra crítica aquí).

 

U2_Songs_of_Innocence

5. SONGS OF INNOCENCE – U2

Y por fin, tras muchos meses, años incluso, de rumores, aplazamientos y noticias sobre el nuevo disco de U2, los irlandeses volvieron a escena con un disco fresco y directo, que rememoraba ciertos pasajes pasados, pero con la mirada al frente. A pesar de que la salida de “Songs of innocence” estuvo marcada (y lastrada) por la polémica decisión de regalar (incrustar) el álbum en todos los dispositivos Apple, al final lo que queda son las canciones. Y las hay buenas. El tema de presentación, “The Miracle (of Joey Ramone)”, tenía el necesario push para llamar la atención, pero no es ésta la mejor ni más significativa canción del disco. Quizás este privilegio esté en “Sleep like a baby tonight”, la más novedosa e interesante en sonoridad, o en “Every breaking wave”, donde más marcado y conseguido está el sonido U2. Los pasajes pasados a los que hacíamos referencia son ésta vez dos de los discos menos obvios de su carrera, pero dos de los más destacados, “War” y “The unforgettable fire”. Como decíamos con AC/DC, en 2015 tendremos ocasión de ver en qué lugar quedan estas canciones en su nueva gira, la cual sin duda volverá a atraer los focos y oídos de medio mundo. (Lee nuestra crítica aquí).

 

arewethere.lpout

6. ARE WE THERE – Sharon Van Etten

Hace un par de temporadas “Tramp” ya supuso una notable llamada de atención, pero ha sido “Are We There” la obra con la que Sharon Van Etten ha secuestrado definitivamente nuestros corazones. No en vano se trata del disco con el que la cantautora de New Jersey ha terminado de encontrar su propia voz, alimentando el folk espartano y austero de sus inicios con más instrumentos, arreglos sofisticados, cajas de ritmos, órganos, cuerdas y arrulladores vientos soul sin perder su tono confesional, pero sobre todo entregando su lote de canciones más redondo y creciendo maravillosamente como intérprete. Su fascinante voz, desnuda o arropada por exquisitas armonías flotantes, puede pasar de la delicadeza de “Afraid of Nothing” a la intensidad desbordante de “Your Love Is Killing Me”, un temazo sobrecogedor que habría firmado orgullosa PJ Harvey. Con todo, lo mejor de “Are We There” es que, siendo una obra sobresaliente, deja entrever que Van Etten todavía puede seguir escalando cumbres más altas en futuras entregas. (Lee nuestra crítica aquí).

 

The Black Keys-Turn Blue

7. TURN BLUE – The Black Keys

“Turn Blue” no ha sido recibido precisamente con alborozo por la mayoría de los fans de The Black Keys, quizás decepcionados por no haber encontrado aquí una secuela estricta de “El Camino”, el disco que de la mano de “Lonely Boy” los convirtió en estrellas mundiales. Lejos de tratar de calcar la fórmula de su disco superventas, Dan Auerbach y Patrick Carney, en colaboración cada vez más estrecha con Danger Mouse, han buscado nuevas maneras de ensanchar su discurso musical, dando como resultado una obra menos inmediata pero igualmente valiosa. Menos riffs grasientos y más mimo en la textura y las atmósferas para dar con un sonido sexy y sofisticado en el que sigue primando la simplicidad del concepto de canción de 3 o 4 minutos. Quizás falten aldabonazos de rock sin aditivos (“It’s Up to You Now” es quizás el único recuerdo al blues rock de sus inicios), pero un disco con temazos como “Weight of Love”, “In Time”, “Gotta Get Away”, el tema homónimo o, sí, “Fever”, su incomprensiblemente criticado primer single, no están al alcance de cualquiera. (Lee nuestra crítica aquí).

 

Leonard Cohen-Popular problems

8. POPULAR PROBLEMS – Leonard Cohen

El anciano príncipe de las tinieblas sentimentales vive, a sus 80 años, una especie de renacimiento creativo desde que se viese forzado a volver a los escenarios para recuperarse del sablazo a traición que le propinó su antigua manager y amiga Kelly Jones. En “Old Ideas”, segundo mejor disco de 2012 para los redactores de este blog, recuperó su mejor versión desde los tiempos de “The Future”, y aquella flamante estampa tiene continuidad en este “Popular Problems” de 2014, un trabajo conciso y sin un gramo de grasa, sustentado en melodías tan sencillas como cautivadoras, elegantes arreglos blues, jazz y folk, y unos textos que rezuman la sabiduría y la autoridad moral habituales del viejo bardo canadiense. La voz ronca y cavernosa de Cohen, mecida por los ya clásicos coros femeninos marca de la casa, sigue imponiéndose en pequeñas gemas como el blues minimalista de “Slow”, la solemnidad litúrgica de “Samsom in New Orleans”, el jazz humeante de “Almost Like the Blues” o esa joyita country folk de estribillo celestial que es “Did I Ever Loved You”. (Lee nuestra crítica aquí).

 

Ryan Adams-Ryan Adams

9. RYAN ADAMS – Ryan Adams

En un año en el que la mayoría de los medios especializados se han rendido al revival del AOR ochentero con coartada hipster de The War on Drugs y su “Lost in the Dream”, en El Cadillac Negro, clasicotes que somos, nos decantamos por reivindicar el decimocuarto disco de Ryan Adams, un trabajo que no se molesta en absoluto en maquillar sus deudas con aquella década tan denostada por muchos y tan celebrada por tantos otros. Tres años después de “Ashes & Fire”, el mayor lapso de tiempo entre discos en la prolífica carrera del de Jacksonville, Adams despacha un auténtico homenaje al rock americano más comercial que en los 80 podían haber firmado John Mellencamp, Bruce Springsteen, Don Henley, Tom Petty o el mismo Bryan Adams. El invento funciona porque Adams sigue siendo un magnífico compositor de melodías y de hit singles como “Gimme Something Good”, “Trouble”, “Stay with Me” o “I Just Might” que lo habrían petado en las FMs de aquella época. Pero aquí también hay espacio para el songwriter más introspectivo en cortes delicados e intimistas como “Kim” o “My Wrecking Ball” que no defraudarán a los amantes de su vertiente más “Heartbreaker”.

 

my favourite faded fantasy

10. MY FAVOURITE FADED FANTASY – Damien Rice

Damien Rice regresó en 2014 con una nueva colección de canciones en las que insistía en la tristeza presente ya en “O” y “9”. Retomando la inspiración de aquel primer álbum, el torturado artista irlandés, ya sin la voz y luminosidad que otorgaban los apuntes junto a Lisa Hannigan, sigue cantando a la ruptura y a la soledad, con pasajes que mezclan la desnudez de una voz a punto de quebrar con arreglos orquestales que levantan las composiciones casi a la épica más dolorosa. “My favourite faded fantasy”, “It takes a lot to know a man”“I don’t want to change you” y “The box” son posiblemente los mejores cortes de un disco que conviene disfrutarlo/sufrirlo en pequeñas dosis.  (Lee nuestra crítica aquí).

 

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11. ONCE MORE ‘ROUND THE SUN – Mastodon

Entre los siempre exigentes seguidores del metal que en su día encumbraron a Mastodon, los más extremos se bajaron del carro por los tímidos síntomas de aperturismo del gran “Leviathan”; muchos más son los no quieren saber nada de la trayectoria posterior a su gran obra maestra, “Crack the Skye”. Sin embargo, los que no tememos ver a una banda evolucionar y coleccionar todo tipo de sabores estamos de enhorabuena con “Once More ‘Round the Sun”, una obra gozosamente sólida y más accesible que nunca en la discografía de los de Atlanta, superando claramente la ligera decepción que supuso “The Hunter”. Irresistibles ganchos para un público masivo como “The Motherload”, “High Road” o el tema título combinan perfectamente con las andanadas tremendamente técnicas e inconfundiblemente Mastodon que son ‘Ember City’ o ‘Diamond in the Witch House’, completando un disco que, más que nunca, hace honor a su sempiterna etiqueta de ‘los nuevos Metallica’.

 

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12. LA DERIVA – Vetusta Morla

Vetusta Morla volvió a confirmarse como uno de los grandes grupos del rock nacional con un tercer disco contundente, en el que la lucha social y la reivindicación protagonizan unas letras más claras y menos crípticas que de costumbre. Obviando los coqueteos electrónicos presentes en el anterior “Mapas”, esta vez la producción se presentaba más directa, menos épica, con más músculo, con menos atmósfera, perfecta para el mensaje que se propone. “La deriva”, “Golpe maestro” y “La mosca en tu pared” componen un infalible trío de apertura, aunque temas como “Fiesta mayor” o “Pirómanos” ayudan a que el ritmo apenas decaiga en todo el álbum. Aunque no llega a las cotas de su ópera prima, “Un día en el mundo”, “La deriva” es sin duda la confirmación de que hay banda para largo, ya instalada definitivamente en la primera fila del rock patrio y poco a poco más presente en Latinoamérica.

 

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13. MORNING PHASE – Beck

Ha vuelto Beck, y ha vuelto en plena forma. Tras seis años de silencio y con unos últimos trabajos por debajo de lo esperado, con “Morning Phase” el otrora “gran esperanza blanca” ha dado por fin en la diana brindando un precioso disco. Tomando como punto de partida el infravalorado “Sea change”, Beck se muestra en esta ocasión reposado, resplandeciente, maduro e inspirado. Lejos quedan ya los tiempos de “Loser” o “Devil’s haircut”, aquella mezcla de country y hip hop que revolucionó (más o menos) la industria musical en la segunda mitad de los 90. Ahora los tiros van por otro lado. Reminiscencias a los años 60 quizás, ecos Beatles tal vez, arreglos preciosistas y melodías de ensueño para conformar un buen  puñado de canciones que dan forma a un álbum compacto y de más que agradable disfrute. (Lee nuestra crítica aquí).

 

Marianne Faithfull-Give my love to London

14. GIVE MY LOVE TO LONDON – Marianne Faithfull

Los años de excesos y vivencias al límite ya quedan muy atrás para Marianne Faithfull, que sin embargo aún se resiste a retirarse para cuidar de su jardín y disfrutar de una merecida jubilación. La venerable dama del rock prefiere rodearse cada tres años de un dream team de músicos y compositores al alcance de muy pocos para que le confeccionen un traje a la medida de su innegable carisma interpretativo y de esa fantasmagórica voz baqueteada por el tabaco y el whisky, tan teatral y al mismo tiempo tan auténtica. En “Give My Love to London” cuenta con el concurso de Steve Earle, que le sirve el folk inicial del tema título; Roger Waters, que compone el single “Sparrows Will Sing”; Nick Cave, responsable de la dramática “Late Victorian Holocaust” y coautor en “Deep Water”; o Anna Calvi, que le brinda su colaboración en “Falling Back”. Además, Adrian Utley de Portishead o la mitad de los Bad Seeds desfilan por los créditos de un trabajo intenso, turbulento y hermoso que figura entre lo más destacado de su discografía reciente.

 

Wilko Johnson-Roger Daltrey-Going back home

15. GOING BACK HOME – Wilko Johnson & Roger Daltrey

“Going Back Home” iba a ser un testamento, una emotiva y absolutamente admirable carta de despedida de Wilko Johnson, el guitarrista fundador de los añorados Dr. Feelgood, consciente de que la vida se le escapaba inexorablemente a consecuencia de un maldito cáncer de páncreas terminal, pero a veces los milagros existen y los tumores son extirpados con éxito, de modo que lo que finalmente es este disco es una celebración del poder del blues y el rock’n’roll de la vieja escuela. Con la incalculable aportación de un Roger Daltrey en un estado de forma vocal pletórico, como hacía muchísimo tiempo que no le oíamos, Johnson revisa tanto temas propios en solitario como de los Dr. Feelgood, más un fantástico cover del “Can You Please Crawl Out Your Window?” de Dylan, e imparte a toda velocidad una ejemplar lección de entrega y actitud, no solo ante el rock’n’roll sino ante la vida misma de la que todos deberíamos tomar nota.

 

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